Subvenciones de Las Naves de Valencia: la fundación pagó 1,4 millones a la empresa de su gerente Arturo Castelló

La antigua empresa del actual director de Las Naves, Arturo Castelló, cobró 1,4 millones de euros de la fundación que hoy dirige. El consistorio argumenta que no hubo participación del gerente en las firmas.

La fundación municipal Las Naves, centro de innovación del Ayuntamiento de València, ha concedido más de 1,4 millones de euros en subvenciones a Encom Games SL, la empresa de la que era socio y administrador su actual director, Arturo Castelló, según revela una investigación de elDiario.es. Una trama de convenios que se extiende desde 2019 y que ahora pone en cuestión los mecanismos de control de conflictos de intereses en el consistorio valenciano.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El antiguo dueño de la empresa beneficiada con 1,4 millones en subvenciones de Las Naves, Arturo Castelló, es hoy el director de esa fundación pública.
  • ¿Quién está detrás? La concejala Paula Llobet (PP), vicepresidenta de Las Naves, firmó los últimos convenios, aunque el Ayuntamiento insiste en que Castelló no intervino.
  • ¿Qué impacto tiene? El caso aviva el debate sobre la transparencia en las fundaciones municipales y la necesidad de endurecer los protocolos de prevención de conflictos de interés.

Un goteo de subvenciones desde 2019: así se repartieron los 1,4 millones

Según los convenios analizados, la mercantil Encom Games SL ha recibido anualmente fondos de la entidad municipal para organizar eventos de videojuegos y eSports. Entre 2019 y 2022, el festival Dreamhack fue subvencionado con 100.000 euros por ejercicio, una cifra que ascendió a 150.000 euros en 2023 y 2024, cuando el evento pasó a llamarse Open World Now (OWN). A esto se sumó, a partir de 2024, otra línea de financiación de 150.000 euros anuales para la iniciativa València Game City, impulsada directamente por Castelló. En total, ocho años de transferencias que engordan la polémica.

Las subvenciones continuaron incluso después de que Castelló fuera nombrado subdirector técnico de innovación de Las Naves el 6 de marzo de 2025. El 16 de abril de ese año, Castelló fue revocado como administrador solidario de Encom Games, según consta en el Registro Mercantil, y posteriormente vendió sus acciones. Pero para entonces, la Junta de Gobierno Local ya había autorizado las ayudas de 2025, y en 2026 se firmaron nuevos convenios para ambos eventos, todos con la rúbrica de Paula Llobet, vicepresidenta de la fundación y concejala de Turismo e Innovación del consistorio que lidera María José Catalá.

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La versión municipal: desvinculación formal y ausencia de participación directa

Fuentes del Ayuntamiento de València consultadas por elDiario.es reconocen “la existencia de una vinculación profesional o societaria previa con una entidad beneficiaria”, pero defienden que “no constituye, por sí sola, una situación de conflicto de intereses”. Subrayan que todas las decisiones de concesión de subvenciones fueron adoptadas por la Junta de Gobierno Local, con la firma final de los convenios a cargo de la concejala Llobet, “sin intervención del director en la formalización del convenio”.

Las mismas fuentes recalcan que la autorización de las subvenciones de 2025 fue anterior al nombramiento de Castelló, y que en 2026, cuando ya ejercía como director con un salario de 82.239 euros brutos anuales, la vicepresidenta de Las Naves volvió a suscribir los contratos sin que él participara. No obstante, la mera convivencia temporal de la condición de beneficiario (vía Encom Games) y del cargo directivo en la fundación concedente ha despertado las críticas de los grupos de la oposición y de asociaciones por la transparencia.

El Ayuntamiento insiste en que todo se hizo conforme al procedimiento, pero las fechas muestran que las subvenciones fluyeron hacia la empresa del director incluso después de su nombramiento.

El Escenario Valenciano

El caso de Las Naves irrumpe en un momento en que las fundaciones públicas, tanto municipales como autonómicas, acumulan un creciente escrutinio en la Comunitat Valenciana. La confluencia de intereses privados y fondos públicos en entes como el centro de innovación obliga al Consell de Juanfran Pérez Llorca y al propio gobierno de Catalá a extremar los controles. De hecho, en las Corts Valencianes se han registrado preguntas parlamentarias de Compromís y PSPV sobre los mecanismos de prevención de conflictos en organismos dependientes de la Generalitat, y este escándalo municipal podría acelerar un debate más amplio sobre la necesidad de una ley autonómica de transparencia reforzada.

En clave nacional, no es la primera vez que una fundación vinculada a un ayuntamiento del PP se ve envuelta en supuestos conflictos de intereses. El código ético del Partido Popular exige la abstención en decisiones que afecten a intereses particulares, pero la casuística demuestra que el cumplimiento no siempre es inequívoco. La presión recaerá ahora sobre la Oficina de Control de Conflicto de Intereses —si se la dota de cometidos ejecutivos— y sobre la Agencia Valenciana de Prevención y Lucha contra el Fraude, que podría verse abocada a examinar de oficio los expedientes de 2025 y 2026.

Lo inmediato, no obstante, es el impacto político en la capital del Turia. La oposición municipal ya ha anunciando que pedirá la comparecencia de la concejala Llobet en la comisión de transparencia, mientras el equipo de gobierno defiende la limpieza del proceso. La polémica está servida y, como ocurre con tantos expedientes de este tipo, la duración de la tormenta dependerá de si los documentos revelan algo más que una sucesión incómoda de fechas.

Ficha del Caso

  • El caso: La fundación municipal Las Naves ha abonado 1,4 millones de euros en subvenciones a una empresa cuyo dueño y administrador fue Arturo Castelló, actual director de la fundación. Castelló se desvinculó formalmente de la mercantil tras ser nombrado subdirector, pero las ayudas continuaron.
  • Datos importantes: 1,4 millones repartidos entre 2019 y 2026; 100.000 €/año (Dreamhack 2019-2022), 150.000 €/año (OWN 2023-2024) y 150.000 €/año adicionales para València Game City desde 2024. La firma de los últimos convenios recayó en la vicepresidenta Paula Llobet.
  • Resumen: El Ayuntamiento descarta conflicto de interés, pero la cercanía personal y temporal de las operaciones alimenta la controversia y reabre el debate sobre la transparencia en las instituciones públicas valencianas.