Descubre el bizcocho sin huevo en Thermomix que no creerás: esponjoso con puré de manzana e higos

El puré de manzana casero y el yogur natural reemplazan al huevo para dar una miga tierna y húmeda que sorprende. Los higos frescos de temporada coronan este bizcocho que se prepara en un vaso y se hornea sin complicaciones.

Me ha pasado cientos de veces: buscas un bizcocho sin huevo que no sepa a cartón y acabas con una masa densa y seca que mata la merienda. Hasta que di con la combinación que lo cambia todo: puré de manzana casero y yogur natural, procesados en la Thermomix para no manchar ni un bol.

La receta que comparto, inspirada en la que publicó Ascen Jiménez en ThermoRecetas, tiene ese punto casero que enamora. El bizcocho queda húmedo, con una miga tierna y los higos frescos —en su mejor momento de verano— coronan cada bocado con un dulzor natural. Lo bueno de no llevar huevo no solo es que sirve para alérgicos; es que la textura es sinceramente espectacular.

El secreto del éxito

  • Puré de manzana bien cocinado: La manzana se hace en la propia Thermomix a baja temperatura, concentrando azúcares y pectina, que son los verdaderos agentes de esponjosidad.
  • La medida del yogur: Usar el vasito del yogur como dosificador simplifica todo y asegura la proporción justa entre líquidos y harina sin necesidad de báscula.
  • Reposo final en el horno apagado: Dejar el bizcocho 5 minutos con el calor residual afina el interior y evita que se baje al sacarlo.

Ingredientes

  • 240 g de manzana pelada y cortada en dados de 1 cm
  • Un chorrito de zumo de limón
  • 10 g de agua
  • 1 yogur natural (vasito de 125 g)
  • 1 vasito de yogur de azúcar
  • 1 vasito de yogur de aceite de girasol
  • 3 vasitos de yogur de harina de todo uso
  • 1 sobre de levadura química (16 g, tipo Royal)
  • 3 o 4 higos frescos, en cuartos
  • Azúcar glas para decorar

Paso a paso

Precalienta el horno a 180 °C, calor arriba y abajo sin ventilador, y engrasa un molde redondo de unos 22 cm con mantequilla o spray desmoldante.

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Ponemos en el vaso de la Thermomix la manzana troceada, el chorrito de limón y los 10 g de agua. Programa 30 minutos a 98 °C, velocidad cuchara. Cuando termine, saca el puré y resérvalo; verás que ha quedado sedoso y fragante, casi como una compota espesa.

Limpia y seca el vaso. Añade el yogur, el azúcar, el aceite y el puré de manzana reservado. Mezcla 6 segundos a velocidad 4.

Incorpora la harina y la levadura. Programa 10 segundos a velocidad 5. Baja con la espátula lo que haya quedado en las paredes y da un último golpe de 6 segundos a velocidad 4. La masa resultante es fluida pero con cuerpo, justo para rellenar el molde.

Vierte la mezcla en el molde y coloca los cuartos de higo sobre la superficie, presionando ligeramente para que se hundan un poco. Espolvorea una cucharadita de azúcar por encima; caramelizará ligeramente en el horno.

La manzana, cocinada a conciencia en la Thermomix, se convierte en el sustituto perfecto del huevo: da humedad, liga la masa y no deja ningún regusto vegetal.

Hornea durante unos 40 minutos. Comprueba que está hecho pinchando con un palillo: debe salir limpio. Si es así, apaga el horno y deja el bizcocho dentro 5 minutos más con la puerta entreabierta.

Sácalo, deja que temple completamente sobre una rejilla y desmóldalo. Antes de servir, cúbrelo con una nevada de azúcar glas.

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Variaciones y maridaje

Este bizcocho casa de maravilla con un vino dulce de Jerez, como un Pedro Ximénez, o con un Moscatel de grano menudo. Si prefieres algo sin alcohol, un té negro especiado le hace muy buena compañía.

No lleva lactosa si usas un yogur vegetal (de soja o coco) y aceite en lugar de mantequilla. El resultado sigue siendo igual de esponjoso, aunque con un toque ligeramente distinto.

¿Quieres una versión exprés sin fruta? Hornea la misma masa sin los higos; en ese caso, sube la temperatura a 190 °C y acorta el tiempo a 35 minutos para que coja un color dorado bonito.

Se conserva hasta 4 días en la nevera dentro de un táper hermético. Para congelar, envuelve el bizcocho entero o en porciones en film y durará 2 meses; luego solo hay que descongelarlo a temperatura ambiente y darle un golpe breve de horno para devolverle la vida.