EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Donald Trump ha descartado este sábado un conflicto abierto con los rebeldes hutíes de Yemen, mientras el grupo avanza hacia el estrecho de Bab el-Mandeb.
- ¿Quién está detrás? Los hutíes, respaldados por Irán, y Arabia Saudí, que ha cerrado temporalmente el oleoducto East-West tras sufrir ataques con drones.
- ¿Qué impacto tiene? El control creciente sobre un paso marítimo crítico añade presión a los precios del crudo y a las rutas comerciales hacia Europa, incluida España.
Donald Trump ha descartado un conflicto abierto con los hutíes mientras el grupo yemení avanza hacia el estrecho de Bab el-Mandeb, la puerta sur del mar Rojo.
Lo que ha dicho Trump y el ataque al oleoducto saudí
Durante una visita a Irlanda, Trump aseguró que su administración ha mantenido contactos con los rebeldes. ‘Los hutíes nos llamaron y no quieren luchar contra nosotros’, dijo el presidente. ‘No quieren que vayamos a por ellos y preferirían que no estuviéramos involucrados’. La Casa Blanca descarta por ahora una operación militar directa.
Sus declaraciones coincidieron con el cierre temporal del oleoducto East-West de Arabia Saudí, también conocido como Petroline, tras varios ataques que dejaron heridos. La infraestructura recorre unos 1.200 kilómetros desde los campos orientales hasta el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, y permite a Riad exportar crudo sin depender del estrecho de Ormuz.
Las autoridades saudíes atribuyeron los ataques a drones lanzados desde Irak, donde operan milicias respaldadas por Irán. Trump consideró ‘probable’ que Teherán esté detrás. ‘Creo que lo están, probablemente lo están’, dijo. ‘Ahora mismo están en guardia’.
Por qué el estrecho de Bab el-Mandeb importa (y mucho)
En paralelo, los hutíes han tomado territorio estratégico cerca del estrecho de Bab el-Mandeb, incluida la isla de Perim, en un el punto que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Ese control añade presión sobre el transporte marítimo comercial, justo cuando los mercados energéticos ya vigilan la seguridad de otra arteria clave como Ormuz.
Trump también habló con Mohamed bin Salmán, a quien llamó ‘un buen amigo’. ‘Puedo decir que todo va a salir perfectamente bien. Va a ser genial’, declaró. Preguntado por el fin de la guerra con Irán, apuntó a una conclusión ‘muy pronto después de las elecciones legislativas de noviembre’ y reiteró que Irán no puede tener un arma nuclear.
Washington no quiere un nuevo frente en Oriente Medio, pero tampoco permitirá que Irán cierre el tráfico energético mundial.
La Lógica de Washington
La decisión de Donald Trump de no buscar una confrontación directa con los hutíes no es una improvisación. Responde a una doctrina perfilada desde 2017: evitar nuevas guerras en Oriente Medio y apoyarse en la disuasión, las sanciones y los aliados regionales como Arabia Saudí en lugar de desplegar tropas estadounidenses. El objetivo es proteger el flujo de crudo sin asumir el coste político y militar de una ocupación.
Hay un precedente que ilumina esta lógica. En 1987, durante la guerra de los petroleros entre Irán e Irak, la Marina estadounidense escoltó petroleros kuwaitíes en el golfo Pérsico para garantizar la libertad de navegación. Aquella operación evitó el cierre de Ormuz, pero arrastró a Washington a roces directos con Teherán. Hoy, la administración prefiere que sean los socios árabes quienes asuman la primera línea.
Para España, el impacto llega por el precio del crudo. España es un importador neto de petróleo y cualquier interrupción en Bab el-Mandeb o en Ormuz encarece la factura energética europea, incluidos la gasolina y el diésel. La ruta del mar Rojo es además una arteria comercial de primer orden para las exportaciones europeas hacia Asia y Oriente Medio. El cierre temporal del Petroline no corta el suministro mundial, pero recuerda la fragilidad de los pasos marítimos.
La proyección inmediata se concentra en dos hitos. El primero son las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre, que según Donald Trump marcarán el fin de la guerra con Irán. El segundo será la reacción de los mercados del crudo la próxima semana, cuando se evalúe si los ataques contra infraestructura saudí tienen continuidad. Por ahora, Washington observa, negocia y evita un nuevo compromiso militar en la región.
Ficha del Caso
- El caso: Trump descarta una intervención militar contra los hutíes mientras el grupo, apoyado por Irán, avanza hacia el estrecho de Bab el-Mandeb y Arabia Saudí cierra temporalmente su oleoducto East-West tras un ataque con drones.
- Datos clave: Oleoducto de unos 1.200 kilómetros, puerto de Yanbu, isla de Perim, estrecho de Bab el-Mandeb, elecciones legislativas en EE.UU. en noviembre de 2026.
- Para España: El encarecimiento del crudo y la posible disrupción de rutas marítimas hacia Asia afectarían a los precios de la energía y al comercio exterior español.

