Alberto Núñez Feijóo ha puesto sobre la mesa una reforma electoral que el PSOE ya analiza como una amenaza directa a la representación de la izquierda. El líder del PP propone un “plus de diputados” —similar al que tramita la coalición de Meloni en Italia— que otorgaría escaños extra al partido más votado, distorsionando la proporcionalidad del sistema.
Según ha recogido infoLibre, la iniciativa se inspira en la prima de mayoría que el Ejecutivo italiano debate para adjudicar hasta 70 diputados adicionales a la fuerza que supere el 42% de los votos. Feijóo ha citado expresamente el modelo de Roma, enmarcándolo en un paquete de “regeneración institucional” que, visto desde Ferraz, es sobre todo una salida para un PP que no consigue ampliar alianzas.
Un proyecto copiado de Meloni con matemáticas a medida
En Italia, la reforma eliminaría los distritos uninominales y aplicaría un reparto proporcional con una bonificación de escaños para la coalición triunfadora. Si el bloque de derechas llegase al 42% de los sufragios, sumaría 70 diputados y 35 senadores adicionales sin que el número de votantes hubiese crecido un solo punto. La propia Lega de Salvini y el nuevo partido de Vannacci han acelerado la tramitación en un momento en que las encuestas ya no garantizan el dominio de Meloni.
La sintonía con lo que plantea Feijóo es evidente. El líder popular lo define como un “plus de diputados” para el partido con más apoyos en el conjunto de España, una fórmula que le permitiría inflar artificialmente su bancada en el Congreso sin depender de los votos de Vox. Para el Grupo Parlamentario Socialista, leer esta propuesta es leer un intento de blindaje del bloque conservador con menos respaldo popular.
El PP ya defendió en 2023 el supuesto derecho a gobernar del partido más votado —una tesis incompatible con la Constitución— y ahora revive ese argumentario con una “crisis institucional” que usa como coartada. La urgencia que Feijóo invoca coincide, como en el caso italiano, con una pérdida de opciones para sumar mayoría absoluta de forma orgánica.
Un bono de escaños convierte una minoría relativa de votos en una mayoría absoluta de diputados y quiebra el principio de igualdad del sufragio.
El efecto en España: menos voz para la izquierda
La ley electoral española ya contiene una distorsión que sobrerrepresenta a las provincias menos pobladas: los dos escaños mínimos por circunscripción fijados en la LOREG. Esa asignación, heredada del Real Decreto-ley 20/1977, desplaza 64 de los 350 diputados del Congreso fuera del reparto proporcional a la población. Castilla y León, con la representación que le correspondería por censo, tendría 17 escaños, no 31. Madrid, 50 en lugar de 37.
Si el PP añadiese una prima de mayoría a ese mapa ya favorable a las provincias del interior —donde el partido obtiene sus mejores resultados—, el PSOE y el espacio progresista verían menguada aún más su traducción de votos a escaños. El politólogo José Ramón Montero ha recordado que la reforma del mínimo provincial a un solo diputado —algo que solo requeriría 176 votos— ya modificaría el equilibrio: según una simulación sobre los resultados del 23J de 2023, el PP perdería seis asientos, Vox uno, y el PSOE ganaría dos mientras Sumar sumaba cuatro.
El anterior Gobierno de coalición se comprometió a “trabajar para conseguir un amplio consenso” sobre el sistema electoral, pero el asunto nunca llegó a ponerse sobre la mesa. Ahora, con Feijóo agitando el “plus de escaños”, lo que está en juego no es un ajuste técnico, sino un intento de reescribir las reglas en claro beneficio propio.
El Eje del Poder Socialista
En Ferraz la lectura es nítida: la propuesta de Feijóo tiene menos de regeneración que de cálculo electoral. “Es una copia de la huida hacia adelante de Meloni, que intenta blindar una mayoría cuando las encuestas ya no le acompañan”, resumen fuentes de la dirección federal consultadas por Moncloa.com. La dirección socialista cree que el líder del PP ha visto en la prima de diputados la única vía para esquivar la dependencia de Vox sin tener que moderar su discurso.
Los barones territoriales del PSOE, con Emiliano García-Page como voz más sensible a las maniobras entre PP y Vox, comparten el rechazo a la reforma. Pero el verdadero aterrizaje territorial de este debate se juega en las comunidades donde el reparto de escaños ya castiga a la izquierda. Un blindaje mayoritario como el que propone Feijóo agravaría la infrarrepresentación de regiones densamente pobladas como Cataluña, la Comunidad Valenciana o Madrid —donde el PSOE y el PSC mantienen amplias bolsas de voto— en beneficio de las provincias del interior, feudo tradicional del PP.
A medio plazo, la estrategia socialista pasa por desmontar el argumentario de urgencia con el que Feijóo intenta vender la medida. En Ferraz estudian ya dos líneas: acentuar el contraste europeo —ninguna democracia proporcional consolidada, salvo Grecia durante ciertos periodos, ha introducido un bono explícito de escaños— y subrayar que la mayoría absoluta necesaria para aprobar la reforma solo se conseguiría si el PP lograse sumar con Vox, un partido que, paradójicamente, no tendría incentivo alguno para apoyar una prima que le restaría peso relativo dentro del bloque.
El verdadero riesgo para el PSOE no está solo en que una hipotética mayoría de derechas imponga la reforma en la próxima legislatura —tras unas generales aún sin fecha— sino en que el mero planteamiento normalice la idea de que gobernar sin mayoría social suficiente es legítimo si se pervierten las reglas del juego. La defensa del principio de proporcionalidad se convierte así en un eje de la próxima batalla electoral.
La pelota está ahora en el tejado del Congreso. La propuesta de Feijóo no tiene aún calendario legislativo, pero el GPS socialista ya ha advertido que forzará su debate público en las sesiones de control para que el PP se retrate ante la ciudadanía. Mientras, Ferraz afila el argumento de que lo que el líder popular llama ‘plus’ no es sino un ‘premio’ a la minoría más votada, incompatible con el espíritu de la Constitución y con la tradición democrática europea.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La prima de escaños que impulsa Feijóo copia el modelo de Meloni y busca blindar al PP sin más votos, rompiendo la proporcionalidad del sistema electoral.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (líder del Partido Popular).
- Próximo hito: El Grupo Parlamentario Socialista forzará el debate en las sesiones de control del Congreso cuando se reactive la actividad parlamentaria.
