Casi una de cada dos viviendas que se venden en la provincia de Alicante cambia de manos por obra de un comprador extranjero. El porcentaje, un 44,65% en 2026, no solo corona a Alicante como la provincia más codiciada por el dinero internacional, sino que reabre un debate que en España levanta ampollas: ¿está la demanda foránea inflando los precios hasta expulsar a los compradores locales? Vamos por partes, porque los datos, aunque contundentes, esconden un cambio de patrón que merece atención.
Indignómetro
Nivel de impacto para España: 8/10. La concentración de compradores extranjeros en el litoral mediterráneo y el acelerado crecimiento en el Cantábrico alteran la estructura del mercado inmobiliario español. Según el Colegio de Registradores, la presencia internacional ya condiciona los precios y la disponibilidad en las zonas más turísticas, un desafío directo para la política de vivienda y para la accesibilidad de miles de familias.
Alicante, la provincia que acapara la demanda extranjera
El último estudio de Pisos.com, elaborado con datos propios y del Colegio de Registradores, sitúa a Alicante en lo más alto del ranking. El 44,65% de las compraventas en la provincia durante 2026 fueron protagonizadas por ciudadanos de otros países. Traducido: prácticamente una de cada dos operaciones inmobiliarias tiene detrás un comprador internacional, una proporción que no se da en ningún otro punto de la costa española.
Por detrás, Málaga registra un 34,30% de compras extranjeras, mientras que Baleares alcanza el 28,89%. La lista de provincias donde los foráneos superan la cuarta parte de las transacciones la completan Santa Cruz de Tenerife (26,05%) y Girona (24,70%). Son territorios donde el sol, la playa y la conectividad aérea se han convertido en un imán para el capital europeo y latinoamericano.
El norte se dispara a un ritmo que sorprende al mercado
Y aquí está la clave que casi nadie cuenta: aunque el protagonismo sigue siendo mediterráneo e insular, las provincias del Cantábrico están registrando los mayores incrementos de participación extranjera desde 2021. Pontevedra ha multiplicado por más de cuatro su presencia foránea, pasando del 0,71% al 3,36% en cinco años, un salto del 373,24%. Asturias, mientras tanto, crece un 225% hasta situarse en el 6,89% de compraventas realizadas por extranjeros.
El fenómeno se repite en Lugo (+206,17%), A Coruña (+137,29%) e incluso en la siempre dinámica Barcelona, cuyo peso internacional aumentó un 78,51% hasta rozar el 14% de las operaciones. La única nota en retroceso es Santa Cruz de Tenerife, donde la cuota de compradores extranjeros bajó ligeramente del 26,79% al 26,05%, aunque el precio medio de la vivienda costera en Canarias se encareció un 59,55% en ese mismo periodo.
El 44,65% de las compraventas en Alicante las firman ciudadanos de otros países, el porcentaje más alto de toda España.
Lecciones de otras crisis y la regulación que se asoma
Conviene recordar que el apetito extranjero por el ladrillo español no es nuevo. Entre 2003 y 2007, británicos, alemanes y nórdicos dispararon las compras en la costa, contribuyendo a una burbuja que estalló con consecuencias devastadoras para miles de familias. Hoy, la historia no se repite, pero la presión sobre los precios vuelve a ser un asunto de primer orden. El Gobierno central ya ha puesto sobre la mesa la posibilidad de endurecer la fiscalidad de las adquisiciones especulativas o de limitar las compras por parte de no residentes, siguiendo la estela de territorios como Baleares, que ensaya medidas de contención desde hace varios ejercicios.
La cuestión de fondo es si la demanda internacional seguirá expandiéndose hacia el norte —donde los precios son más bajos y la masificación, aún limitada— y si ese trasvase será suficiente para aliviar la presión sobre el arco mediterráneo. El mercado inmobiliario español afronta, así, una prueba de estrés que va más allá de los clásicos destinos de sol y playa.
Por si fuera poco, en provincias como Murcia (21,73%), Las Palmas (20,14%) o Tarragona (15,24%) la presencia extranjera sigue siendo muy significativa, mientras que en el extremo opuesto Lugo apenas alcanza el 2,48% y A Coruña el 2,80%. Los dos extremos del mapa ilustran la velocidad a la que se está reconfigurando el interés inversor internacional sobre España.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: El mercado inmobiliario español sigue atrayendo compradores extranjeros, pero el foco geográfico se amplía del Mediterráneo al Cantábrico.
- Datos importantes: Alicante lidera con un 44,65% de compraventas protagonizadas por extranjeros en 2026; Pontevedra ha crecido un 373,24% desde 2021.
- Resumen: La demanda internacional, concentrada en la costa mediterránea, se extiende aceleradamente al norte, un movimiento que obliga a repensar las políticas de vivienda para proteger el acceso de los residentes.

