La CHJ invierte 4 millones en 10 proyectos DANA en el Poyo, Magro y Saleta para frenar inundaciones

La Confederación Hidrográfica del Júcar adjudica la redacción de diez proyectos de mitigación en el Poyo, Magro y Saleta, con 4 millones de euros de inversión y primeras propuestas en otoño de 2026. La estrategia combinará zonas de almacenamiento controlado, ampliaciones de cauce

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), organismo estatal dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, ha adjudicado por 4 millones de euros la redacción de diez proyectos de reducción del riesgo de inundación en las cuencas del Poyo, Magro y Pozalet-Saleta, las más castigadas por la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) del 29 de octubre de 2024.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La CHJ ha adjudicado la redacción de diez proyectos de mitigación hidráulica por 4 millones de euros para las cuencas del Poyo, Magro y Pozalet-Saleta.
  • ¿Quién está detrás? El Ministerio para la Transición Ecológica, a través de dos UTE: Typsa-Gecival y Aquatec-Granell Horta Sud.
  • ¿Qué impacto tiene? Las primeras propuestas estarán listas en otoño de 2026; se abrirá entonces un proceso de participación pública antes de licitar las obras.

Diez proyectos que parten del análisis científico de la DANA

Los trabajos se estructuran en dos lotes adjudicados a las uniones temporales de empresas (UTE) Typsa-Gecival y Aquatec-Granell Horta Sud, con una inversión cercana a los cuatro millones de euros, según ha informado la CHJ. Teodoro Estrela, coordinador de los proyectos, subrayó que el análisis de la DANA “nos ha permitido conocer con mucho más detalle cómo respondió el territorio ante un episodio extremo”. Ese conocimiento es ahora la base para diseñar soluciones que reduzcan el riesgo de futuras inundaciones.

Los técnicos de la Confederación trabajan de forma coordinada con las ingenierías para definir las actuaciones prioritarias y establecer una hoja de ruta escalonada. La previsión es que las primeras propuestas lleguen en otoño de 2026, momento en el que se activará un proceso de participación pública. Son diez proyectos que abordan cada tramo vulnerable a partir de datos reales: los puntos donde se produjeron desbordamientos, los mayores calados y las velocidades del agua registradas durante la DANA.

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De zonas de almacenamiento a parques inundables: la receta técnica

La estrategia combinará diferentes tipos de intervenciones adaptadas a cada territorio. Las Zonas de Almacenamiento Controlado (ZAC) serán una de las herramientas clave: permitirán laminar las avenidas almacenando temporalmente parte del agua para reducir la punta del caudal y retrasar su llegada a los núcleos urbanos. En áreas rurales se plantearán excavaciones, motas de protección y adecuación de zonas inundables; en los entornos urbanos, donde el espacio es escaso, se estudiarán soluciones como los parques inundables, en estrecha coordinación con la Generalitat Valenciana y los ayuntamientos.

Uno de los focos principales será el barranco del Poyo, desde el entorno de Torrent hasta su desembocadura en l’Albufera. Se prevé ampliar los márgenes del cauce en Picanya, Catarroja y Massanassa, adecuar el cruce con la pista de Silla y restaurar ambientalmente el tramo final. Además, la CHJ ha recordado que ya ejecutó obras de emergencia tras la DANA para mejorar la capacidad de desagüe del barranco, dejando preparadas futuras actuaciones estructurales.

Estos proyectos se complementarán con la futura Vía Verde del Poyo y la adecuación del nuevo cauce del Turia, concebidas como un único corredor verde capaz de gestionar caudales extremos de forma más segura. La memoria que dejó la DANA no se borra: los 229 fallecidos y los miles de damnificados exigen que la ingeniería y la planificación territorial vayan de la mano.

La DANA enseñó que el agua no negocia con el urbanismo; ahora la ingeniería intenta aprender la lección sobre el terreno.

El Escenario Valenciano

La decisión de la CHJ se inscribe en la respuesta del Gobierno central al mayor desastre natural en la Comunitat Valenciana desde la riada del Vallès en 1962. Desde Moncloa, el Ministerio para la Transición Ecológica canaliza fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia europeo hacia infraestructuras de prevención, una línea que también se refleja en el Plan RERD (Plan de Recuperació, Reconstrucció i Resiliència davant l’Emergència DANA) del Consell de Pérez Llorca. La coordinación entre administraciones será crucial: las nuevas zonas inundables y los parques urbanos exigen que la Generalitat y los ayuntamientos del PP, PSPV y Compromís avancen juntos, mientras el expresident Carlos Mazón sigue en el foco judicial por la gestión de aquella noche.

En el ámbito nacional, estos proyectos se alinean con la revisión del Sistema Nacional de Protección Civil que el Gobierno de Pedro Sánchez ha impulsado tras la DANA, un debate que ya ha llegado al Congreso de los Diputados. La experiencia de otras cuencas, como la del Ebro tras las inundaciones de 2015, demuestra que las soluciones basadas en la laminación natural y el almacenamiento temporal son las más efectivas a largo plazo. Casi dos años después de la catástrofe, la inversión de 4 millones en planificación técnica es un paso pequeño pero imprescindible para que las próximas lluvias torrenciales no vuelvan a ser una trampa mortal.

El calendario inmediato apunta al otoño de 2026: entonces se abrirá el proceso de participación pública para que administraciones y ciudadanía puedan hacer aportaciones. A partir de ahí vendrán las tramitaciones ambientales y las licitaciones de obra, que no se esperan antes de 2027. Mientras, los vecinos de Paiporta, Aldaia o Catarroja siguen contando los días para una reconstrucción que, a golpe de proyecto técnico, avanza más lenta de lo que merecen.

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Ficha del Caso

  • El caso: La CHJ adjudica por 4 millones de euros la redacción de diez proyectos para reducir el riesgo de inundación en las cuencas del Poyo, Magro y Pozalet-Saleta, las más devastadas por la DANA de 2024.
  • Datos importantes: Inversión de 4 M€; dos UTE contratadas; primeras propuestas en otoño de 2026; participación pública posterior; combinación de ZAC, ampliación de cauces y parques inundables.
  • Resumen: El Estado da un paso técnico clave para blindar la Comunitat Valenciana frente a futuras riadas, aunque las obras tardarán años en materializarse.