Piloto V2G en Massachusetts: cinco utilities permiten la recarga bidireccional de EVs para servicios de red

El programa ConnectedSolutions suma los vehículos eléctricos a su cartera de flexibilidad, permitiendo a los hogares inyectar energía a la red. El piloto, en el que participan Eversource y National Grid, apunta a convertir el coche en una batería de respaldo del sistema eléctrico

Eversource y National Grid, junto con EnergyHub, Sunrun y The Mobility House, acaban de anunciar un piloto de recarga bidireccional de vehículos eléctricos en Massachusetts. El programa ConnectedSolutions integrará los coches como baterías móviles capaces de inyectar energía a la red, un paso que convierte al parque de vehículos eléctricos en un activo de flexibilidad para el sistema energético.

El proyecto se enmarca en la evolución de los programas de respuesta a la demanda, que hasta ahora aprovechaban termostatos inteligentes o baterías estacionarias para ajustar el consumo en las horas pico.

V2G: la recarga que no solo almacena, también devuelve energía a la red

La tecnología vehicle-to-grid (V2G) permite a un coche eléctrico no solo tomar electricidad de la red, sino también devolverla cuando el sistema lo necesita. Durante las madrugadas, cuando la demanda es baja, el vehículo carga su batería; y en la tarde del día siguiente, cuando el consumo se dispara, puede liberar parte de esa energía para ayudar a equilibrar la frecuencia y evitar la puesta en marcha de centrales de gas de punta, las más contaminantes.

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En Massachusetts, el programa ConnectedSolutions lleva años gestionando esta flexibilidad con otros dispositivos. Ahora, añade los vehículos eléctricos a la ecuación, abriendo un nuevo capítulo en la integración de la movilidad limpia con la red eléctrica.

La lógica es sencilla: una batería de coche, de entre 40 y 100 kWh, puede almacenar suficiente electricidad para abastecer a un hogar medio durante dos o tres días. Si se agregan cientos de estos coches, la utility gana una central virtual de apoyo, sin emisiones y sin inversión en nueva infraestructura.

ConnectedSolutions: el programa que ya gestiona flexibilidad suma ahora las baterías rodantes

El piloto se apoya en la infraestructura existente de ConnectedSolutions, un programa de respuesta a la demanda que opera en Massachusetts desde hace varios años. En él participan más de 150.000 hogares con dispositivos como termostatos inteligentes, baterías domésticas y, en algunos casos, paneles solares. Cuando la red necesita un respiro, el sistema reduce automáticamente el consumo de esos dispositivos o extrae energía de las baterías.

Con la incorporación de los vehículos eléctricos, las utilities Eversource y National Grid amplían la capacidad de flexibilidad sin necesidad de construir nuevas plantas. Los clientes residenciales que posean un EV con capacidad V2G podrán inscribirse en el programa y recibir una compensación económica a cambio de permitir que su coche aporte energía a la red en los momentos críticos.

El verdadero valor del V2G no está en la electricidad que se vende, sino en la estabilidad que se regala al sistema en los momentos críticos de demanda.

La iniciativa cuenta con la participación de EnergyHub, que aporta la plataforma de gestión de recursos distribuidos; Sunrun, uno de los mayores instaladores de baterías residenciales de Estados Unidos; y The Mobility House, especializada en la carga inteligente de vehículos eléctricos. Esta colaboración cierra el círculo entre generación, almacenamiento y consumo.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • CO2 evitado: La integración de V2G evita recurrir a centrales de gas de punta, reduciendo emisiones en horas de alta demanda. El piloto no publica una cifra fija, pero cada kilovatio que se deja de generar con fósiles supone un ahorro en CO2.
  • Capacidad / magnitud: El programa abre la participación a clientes residenciales con vehículos V2G en el área de servicio de Eversource y National Grid, lo que abarca gran parte del Estado. La capacidad agregada dependerá de la inscripción.
  • Inversión: No detallada en la fuente oficial.
  • Equivalencia tangible: Un solo vehículo eléctrico con una batería de 60 kWh puede suministrar el equivalente al consumo diario de varios hogares, devolviendo electricidad en las franjas de mayor tensión de la red.
recarga bidireccional

Con esta ampliación, los vehículos eléctricos se convierten en un recurso más del programa, sumándose a los ya existentes y abriendo una nueva vía de ingresos para los propietarios.

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La letra pequeña: interoperabilidad, cargadores y retribución, los tres retos por resolver

Para que el V2G pase de la fase piloto a la práctica cotidiana, es necesario resolver varios frentes técnicos y regulatorios. En primer lugar, la interoperabilidad: no todos los coches eléctricos admiten descarga bidireccional, ni todos los cargadores domésticos están preparados. El estándar CCS ha ido incorporando la funcionalidad, pero el despliegue es lento. Además, las utilities deben desplegar medidores y sistemas de comunicación que permitan controlar el flujo de energía en tiempo real.

En segundo lugar está la compensación económica. El piloto debe definir cuánto pagará al hogar por cada kilovatio inyectado y si ese precio resulta atractivo para los usuarios. Si la retribución es testimonial, pocos conductores estarán dispuestos a someter su batería a ciclos extra de carga y descarga. Y, por último, la educación del consumidor: muchos desconocen que pueden usar su coche como batería de respaldo y desconfían del impacto sobre la vida útil de la batería; los fabricantes tendrán que tranquilizar con garantías específicas.

La letra pequeña también incluye el riesgo de que una alta penetración de V2G pueda causar problemas de calidad de energía si no se coordina bien. La plataforma de agregación será clave para gestionar estos flujos sin sobresaltos.

Lo que este piloto descubre para la cadena de suministro y la hoja de ruta 2030-2050

Massachusetts no es el primer estado en probar el V2G —California, Nueva York o el programa FERC Order 2222 ya abren la puerta—, pero este piloto destaca por apoyarse sobre un programa comercial ya consolidado. Si los resultados demuestran que los vehículos eléctricos pueden integrarse como piezas estables del mercado de flexibilidad, se enviará una señal clara a los fabricantes de automóviles: la recarga bidireccional debe ser una característica estándar, no un extra de gama alta.

Ese mensaje recorrerá la cadena de suministro. Los proveedores de electrónica de potencia, los desarrolladores de software de agregación y las empresas de instalación de puntos de recarga verán un mercado que pasa de nicho a masivo. Al mismo tiempo, los reguladores tendrán que adaptar las normas de conexión y los mercados mayoristas para permitir la participación de estos recursos distribuidos, creando un círculo virtuoso que abarata la tecnología y acelera la descarbonización.

Para el consumidor, más allá del ahorro directo, el V2G ofrece una cobertura inesperada: su coche puede convertirse en un seguro eléctrico durante apagones o picos de precio, devolviendo autonomía al propietario y al sistema al mismo tiempo. Es la clase de modelo win-win que la transición energética necesita para convencer incluso a los más escépticos.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: El V2G reduce la dependencia de centrales fósiles de punta, cada megavatio que el coche evita retirando demanda o inyectando energía supone emisiones que no se producen.
  • Modelo que cambia: El esquema actual de recarga unidireccional se transforma en una red de almacenamiento distribuido, donde el vehículo pasa de ser un consumidor pasivo a un proveedor activo de servicios de red.
  • Para las próximas generaciones: Hacer que cada coche enchufable ponga su batería al servicio del sistema acelera la integración de renovables y reduce el coste de la transición, dejando un modelo energético más limpio y fiable.