La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha denunciado este lunes 27 de julio que el precio del gasóleo agrícola (el combustible bonificado fiscalmente para tractores y cosechadoras) ha escalado un 33% en apenas 25 días. La subida vuelve a poner contra las cuerdas la rentabilidad de las explotaciones agrarias en plena campaña de recolección del cereal y la fruta de verano.
Un nuevo mazazo para los costes de producción
Los datos que maneja COAG dibujan una escalada constante desde principios de julio. En poco más de tres semanas, el litro de gasóleo agrícola se ha encarecido un tercio. La organización denuncia que este repunte reproduce la presión energética que ya asfixió al campo español en los picos de precios de ejercicios anteriores.
El combustible supone uno de los gastos variables más importantes de cualquier explotación. Para un agricultor que ahora está segando cereal, una subida del 33% se traduce en un desembolso extra de varios cientos de euros por hectárea, un sobrecoste que llega cuando los costes fijos ya están comprometidos.
Aunque COAG no detalla las causas del encarecimiento, los analistas apuntan a la combinación de un repunte en la demanda estival y las tensiones geopolíticas que mantienen elevado el coste del barril de petróleo. Esta escalada del gasóleo agrícola golpea de lleno en el momento de mayor consumo de combustible.
El cereal y la fruta, los cultivos más expuestos
La cosecha de cereal de invierno afronta sus últimas semanas en buena parte de la península, mientras que la recolección de fruta de hueso y pepita avanza a buen ritmo. Ambos grupos de cultivos dependen de la maquinaria para cada operación: segar, trillar, transportar y mantener las cámaras frigoríficas. COAG recuerda que los precios en origen del cereal apenas han mejorado y que el margen neto es ya muy reducido. Además, la recolección de fruta requiere un elevado consumo de gasóleo para el transporte frigorífico y la maquinaria de recolección, lo que amplifica el impacto.
Las medidas que exige COAG al Ministerio de Agricultura
Ante este panorama, la organización agraria ha reclamado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la puesta en marcha de un paquete urgente de apoyo. Entre las propuestas que COAG ha puesto sobre la mesa en ocasiones anteriores figuran la creación de un tipo reducido permanente para el gasóleo agrícola, ayudas directas por hectárea y la puesta en marcha de un observatorio de los costes de producción. La organización insiste en la necesidad de aplicar de forma efectiva la Ley de la Cadena Alimentaria para que los costes de producción se reflejen en los contratos y los agricultores no vendan por debajo de lo que les cuesta producir.
El historial de ayudas y la respuesta que espera el campo
Hasta el momento, el Ministerio de Agricultura no ha hecho pública ninguna medida concreta. En crisis anteriores de precios energéticos, el Gobierno activó la devolución del impuesto especial de hidrocarburos a través del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) o habilitó líneas de préstamos blandos para explotaciones en dificultades. Las organizaciones agrarias confían en que el Ejecutivo mueva ficha antes de que termine la campaña de verano.
La subida del 33% en el gasóleo agrícola llega cuando las cosechadoras están a pleno rendimiento: un varapolo que la España vaciada no se puede permitir.
El impacto territorial: la España vaciada, otra vez en primera línea
El encarecimiento del combustible golpea con más fuerza las zonas rurales del interior, donde el cereal de secano es el principal cultivo y la renta agraria sostiene la economía local. En provincias como Burgos, Soria o Teruel, la campaña de recolección es uno de los momentos de mayor actividad del año. Un sobrecoste inesperado puede desequilibrar las cuentas de cientos de pequeños agricultores y acelerar el abandono de tierras en unas comarcas que llevan décadas perdiendo población.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: COAG denuncia un encarecimiento del 33% en el gasóleo agrícola en 25 días, en plena cosecha del cereal.
- 👥 A quién afecta: Agricultores de cereal y fruta, especialmente en las zonas rurales de la España interior.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Merma de la rentabilidad, riesgo de abandono de explotaciones y más presión sobre el reto demográfico.

