El CEO de Merlin Properties defiende en Botorrita su centro de datos de 1.200 millones en Zaragoza

El CEO de la socimi viaja a un municipio de menos de 600 vecinos y se enfrenta a dos horas de preguntas. La inversión de 1.200 millones reaviva el debate sobre el impacto territorial de estos proyectos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ismael Clemente, CEO de Merlin Properties, se reunió este lunes con vecinos de Botorrita para defender el centro de datos proyectado.
  • ¿Quién está detrás? Merlin Properties, compañía del Ibex 35, defiende una inversión de 1.200 millones de euros en la provincia de Zaragoza.
  • ¿Qué impacto tiene? El proyecto enfrenta recelos vecinales; la reunión se prolongó más de dos horas en un clima de tensión.

El CEO de Merlin Properties, Ismael Clemente, se sentó este lunes ante los vecinos de Botorrita, en Zaragoza, para defender la construcción de un centro de datos valorado en 1.200 millones de euros.

Una mesa de Ikea para defender 1.200 millones

La escena resume el pulso entre el gran capital y la España rural. En el Cine-Salón Cultural de Botorrita, un municipio con menos de 600 habitantes censados, Ismael Clemente se expuso a las preguntas de los vecinos durante más de dos horas.

El encuentro se prolongó por más de de dos horas, según la crónica local, y dejó un clima de cierta tensión. No hubo unanimidad sobre la conveniencia del complejo tecnológico.

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La inversión prevista asciende a 1.200 millones de euros. Merlin Properties, una de las mayores socimis del Ibex 35, sostiene que el proyecto puede situar a la zona en el mapa digital del sur de Europa.

Sin embargo, parte del municipio no ve el proyecto con buenos ojos. Las dudas vecinales se centran en el consumo de recursos y en el encaje de una infraestructura de gran escala en un entorno rural.

Los centros de datos no solo ocupan suelo: transforman la vida de los municipios que los acogen, y Botorrita acaba de comprobarlo.

La reunión sirvió para escenificar posiciones, pero no las resolvió. El malestar de una parte de los asistentes quedó flotando en el ambiente al término del acto.

Un proyecto que divide a Botorrita

Botorrita se ha convertido en el último escenario de la expansión de los centros de datos en el valle del Ebro. La localidad, próxima a Zaragoza, observa con expectación y cierta desconfianza cómo la transformación digital llama a su puerta.

El proyecto de Merlin Properties no es un centro de datos cualquiera. La cifra de 1.200 millones de euros lo sitúa entre las iniciativas tecnológicas más relevantes de Aragón, una comunidad que ha visto en la energía y la logística una palanca de crecimiento.

Eso no ha calmado las preguntas de los vecinos. La implantación de un complejo de este tipo no solo exige superficie; también demanda acometidas eléctricas y servicios que, en opinión de parte del municipio, todavía no se han explicado con claridad.

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Además, la promesa de empleo no siempre coincide con las expectativas locales. En los centros de datos, la construcción genera trabajo intensivo durante unos meses, pero la operación posterior deja plantillas reducidas y muy especializadas.

Mientras el proyecto avanza en el debate público, el Ayuntamiento de Botorrita se consolida como un actor clave. Las licencias y los informes municipales pueden determinar el ritmo real de la inversión.

El Pulso Territorial

En Aragón, el Gobierno autonómico de Jorge Azcón (PP) ve en la tecnología un vector de reindustrialización. La apuesta por los centros de datos encaja en ese discurso, aunque el respaldo institucional no elimina la contestación social que aflora en los municipios afectados.

La lectura territorial va más allá de Botorrita. En otras comunidades del interior, como Castilla y León o Extremadura, los grandes proyectos tecnológicos generan debates similares entre promesas de empleo y temor al impacto ambiental, paisajístico o energético.

En el caso aragonés, el equilibrio entre la inversión y la cohesión del territorio será la clave. La empresa necesita legitimidad local para evitar que el proyecto se atasque en la fase administrativa.

Queda por ver si la estrategia de Merlin Properties de hablar cara a cara con los vecinos logra reconducir la oposición. El próximo paso no es una votación parlamentaria, sino un proceso de tramitación que puede alargarse durante meses.

Ficha Autonómica

  • El caso: La cúpula de Merlin Properties se desplazó a Botorrita, en Zaragoza, para defender ante los vecinos el centro de datos que proyecta en la zona.
  • Datos importantes: Inversión de 1.200 millones de euros; localidad con menos de 600 habitantes; reunión en el Cine-Salón Cultural con una duración superior a dos horas.
  • Resumen: El proyecto avanza con respaldo empresarial pero con división vecinal; la tensión local y el calendario administrativo marcarán los próximos pasos.