Buscan a un celador por la presunta violación de una anciana con alzhéimer en una residencia de Madrid

Héctor Ataypoma fue despedido de la residencia de Sanchinarro tras ser sorprendido por una compañera en julio de 2024. Dos años después, la policía mantiene una orden internacional de búsqueda.

La Policía Nacional mantiene activa una orden internacional de búsqueda contra Héctor Ataypoma, un celador al que se investiga como presunto autor de la agresión sexual a una anciana de 83 años con alzhéimer en una residencia de Sanchinarro, Madrid. La denuncia fue interpuesta hace dos años, tras ser sorprendido por una compañera de trabajo la noche del 27 de julio de 2024.

Cómo se produjo la presunta agresión, según la declaración de la compañera

Según consta en la investigación, la noche de los hechos una empleada del centro sorprendió a Ataypoma mientras mantenía relaciones sexuales con la anciana. La víctima, con un estado avanzado de alzhéimer, pronunciaba en voz alta el nombre de su marido durante el acto. La trabajadora denunció lo ocurrido a los responsables de la residencia, que despidieron al celador de forma inmediata y presentaron la denuncia ante la justicia, según fuentes del caso.

La propia compañera declaró que Ataypoma le confesó, al ser descubierto, que llevaba ocho meses agrediendo sexualmente a la paciente. La investigación de la policia apunta a que el celador se aprovechaba de la enfermedad de la anciana para hacerle creer que él era su marido y así perpetrar los abusos sin que ella opusiera resistencia. No constan lesiones físicas, según el parte médico.

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Las señales previas que la familia atribuyó a la confusión mental

Meses antes de que se destaparan los hechos, la víctima ya había comentado a sus hijos que su esposo la visitaba con frecuencia, algo imposible porque el marido había fallecido. Los familiares interpretaron estas afirmaciones como fruto del deterioro cognitivo propio del alzhéimer. El trabajador, sin antecedentes penales en España, habría explotado esa misma confusión para ocultar los abusos.

La anciana padecía un alzhéimer avanzado y creía recibir la visita de su marido, fallecido tiempo atrás. El celador se habría aprovechado de esa confusión para consumar los presuntos abusos.

La huida y la búsqueda internacional

Cuando la policía acudió al domicilio del celador en Carabanchel para detenerlo, el 1 de agosto de 2024, éste ya no se encontraba allí. El juzgado de instrucción dictó una orden de busca y captura internacional al sospechar que el hombre, de origen peruano, pudiera haberse trasladado a Perú, donde residen su madre y otros familiares. No tenía arraigo laboral ni recursos económicos en España.

Tras su desaparición, Ataypoma contactó con un abogado, Alfredo Arrién, que le recomendó entregarse. Llegaron a organizar una declaración por videoconferencia ante el juez, pero finalmente no se presentó. El letrado explicó que desde hace meses no tiene noticias de su cliente: «Supongo que entiende que su mejor abogado es el paso del tiempo», declaró Arrién, aludiendo a la posibilidad de que los delitos sexuales prescriban a los 15 años desde la denuncia.

Dos años después, la búsqueda sigue activa y la Policía Nacional mantiene la orden internacional. Las diligencias judiciales continúan para esclarecer los hechos y localizar al presunto autor. La residencia de Sanchinarro colaboró desde el primer momento con las autoridades, según las fuentes consultadas.