Ayuso anuncia ayudas de vivienda de 30 millones para afectados por incendios en Madrid

Más de 40 viviendas han quedado destruidas y cerca de 300 presentan daños. El plan incluye ayudas de hasta el 100% del alquiler y asesoramiento jurídico gratuito.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Propietarios e inquilinos con viviendas dañadas por los incendios en la Sierra Oeste. El plan incluye a quienes tengan alquilado el inmueble como residencia habitual de otros.
  • ¿Cuándo ocurre? El servicio de asesoramiento jurídico gratuito ya está operativo. Las ayudas al alquiler y a la reconstrucción se tramitarán en las próximas semanas, según la Comunidad.
  • ¿Qué cambia hoy? La Comunidad blinda el acceso a una vivienda alternativa y a financiación para reparar los daños, evitando que los afectados asuman en solitario un coste que puede prolongarse meses.

La presidenta Isabel Díaz Ayuso ha anunciado hoy un plan urgente de vivienda con 30 millones de euros para los afectados por los incendios forestales que aún azotan la región. Lo ha hecho desde el Puesto de Mando Avanzado de Navalcarnero, con el humo todavía visible en el horizonte y más de una treintena de municipios en vilo. La cifra de viviendas destruidas supera ya las 40, mientras que cerca de 300 presentan daños de distinta gravedad.

El paquete de medidas busca atajar tres frentes. El más inmediato es el realojo: las familias que no puedan volver a sus casas tendrán acceso a inmuebles de la Agencia de Vivienda Social (AVS) mediante el procedimiento de adjudicación por emergencia. Una vía que, cabe recordar, ya se activó durante la nevada de Filomena, aunque en aquella ocasión la demanda fue menor.

Qué cubre exactamente el plan urgente de vivienda

El segundo pilar es una línea de ayudas directas que puede alcanzar hasta el 100% de la renta. Está pensada para quienes tengan que dejar su hogar de forma temporal mientras se ejecutan las reparaciones. En una zona donde el alquiler medio ronda los 700 euros mensuales, según los últimos datos del portal inmobiliario Idealista, la ayuda puede suponer un alivio decisivo para una familia que ha perdido todo.

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A esto se suma un tercer capítulo: la reconstrucción. La Comunidad financiará obras de reparación tanto para propietarios como para inquilinos, una medida menos habitual que reconoce que el desastre no distingue entre quien tiene escritura y quien paga una mensualidad. De hecho, los dueños que tuvieran el piso alquilado también podrán solicitar la ayuda para devolver la vivienda a sus inquilinos.

El plan tiene una pata menos visible pero igual de práctica. La Comunidad ha desplegado un servicio de asesoramiento jurídico gratuito a través del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM). Doce letrados atenderán en los partidos judiciales de San Lorenzo de El Escorial y Navalcarnero, de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas.

La rapidez en la respuesta habitacional definirá si las familias pueden empezar a reconstruir sus vidas o quedan atrapadas en un limbo burocrático.

Las condiciones que fija la Comunidad y los pasos a seguir

Para acceder a las ayudas, los afectados tendrán que acreditar que el inmueble era su residencia habitual. La Consejería de Vivienda ha adelantado que el proceso se simplificará al máximo, aunque la experiencia de otras convocatorias, como las ayudas al alquiler del Plan Estatal, invita a no subestimar los plazos de la administración.

El asesoramiento jurídico ya está operativo de de forma presencial en dos puntos: la Ronda de San Juan, 32-A, en Navalcarnero, y la calle Las Pozas, 145, en San Lorenzo de El Escorial. También se han habilitado dos líneas gratuitas: el 900 909 220 para la zona de San Lorenzo y el 900 909 224 para Navalcarnero.

En paralelo, el Ejecutivo autonómico ha prorrogado hasta el 15 de septiembre las demandas de empleo que debían renovarse en los municipios afectados. Es un gesto menor comparado con las ayudas de vivienda, pero evita que un trámite burocrático deje a alguien sin prestación en plena emergencia.

Un precedente que pesa y un pulso político que distrae

No es la primera vez que Madrid activa un plan de vivienda por catástrofe. Durante el incendio de 2019 en la Sierra de Guadarrama, el entonces consejero de Vivienda, David Pérez, articuló una respuesta más modesta, con unos 2 millones de euros y un centenar de viviendas movilizadas. Aquella intervención fue criticada por su lentitud: algunas familias tardaron meses en recibir la primera ayuda. La Comunidad asegura que esta vez los plazos serán más ágiles, pero conviene recordar que la maquinaria administrativa no siempre acelera por mucho que arda el monte.

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En la comparecencia, Ayuso ha aprovechado para reprochar a Pedro Sánchez que reclame un pacto de Estado contra el cambio climático sin explicar cómo lo aplicará. Es un giro que desvía el foco de lo que importa ahora mismo: que las familias sepan dónde van a dormir mañana. Sin embargo, en esta redacción entendemos que la política madrileña rara vez renuncia a un buen cruce de declaraciones, incluso con el olor a ceniza todavía en el ambiente.

Las cifras son elocuentes. La AVS gestiona algo más de 23.000 viviendas sociales en toda la región, pero la disponibilidad inmediata en la Sierra Oeste es limitada. Fuentes del sector apuntan que la bolsa de inmuebles libres en municipios como Robledo de Chavela o Valdemaqueda es muy reducida, lo que obligará a buscar alternativas en localidades cercanas.

La pregunta que queda en el aire es cuánto tardará en llegar el dinero a las cuentas corrientes. Las ayudas al alquiler del Plan Vive, por ejemplo, acumulan retrasos de hasta ocho meses en algunos casos. Si esta convocatoria repite ese patrón, el esfuerzo económico de la Comunidad puede quedar diluido.

De momento, los teléfonos están abiertos y los letrados atendiendo. Las familias empiezan a dar el primer paso mientras las llamas siguen sin darse por vencidas.