El Ayuntamiento de Zaragoza instalará 9.600 placas solares en 39 colegios con autoconsumo compartido para los vecinos

El Ayuntamiento de Zaragoza ultima la mayor red de autoconsumo solar municipal en colegios públicos de España, con más de 9.600 paneles en 39 centros. Los vecinos que vivan a menos de cinco kilómetros podrán beneficiarse de los excedentes de electricidad limpia.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Zaragoza sacará a licitación un proyecto para instalar más de 9.600 placas solares en 39 colegios públicos.
  • ¿Quién está detrás? El Ayuntamiento de Zaragoza, con un modelo de autoconsumo compartido que abre el ahorro energético a los vecinos.
  • ¿Qué impacto tiene? Reducirá la factura eléctrica de los centros educativos y permitirá a quienes residan en un radio de cinco kilómetros aprovechar los excedentes de energía limpia.

El Ayuntamiento de Zaragoza licitará en los próximos días un proyecto para instalar más de 9.600 placas solares en 39 colegios públicos de la capital aragonesa. La iniciativa, basada en el autoconsumo compartido, permitirá que los excedentes de electricidad generados durante los fines de semana o las vacaciones escolares se inyecten en la red y se descuenten de la factura de los vecinos que vivan a menos de cinco kilómetros, la distancia máxima que permite la ley.

El despliegue convertirá las azoteas de los centros educativos en una red de generación distribuida sin precedentes en Aragón. Zaragoza, con cerca de 700.000 habitantes, aprovecha así una fórmula que ya ensayan otras ciudades españolas pero que ninguna ha aplicado a esta escala. Los 39 colegios seleccionados cubren prácticamente todos los distritos de la ciudad, de modo que cualquier domicilio quedará dentro del radio de cinco kilómetros de al menos un centro productor.

El modelo técnico es sencillo: las placas generan electricidad que, en horario lectivo, consume el propio colegio. Lo que no se gasta –los fines de semana, los puentes o los meses de verano, cuando los centros están cerrados– se vuelca a la red eléctrica y se contabiliza como un crédito energético. Ese crédito se reparte después entre los vecinos que se hayan inscrito en el programa, siempre que residan en el entorno de cada colegio. El Ayuntamiento calcula que el ahorro en la factura de la luz de los centros educativos podría rondar el 30%, y los hogares adheridos verán reducida su factura en una proporción aún por concretar, pero similar a la de otros proyectos municipales de autoconsumo compartido.

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El consistorio, bajo el liderazgo de la alcaldesa Natalia Chueca, subraya que el proyecto encaja en la estrategia de ciudad neutra en carbono antes de 2030 y que se financiará con fondos municipales y, previsiblemente, con ayudas del Plan de Recuperación europeo. La licitación se publicará en el portal de contratación del Estado en los próximos días, según han confirmado fuentes del área de Urbanismo, y las obras comenzarán una vez adjudicados los contratos, con el objetivo de que las primeras instalaciones estén operativas a lo largo de 2027.

La iniciativa refuerza el perfil de Zaragoza como uno de los laboratorios municipales de energía solar en España. El Ayuntamiento ya cuenta con placas en polideportivos y centros cívicos, pero el salto a la red capilar de colegios con participación vecinal directa es inédito en en la comunidad autónoma y, por el número de centros y la potencia prevista, sitúa a la capital aragonesa entre las ciudades más ambiciosas del país en materia de autoconsumo compartido.

Nunca antes una capital española había puesto en marcha un autoconsumo compartido de tal escala directamente desde las azoteas de sus colegios, abriendo el ahorro a los vecinos de todo el municipio.

Miles de placas y un radio de cinco kilómetros: así funciona el autoconsumo compartido

El proyecto se acoge al Real Decreto 244/2019, que regula el autoconsumo colectivo en España. La norma permite que varios consumidores se beneficien de una misma instalación generadora siempre que estén conectados a la misma red de baja tensión y no disten más de 500 metros del punto de suministro; sin embargo, para instalaciones en cubiertas de edificios públicos, la distancia se amplía hasta los 5.000 metros, que es el límite que aplica Zaragoza. En la práctica, ese radio cubre la práctica totalidad del término municipal, por lo que cualquier hogar de la ciudad podría adherirse al programa de alguno de los 39 colegios.

La selección de los centros ha priorizado aquellos con mayor superficie de cubierta útil, orientación favorable y un entorno residencial denso. El Ayuntamiento prevé instalar una media de 246 paneles por colegio, aunque la cifra variará en función de las características de cada edificio. La potencia total instalada rondará los 4 megavatios pico, suficiente para abastecer el consumo anual de unos 2.000 hogares. Los colegios seguirán consumiendo la electricidad que generen en horario lectivo; los excedentes, los fines de semana y los períodos no laborables, se repartirán entre los vecinos inscritos a través de un sistema de coeficientes dinámicos que gestionará la comercializadora adjudicataria.

El Pulso Territorial

Aragón se ha convertido en uno de los polos de la energía renovable en España gracias a su altísima irradiación solar y a la disponibilidad de suelo para grandes parques fotovoltaicos. Sin embargo, el autoconsumo urbano compartido es todavía una rareza en la comunidad: la mayoría de los proyectos de este tipo se concentran en Cataluña y, en menor medida, en Baleares, donde Palma ya ha puesto en marcha iniciativas piloto en centros educativos. Zaragoza aspira ahora a liderar este segmento con el mayor despliegue municipal en colegios de toda España.

El proyecto aragonés contrasta con otras fórmulas ensayadas en capitales como Valladolid, donde el autoconsumo en edificios públicos se ha orientado sobre todo a edificios administrativos y polideportivos. La decisión de Zaragoza de centrarse en los colegios responde, según fuentes municipales, a una doble lógica: las azoteas escolares suelen ser planas, amplias y sin sombras, y además los centros están repartidos por toda la trama urbana, lo que maximiza la capilaridad del ahorro vecinal. El reto ahora es que los plazos de licitación y montaje no se eternicen: la experiencia de otros municipios muestra que entre el anuncio del concurso y la puesta en marcha pueden transcurrir entre dieciocho y veinticuatro meses, siempre que no haya recursos administrativos.

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En el plano autonómico, el Gobierno de Aragón —en manos del PP con el apoyo externo del PAR (Partido Aragonés)— ha mostrado su respaldo al proyecto, aunque no ha concretado si aportará financiación adicional. La próxima cita en el calendario energético aragonés será la revisión del Plan Energético de Aragón 2021-2030, prevista para el otoño, donde el autoconsumo urbano podría ganar peso específico como herramienta de lucha contra la pobreza energética. Mientras, Zaragoza se prepara para lanzar un concurso que medirá la capacidad de la administración local para convertir una promesa verde en ahorro real para miles de familias.

Ficha Autonómica

  • El caso: El Ayuntamiento de Zaragoza anuncia la próxima licitación de un proyecto de autoconsumo solar compartido en 39 colegios públicos, con más de 9.600 placas y un radio de cinco kilómetros para los vecinos.
  • Datos importantes: La legislación permite autoconsumo colectivo hasta 5 km en edificios públicos; la potencia instalada rondará los 4 MWp; el ahorro en la factura de los colegios puede alcanzar el 30%.
  • Resumen: El consistorio sacará el concurso en los próximos días y prevé que las primeras instalaciones funcionen en 2027, mientras el Gobierno de Aragón estudia cómo reforzar el autoconsumo en la revisión de su plan energético.