La Junta de Andalucía ha elevado a nueve los casos de fiebre del Nilo en Sevilla tras confirmar tres nuevos positivos, uno de ellos con afectación neurológica, lo que ha llevado a declarar el área de alerta en la capital. Los diagnósticos, realizados por el laboratorio del Hospital Virgen del Rocío, afectan a dos hombres de 40 y 48 años de Villamanrique de la Condesa y Palomares del Río con cuadros leves, y a un varón de 71 años vecino de la barriada de Tablada que permanece ingresado desde el 25 de julio.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Tres nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental elevan a nueve los diagnosticados en Andalucía en 2026, todos en la provincia de Sevilla. Uno de ellos presenta afectación neurológica.
- ¿Dónde y quién? Los positivos leves se detectaron en Villamanrique de la Condesa y Palomares del Río. El caso grave reside en la barriada de Tablada, en la capital sevillana. La Consejería de Salud y Consumo ha declarado el área de alerta en Sevilla capital.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Intensificación de la vigilancia y del control de mosquitos, recomendaciones de protección personal y seguimiento estrecho de donantes de sangre y casos sospechosos. Los municipios en alerta deben reforzar los planes locales contra el vector.
Tres nuevos casos y una afectación neurológica
Los dos positivos leves se detectaron a través del Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental que la Junta mantiene activo en las zonas de especial seguimiento. Ambos pacientes, vecinos de Villamanrique de la Condesa y Palomares del Río, presentan una evolución favorable. El caso más preocupante, un hombre de 71 años domiciliado en Tablada, desarrolló síntomas con afectación neurológica, una manifestación que se observa en menos del 1% de las infecciones por el virus del Nilo occidental.
La confirmación por el laboratorio del Hospital Virgen del Rocío ha encendido las alertas. “La investigación epidemiológica sitúa la probable exposición en la barriada de Tablada”, explicaron fuentes de la Consejería de Salud y Consumo. Se trata del primer caso de fiebre del Nilo con daño neurológico registrado en la capital esta temporada, lo que ha precipitado la declaración del área de alerta en Sevilla ciudad.
Los mosquitos transmisores, sobre todo el Culex perexiguus, están mostrando este año una abundancia creciente. Según los muestreos de la Junta, la última semana se ha registrado una densidad abundante de hembras transmisoras en municipios como La Puebla del Río, Coria del Río, Los Palacios y Villafranca, Isla Mayor, Villamanrique de la Condesa, Palomares del Río y Mollina (Málaga).
Sevilla capital, área de alerta por primera vez este año
La declaración de área en alerta para la capital andaluza supone un salto cualitativo en la campaña de 2026. Sevilla se suma así a los 15 municipios que ya estaban en esa situación, de los cuales 12 pertenecen a la provincia sevillana. Entre ellos figuran Almensilla, Aznalcázar, Bollullos de la Mitación, Coria del Río, Constantina, Gelves, La Puebla del Río, Mairena del Aljarafe, Palomares del Río, San Juan de Aznalfarache, Villamanrique de la Condesa y, desde este miércoles, la propia capital.
La declaración de área de alerta no es una alarma, sino un blindaje: la administración local está obligada a intensificar el control de mosquitos en un radio de 1,5 kilómetros.
La medida implica que los ayuntamientos afectados deben reforzar sus Planes Municipales de Vigilancia y Control de Vectores, tratando no solo los núcleos de población sino también los humedales, imbornales y cualquier foco larvario identificado a menos de 1,5 kilómetros. La Consejería prorroga además hasta el 20 y 21 de agosto la declaración de alerta en Villamanrique de la Condesa y Palomares del Río, respectivamente.
En total, el sistema de vigilancia andaluz ha analizado a 262 usuarios, ha hecho despistaje de arbovirosis en 105 pacientes con meningitis víricas y ha practicado 1.172 determinaciones para el virus del Nilo en donaciones de sangre, todas con resultado negativo. Además, se ha detectado circulación viral en dos aves silvestres dentro del Parque Nacional de Doñana, en una zona alejada de asentamientos humanos.
La Lectura Andaluza
Andalucía vuelve a convivir con la fiebre del Nilo en un verano que ya acumula nueve casos, todos con el Guadalquivir como corredor natural del vector. La experiencia de 2020, cuando se registró el brote más importante de España con más de 70 contagios, ha convertido el programa de vigilancia en un referente. Hoy, la red de trampas entomológicas cubre 26 municipios y el cribado en donantes de sangre añade una capa extra de seguridad.
Para los vecinos de localidades como La Puebla del Río, Coria del Río o Palomares del Río, la rutina estival incluye ya repelente y mosquiteras. Las autoridades insisten en la necesidad de vaciar cualquier recipiente con agua estancada y de evitar las horas de mayor actividad del mosquito, al amanecer y al anochecer. En solo un 1% de los infectados el virus provoca cuadros neurológicos severos, pero en mayores de 50 años el riesgo se multiplica.
La declaración de alerta en la capital andaluza pone a prueba la coordinación entre la Junta y el Ayuntamiento de Sevilla. La próxima semana se revisarán las densidades de mosquitos y, si la tendencia se mantiene, podrían sumarse nuevos municipios al listado de áreas en alerta. Mientras, los equipos locales refuerzan la fumigación y el análisis de aguas, y las farmacias comunitarias distribuyen recomendaciones a pie de calle. La protección individual sigue siendo la herramienta más eficaz.

