La Ribeira Sacra inicia desde hoy, 20 de julio, en Busán (Corea del Sur) la cuenta atrás definitiva para su inclusión en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. El Comité de Patrimonio Mundial analizará el expediente gallego a lo largo de esta semana, con una resolución esperada entre el domingo 26 y el lunes 27 de julio. La Xunta de Galicia confía en que su candidatura, basada en el paisaje cultural del agua, convenza a los 21 Estados miembros que integran el comité evaluador.
Una candidatura modelada por el agua
El expediente que defiende Galicia pone el foco en la relación histórica entre el ser humano y los ríos Miño y Sil. No se trata solo de un paraje natural: la Ribeira Sacra es un territorio donde los cañones fluviales conviven con molinos, presas, centrales hidroeléctricas, canales y saltos de agua que han llegado hasta nuestros días. La Xunta sostiene que este conjunto posee valores excepcionales que aún no están representados en la Lista del Patrimonio Mundial, y que el agua es el hilo conductor que une paisaje y cultura.
La candidatura actual es fruto de un replanteamiento estratégico. En 2021, la Xunta decidió aplazar la presentación para reforzar el expediente y profundizar en los elementos diferenciales. Ahora, con un enfoque más afinado y una documentación ampliada, el Comité de Patrimonio Mundial examinará la propuesta junto a otras 32 candidaturas de todo el mundo. El paisaje del agua, subrayan los técnicos, permite a la Ribeira Sacra aspirar a un reconocimiento que ningún otro lugar de España ha obtenido con este mismo enfoque.
Ocho millones de euros para un territorio vivo
De forma paralela a la tramitación, la Xunta ha invertido cerca de ocho millones de euros y ha ejecutado alrededor de 90 actuaciones de conservación. Se han restaurado iglesias, monasterios, museos, castros y yacimientos romanos repartidos entre las provincias de Lugo y Ourense. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, defendió este lunes que Galicia llega a Busán con una candidatura “sólida, rigurosa y novedosa”, y recordó que el trabajo realizado ya ha contribuido a que la comarca esté hoy más cuidada y reconocida.
La Unesco evaluará 33 candidaturas, pero la gallega aspira a demostrar que el agua y el ingenio humano pueden crear un paisaje sin parangón.
El conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, calificó la iniciativa de “candidatura de país” y destacó que el proceso ha supuesto un impulso para la Ribeira Sacra como territorio vivo. La delegación gallega en Busán está encabezada por el director xeral de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes, y el coordinador de la candidatura, Mario Creciente. También participan el embajador de España ante la Unesco, Miquel Iceta, y representantes de los Ministerios de Cultura y de Asuntos Exteriores.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco ha comenzado este lunes en Busán (Corea del Sur) el examen de la candidatura de la Ribeira Sacra.
- ¿Quién está detrás? La Xunta de Galicia defiende el expediente con el respaldo del Gobierno de España y la presencia de la delegación gallega.
- ¿Qué impacto tiene? La decisión se conocerá entre el 26 y el 27 de julio y, si es favorable, la comarca se integrará en la Lista del Patrimonio Mundial, un impulso cultural y económico para el interior gallego.
El Laboratorio Gallego
En el tablero autonómico, la apuesta por la Ribeira Sacra refleja la voluntad de la Xunta de Galicia de proyectar una imagen de estabilidad y gestión patrimonial que conecta con el turismo de interior y la cohesión territorial. La inversión de ocho millones en 90 actuaciones, repartida entre dos provincias, sirve también como ejemplo de cómo Galicia utiliza los fondos públicos para revitalizar zonas rurales con un alto valor cultural pero una economía débil. Este modelo de protección activa del patrimonio es, de hecho, una constante en las políticas del PPdeG desde los tiempos de Feijóo, y hoy Rueda lo mantiene como un sello de la casa.
La dimensión nacional de esta candidatura es evidente: España es uno de los países con más bienes declarados Patrimonio Mundial, y cada nueva incorporación refuerza su posición en el mapa cultural global. La presencia del embajador Iceta y de los ministerios competentes demuestra que el Gobierno central respalda la iniciativa, al margen de las diferencias políticas con la Xunta. Para Galicia, obtener este reconocimiento significaría un incremento previsto del turismo en la Ribeira Sacra y una presión añadida para gestionar un paisaje que, de ser Patrimonio Mundial, exigirá planes de sostenibilidad más ambiciosos. El veredicto, que se conocerá en apenas seis días, marcará un antes y un después en la estrategia cultural de la comunidad.
Ficha del Caso
- El caso: La Ribeira Sacra aspira a convertirse en Patrimonio Mundial de la Unesco defendiendo un paisaje modelado por el agua y la intervención humana en los valles del Miño, y Sil.
- Datos importantes: Ocho millones de euros invertidos, 90 actuaciones de conservación, 21 Estados miembros del Comité de Patrimonio y 33 candidaturas a examen. La resolución se espera entre el 26 y el 27 de julio de 2026.
- Resumen: La Xunta confía en que la singularidad de la propuesta, basada en el legado hidráulico, incline la balanza a favor de Galicia y sume un nuevo bien a la lista española de Patrimonio Mundial.

