EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Toda la población de la Comunidad de Madrid, especialmente mayores, lactantes y enfermos crónicos.
- ¿Cuándo ocurre? Desde hoy martes 28 de julio hasta al menos el domingo 2 de agosto, con el pico de calor el miércoles 29.
- ¿Qué cambia hoy? Madrid activa el nivel 2 de alerta por calor extremo y la fase 1 de emergencia de CALORMAD. Se insta a no salir en las horas centrales, hidratarse y proteger a los vulnerables.
La Dirección General de Salud Pública mantiene activo este 28 de julio el nivel 2 de riesgo alto por ola de calor, una decisión que ha llevado al Ayuntamiento de la capital a elevar el Plan de Actuación ante Altas Temperaturas (CALORMAD) a su Fase de Emergencia en Situación Operativa 1. Las predicciones de AEMET confirman un episodio sofocante que dejará máximas cercanas a los 40 °C durante los próximos días y mínimas que no bajarán de los 22 °C a partir del jueves.
El pico de calor, el miércoles, y las zonas más castigadas
Según los datos que maneja Salud Pública, el mercurio alcanzará este miércoles 29 de julio los 39,6 °C en las comarcas del Sur, Vegas y Oeste. La zona Metropolitana y el corredor del Henares registrarán 39,0 °C, mientras que la Sierra se mantendrá algo más contenida, con máximas previstas de 36,2 °C. Para el jueves, los valores serán muy similares, sin tregua.
La radiación ultravioleta alcanzará el índice máximo de 9, considerado “muy alto”. Las autoridades insisten en la necesidad de usar protección solar, sombrero y gafas homologadas si hay que salir a la calle, incluso en en trayectos cortos.
Noches sin tregua: las mínimas no bajarán de 22 °C
El calor no dará respiro ni de madrugada. A partir del viernes 31 de julio, las predicciones de AEMET apuntan a mínimas de 22,4 °C en la Sierra, 22,0 °C en el área Metropolitana y Henares, y 20,2 °C en el Sur y Vegas. Son las llamadas noches tropicales, que dificultan el descanso y aumentan la fatiga acumulada, sobre todo en viviendas sin climatización.
Salud Pública recomienda ventilar las casas a primera hora de la mañana, bajar persianas durante el día, y optar por cenas ligeras que faciliten la regulación de la temperatura corporal antes de dormir. Además, recuerda la importancia de beber agua con frecuencia —incluso sin sentir sed— y evitar el alcohol y las bebidas azucaradas.
El riesgo no está solo en las horas centrales: las noches por encima de 22 °C multiplican los ingresos hospitalarios de personas mayores.
Los servicios de emergencia han reforzado la coordinación con los centros de salud y residencias de mayores para detectar posibles golpes de calor. El teléfono 112 sigue siendo el canal único ante cualquier síntoma grave: confusión, piel seca y caliente, o pérdida de conocimiento.
Qué hemos aprendido de las olas de calor anteriores en Madrid y cómo actuar
Madrid no es ajena a estas situaciones. Basta recordar la ola de calor de julio de 2022, cuando se registraron noches tórridas de hasta 26 °C y un repunte en las urgencias de los hospitales del SERMAS. Desde entonces, la Comunidad de Madrid ha afinado el Plan de Vigilancia y Control de los Efectos de las Olas de Calor —que activa automáticamente con umbrales de temperatura— y el Ayuntamiento ha escalado el protocolo CALORMAD con medidas como la apertura de fuentes de beber y la ampliación del horario de piscinas municipales en los días de máximo riesgo.
En esta redacción entendemos que los avisos son necesarios, pero también que falta un paso más: la adaptación del espacio público. Un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid señaló en 2024 que el 40 % de las aceras de la almendra central carecen de arbolado suficiente para generar sombra en días como los de esta semana. Sin zonas de confort térmico en la calle, los consejos de evitar la exposición al sol chocan con la realidad de los miles de madrileños que, por trabajo o necesidad, no pueden quedarse en casa. Tal y como explica la ola de calor, este fenómeno meteorológico extremo se está volviendo más frecuente.
Más allá de los avisos puntuales, el episodio que arranca hoy reabre el debate sobre la creciente necesidad de una estrategia regional de adaptación al calor extremo. Parques, corredores de sombra, materiales reflectantes en pavimentos y cubiertas vegetales dejan de ser opciones estéticas para convertirse en elementos de salud pública. Mientras tanto, esta semana toca hidratarse a conciencia, vigilar a los vecinos de más edad y no bajar la guardia ni siquiera cuando caiga eel sol —porque las noches, esta vez, no refrescarán.
