El TSJA avala la nueva tasa de basuras del Ayuntamiento de Granada

El Tribunal Superior de Justicia desestima el recurso de Vox y confirma la legalidad del sistema de cuadrículas. La falta de comunicación a la Junta no anula la tasa.

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha dado luz verde a la nueva tasa de basuras en Granada. La sentencia, que desestima el recurso interpuesto por el grupo municipal de Vox, confirma la legalidad del tributo que divide la ciudad en cuadrículas para calcular el importe que paga cada hogar.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El TSJA ha desestimado el recurso de Vox y avala la tasa de basuras de Granada, incluido el método de cuadrículas.
  • ¿Dónde y quién? En Granada, el Ayuntamiento (gobierno del PP) y el TSJA. Vox recurrió; la sentencia se conoció hace unos días.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? La tasa se mantiene como hasta ahora. Los granadinos seguirán pagando en función de la generación de residuos estimada por cuadrículas, sin cambios inmediatos.

La decisión del TSJA: legalidad del método de cuadrículas

Los magistrados del alto tribunal andaluz avalan el sistema de cálculo diseñado por el Ayuntamiento de la capital granadina. El TSJA considera que, con los medios técnicos actuales, no es posible una individualización mayor de los residuos que deposita cada ciudadano. El fallo subraya que los técnicos municipales manejaron datos objetivos para cuantificar los costes de recogida, transporte y tratamiento de la basura.

El recurso de Vox denunciaba varios defectos en la tramitación y el método. La formación sostenía que la división en cuadrículas no se ajustaba al principio de «quien contamina paga» y que faltaban informes preceptivos. El TSJA rechaza estos argumentos y respalda la postura del Consistorio en lo relativo al Consejo Local de Medio Ambiente, al entender que la ordenanza no entra en su ámbito específico.

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La sentencia sí aprecia un incumplimiento formal: el Ayuntamiento no comunicó la aprobación de la tasa a la Junta de Andalucía. Sin embargo, considera que anular el tributo por ese motivo tendría un «efecto radical y desproporcionado». Eso sí, los magistrados reconocen «serias dudas de derecho» en el marco legal estatal que obligó a crear la tasa, lo que impide condenar a Vox al pago de las costas procesales.

Los jueces ven imposible hoy una mayor individualización de la basura: la tasa de cuadrículas de Granada es, según el TSJA, lo más justo que permiten los datos.

Reacciones en el Ayuntamiento y en Vox: posturas enfrentadas pero con matices

El portavoz del gobierno municipal, Jorge Saavedra, se mostró satisfecho con el fallo porque «respalda el trabajo» técnico realizado. No obstante, dejó claro que el Partido Popular sigue sin compartir el espíritu de la norma estatal. «Hemos llamado a esto un tasazo; la ley no está bien hecha, pero la cumplimos», declaró Saavedra, que recordó la dificultad de aplicar un cobro individualizado.

Desde Vox, la reacción fue de acatamiento. «Respetamos la decisión judicial, pero creemos que la ley es injusta y genera incertidumbre», apuntaron fuentes del grupo municipal. La formación insiste en que la tasa se ha convertido en una lotería que castiga a entidades sociales, como las que trabajan con personas con discapacidad, que deben afrontar «pagos desorbitados» sin mejora del servicio.

El equipo de gobierno, liderado por la alcaldesa Marifrán Carazo, aprobó la ordenanza a principios de año por imperativo legal, tras la normativa estatal que obliga a los municipios a financiar el tratamiento de residuos con una tasa específica. La tramitación generó un debate entre los propios populares, que reconocieron en el pleno que la aprobaban «por obligación».

La Lectura Andaluza

El caso de Granada no es aislado. Decenas de municipios andaluces, desde Sevilla hasta pequeños pueblos del interior, han tenido que implantar tasas similares en los últimos meses para cumplir con la ley nacional de residuos. El Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía señala que más de 500.000 hogares de la comunidad están ya sujetos a estos nuevos tributos, en un proceso que genera tensiones políticas y ciudadanas.

Lo que valida el TSJA es, en el fondo, una solución de urgencia ante la imposibilidad técnica de medir la basura hogar por hogar. En Andalucía, la mayoría de los municipios carecen de contenedores inteligentes que permitan identificar al productor de cada bolsa, por lo que el sistema de cuadrículas o zonas se ha convertido en la herramienta más habitual. El tribunal deja claro que, con la tecnología actual, no hay alternativa mejor.

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La proyección para los granadinos es estabilidad inmediata: la tasa sigue vigente sin cambios. A medio plazo, la necesidad de inversión en sistemas de pesaje individualizado o recogida puerta a puerta sobrevuela el debate político. Mientras tanto, el TSJA ha dibujado el camino jurídico: cumplir la ley estatal, sí, pero sin que un fallo formal derribe todo el sistema. La basura, en Granada, seguirá pagándose a golpe de cuadrícula.