Javier Tebas carga contra la FIFA: el plan de privatización del Mundial que amenaza al fútbol español

La FIFA busca atraer inversores privados para sus torneos y desata una tormenta que sacude al fútbol español. LaLiga, con Javier Tebas al frente, y la UEFA se oponen frontalmente a una medida que ven como una amenaza para la integridad competitiva.

FIFA propone privatizar el Mundial para recaudar 10.000 millones de dólares, y Javier Tebas la frena en seco. El presidente de LaLiga no está solo: la UEFA, las federaciones nacionales y hasta el comisario europeo de Deportes han mostrado su alarma por un proyecto que amenaza con desmantelar el equilibrio del fútbol tal como lo conocemos. Y en España, donde el deporte rey mueve más de 15.000 millones de euros y sostiene miles de puestos de trabajo, el golpe sería directo.

Indignómetro

Nivel de impacto para España: 9/10. El plan amenaza el modelo de competición que sustenta a clubes como Real Madrid, Barcelona o Atlético de Madrid, pero también a los modestos que viven de los derechos televisivos centralizados.

El plan de la FIFA: 10.000 millones a cambio de ceder el control

La FIFA, presidida por Gianni Infantino, confirmó el 28 de julio la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial privada controlada por el organismo para comercializar sus principales torneos. El objetivo: captar más de 10.000 millones de dólares de inversores externos y repartir parte de esos fondos entre las 211 federaciones miembro. La oferta es tentadora: 20 millones de dólares por asociación para un nuevo programa rápido y otros 20 millones para el periodo 2027-2030, cuando el presupuesto actual apenas llega a 8 millones. Pero la letra pequeña esconde un ultimátum: tienen 53 días para aceptar, o recibirán un 75% menos de dinero.

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El movimiento recuerda peligrosamente a una propuesta similar lanzada por Infantino en abril de 2018. Entonces, buscó 25.000 millones de dólares con el fondo japonés SoftBank y un consorcio de inversores para crear nuevas competiciones y un Mundial de Clubes ampliado. Aquella idea fue frenada en seco por la oposición de la UEFA y las grandes ligas europeas, que vieron amenazada la Champions League y sus propios activos. Ahora, la historia se repite.

Por qué España se la juega: el fútbol español, en el punto de mira

LaLiga

Javier Tebas fue uno de los primeros en alzar la voz tras la filtración. «Ninguno de nosotros es propietario del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo», había advertido ya la UEFA, y Tebas se sumó con contundencia. Para el presidente de LaLiga, ceder el control comercial del Mundial a inversores privados desata una dinámica que puede desembocar en una liga cerrada y elitista, donde solo los clubes más ricos, como el Real Madrid o el FC Barcelona, sobrevivan mientras los equipos de clase media y las canteras se asfixian. En España, donde la LaLiga ha logrado un reparto televisivo más equitativo en los últimos años, el retroceso sería devastador.

No es solo la opinión de Tebas. La UEFA, la Concacaf, la Confederación Asiática y hasta el comisario europeo de Deportes, Glenn Micallef, han mostrado su preocupación por la falta de transparencia y de consulta. La Federación Inglesa y la Francesa también han exigido explicaciones antes de que se consume un movimiento que podría desvirtuar la competición más seguida del planeta. El fútbol español, que aporta más de 15.000 millones de euros al PIB y da empleo directo e indirecto a casi 200.000 personas, no puede permitirse una aventura que priorice el capital sobre la cantera.

Lo que no se consultó en 2018 y no se consulta ahora es el verdadero coste para las ligas nacionales: la pérdida de control sobre el calendario y la integridad competitiva.

El fantasma de 2018 y lo que se viene

El proyecto de 2018 despertó las mismas alarmas y acabó enterrado por la presión de los grandes actores del fútbol europeo. La diferencia ahora es que la FIFA ha añadido un componente de urgencia y una zanahoria financiera para las federaciones más pequeñas, muchas de ellas dependientes de esos fondos. Es una estrategia de libro: crear una ventana de oportunidad para que los miembros acepten a cambio de liquidez inmediata, sin un debate profundo sobre las consecuencias a largo plazo.

Para España, el riesgo no es menor. LaLiga ha cimentado su éxito en la internacionalización de su marca y en un ecosistema donde el Athletic Club compite de tú a tú con los gigantes gracias al reparto centralizado. Si el Mundial pasa a manos privadas, los patrocinadores y los calendarios se orientarán hacia un selecto grupo de clubes y selecciones, marginando a las ligas nacionales. El camino recuerda al de la Superliga, aquel intento fallido de 2021 que también provocó una oleada de rechazo social.

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De momento, el balón está en el tejado de las federaciones. El plazo de 53 días corre, y aunque Infantino insiste en que la decisión será de los 211 miembros, la realidad es que la información ha llegado con cuentagotas. La próxima reunión del Consejo de la FIFA será clave, pero el precedente de 2018 demuestra que cuando las grandes ligas y la UEFA se unen, la resistencia es feroz. Para Tebas y para LaLiga, la batalla no ha hecho más que empezar.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: La FIFA, bajo la presidencia de Gianni Infantino, propone crear una filial privada (FIFA Forward Enterprise) para captar 10.000 millones de dólares de inversores y financiar sus torneos.
  • Datos importantes: Se ofrece a cada federación 40 millones de dólares (20+20) a cambio de aceptar en 53 días, con una penalización del 75% si no lo hacen. El plan evoca un intento similar de 2018.
  • Resumen: La oposición de LaLiga, la UEFA y otras entidades refleja el temor a que el fútbol pierda su estructura competitiva y ponga en riesgo el modelo que sostiene al fútbol español.