La crisis de precios del aceite de oliva en Granada pone en jaque a 35.000 olivareros

El litro de aceite de oliva virgen extra cae a 3,4 euros en origen, por debajo del umbral de rentabilidad, y las cooperativas de Granada alertan del riesgo de abandono de fincas en plena campaña.

La crisis del aceite de oliva golpea a los 35.000 olivareros de Granada, que afrontan la nueva campaña con el litro por debajo de los costes de producción.

El desplome del litro de AOVE en origen

El precio del aceite de oliva virgen extra (AOVE) ha caído desde los cinco euros con los que arrancó la actual campaña hasta los 3,4 euros por litro en origen esta misma semana. Es la cotización más baja para estas fechas en cinco años y fulmina la barrera de los cuatro euros que, según las cooperativas, marca el umbral mínimo de rentabilidad. En el olivar de montaña, los costes pueden alcanzar los cinco euros por litro.

Rafael Almirón, representante sectorial del aceite de oliva en Cooperativas Agroalimentarias de Granada y presidente de Aceites Algarinejo, advierte de que todas las categorías están ya por debajo de la rentabilidad. No solo el olivar de montaña se enfrenta a vender a pérdidas; el resto de fincas también. Almirón, que aglutina a medio centenar de almazaras cooperativas y cerca del 70% de la producción total de Granada, confía en que los precios remonten antes del arranque de la recogida.

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El impacto va mucho más allá del olivar. La provincia cuenta con más de 34 pueblos olivareros que dependen directamente de lo que valgan sus aceitunas, y Granada es la tercera productora de aceite de España, con 117.000 toneladas en la última campaña. La diferencia entre vender a cinco euros o por debajo de tres marcará el poder adquisitivo de muchas familias. “No hay motivos para este descenso de cotización”, sostiene Almirón, que advierte: “Si empezamos la nueva campaña con estos precios puede haber fincas en las que ni se vaya a recoger aceituna”.

La economĂ­a de 34 pueblos, entre la tensiĂłn del mercado y las importaciones

La caída se explica, en parte, por la previsión de una cosecha nacional ligeramente superior a la del año pasado y por la tensión entre los eslabones de la cadena. Los productores acusan a los grandes operadores de pactar bajadas con una estrategia especulativa basada en la idea de que habrá aceite de sobra. Los distribuidores, en cambio, sostienen que la especulación viene desde abajo: los agricultores retienen ventas para lograr mejor precio y luego saturan la oferta. Marino Cano, presidente de la Denominación de Origen Poniente, califica de “irrisorios” estos precios para el olivar de montaña.

Granada produce 117.000 toneladas de aceite al año y es la tercera provincia del país, pero el litro en origen se paga hoy por debajo de lo que cuesta producirlo.

El factor que más distorsiona el mercado es el récord de importaciones de terceros países, principalmente Túnez. Desde COAG denuncian un “oligopolio de las envasadoras” que, según esta organización, utilizan reservas e importaciones para sustituir las compras nacionales y presionar los precios a la baja. A eso se suma que “llevamos meses reclamando que se impida la entrada de aceite sin aranceles y que se cumpla la Ley de la Cadena”, apunta Almirón.

La Junta de Andalucía ha exigido al Ministerio de Agricultura que pida a la Comisión Europea suspender el mecanismo de perfeccionamiento activo, que permite la entrada de aceite sin aranceles, y proteger así a los productores andaluces. Las cooperativas insisten en que la cosecha de Granada puede quedar por debajo del año anterior. Aunque algunas zonas presentan buen estado, en el Poniente el cuaje se vio afectado y habrá menos aceituna. En octubre, el aforo oficial de la Junta concretará las toneladas previstas.

La Lectura Andaluza

La Lectura Andaluza de esta crisis no se entiende sin el peso del olivar en la identidad productiva de la comunidad. Granada es la tercera provincia productora de España, con 117.000 toneladas en la última campaña, y una parte sustancial de sus municipios vive directa o indirectamente de la aceituna. Cabe recordar que la campaña anterior arrancó con el AOVE en torno a los cinco euros; hoy, el precio en origen se sitúa en 3,4 euros, el más bajo para estas fechas en cinco años. No se trata solo de una cifra: define cuántas fincas podrán costear la recogida, cuántas cuadrillas saldrán al campo y cuántas familias verán comprometido su poder adquisitivo. La Junta de Andalucía ha pedido al Ministerio de Agricultura que reclame a Bruselas la suspensión del régimen de perfeccionamiento activo, una vía por la que entra aceite de terceros países sin aranceles y que, según las organizaciones agrarias, distorsiona el mercado. A un mes del desembolso inicial para armar las cuadrillas, la tensión es alta: los productores temen que vender a pérdidas acelere el abandono de explotaciones, sobre todo en el olivar de montaña. La proyección inmediata pasa por el aforo oficial que la Junta publicará en octubre, y que concretará si las toneladas esperadas justifican o no la actual cotización. El resultado de ese informe será determinante para la moral de un sector que, paradójicamente, ve sus olivos en el mejor septiembre de los últimos años.