La selectividad, oficialmente la EBAU (Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad), es la prueba que cada año determina el ingreso de más de 300.000 estudiantes en las universidades públicas españolas. Aunque su estructura general es la misma en todo el país, cada comunidad autónoma fija sus propias fechas y algunos detalles organizativos, lo que convierte su comprensión en una tarea que requiere atención a las particularidades regionales.
¿Qué es la EBAU y cómo se estructura?
La EBAU se compone de dos fases bien diferenciadas. La primera es la fase obligatoria, que consta de cuatro exámenes: Lengua Castellana y Literatura, Historia de España, una lengua extranjera (principalmente Inglés) y una materia troncal de modalidad (a elegir entre Matemáticas, Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales, Latín o Fundamentos del Arte, según el itinerario del bachillerato cursado). Esta fase es imprescindible para obtener la nota de acceso a la universidad.
La nota final de esta fase obligatoria se calcula como la media entre la nota del bachillerato (que pondera un 60%) y la calificación obtenida en estos cuatro ejercicios (el 40% restante). Para superar la selectividad es necesario alcanzar como mínimo un 4 en la media de la fase general y que, al combinarla con la nota de bachillerato, el resultado global sea igual o superior a 5. Según la Orden PCM/63/2023, de 25 de enero, es el marco normativo que regula estos aspectos desde el curso 2022-2023.
La segunda parte es la fase voluntaria, en la que los estudiantes pueden examinarse de hasta cuatro materias adicionales, siempre de su modalidad de bachillerato. La calificación de cada una de ellas se multiplica por un factor de ponderación (0,1 o 0,2, según su relación con la carrera deseada) y se suma a la nota de acceso. La nota máxima puede alcanzar hasta 14 puntos, lo que permite competir por plazas en grados con alta demanda como Medicina o Ingeniería Aeroespacial.
Fechas y organización por comunidades autónomas
La EBAU 2026 no tiene un calendario único. Cada consejería de educación publica sus fechas concretas, normalmente en primavera. La convocatoria ordinaria se concentra habitualmente en junio: en 2025, la mayoría de comunidades la celebraron entre el 3 y el 5 de junio, y para 2026 se espera un esquema similar. La convocatoria extraordinaria suele celebrarse en julio (o en septiembre en algunas comunidades), ofreciendo una segunda oportunidad a quienes no superaron la primera o desean mejorar nota.
Una vez conocidas las calificaciones, los estudiantes participan en el proceso de preinscripción universitaria de su distrito. La nota de corte no está prefijada: resulta de la oferta y la demanda de plazas en cada grado y universidad. Se publica una vez finalizada la adjudicación de plazas y sirve como referencia para el curso siguiente. Por ello, las notas de corte de 2025 son la guía más fiable para quienes se presentan en 2026.
La revisión de exámenes es un derecho del estudiante. Tras la publicación de las notas, se puede solicitar una segunda corrección por un corrector distinto. Si la diferencia entre ambas correcciones supera los dos puntos, un tercer corrector dirime la calificación definitiva. También cabe presentar una reclamación ante la comisión organizadora de la EBAU. El proceso de revisión está garantizado en todas las comunidades y los plazos para ejercerlo se comunican junto con las calificaciones.
La fase voluntaria de la EBAU es decisiva: obtener buena puntuación en dos materias ponderadas puede elevar la nota de acceso hasta los 14 puntos, clave para acceder a las carreras más selectivas.
El Marco Educativo
La EBAU se enmarca en la LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación) y está desarrollada por la Orden PCM/63/2023, que establece el diseño básico de la prueba. El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes fija los criterios generales, pero la organización y las fechas exactas corresponden a las comunidades autónomas, en coordinación con las universidades a través del Distrito Único Universitario y la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas).
Según datos del Ministerio, en la convocatoria de 2025 se presentaron a la EBAU aproximadamente 320.000 estudiantes, de los cuales superó la prueba en torno al 93%. Esta alta tasa de aprobados refleja la dimensión competencial de la prueba, que evalúa la madurez académica más que una selección drástica. No obstante, persiste el debate sobre la heterogeneidad entre comunidades: algunas voces reclaman una prueba única para todo el Estado, mientras que otras defienden el modelo actual como expresión de la diversidad educativa autonómica.
Para el curso 2026-2027 no se esperan cambios normativos de calado. La estructura de la EBAU parece consolidada tras los ajustes posteriores a la pandemia. Las familias y los estudiantes pueden consultar los detalles actualizados en la página web del Ministerio de Educación y en las respectivas consejerías de educación.
Claves de la Noticia
- Qué importa: La EBAU es la puerta de acceso a la universidad pública en España y su estructura no ha variado sustancialmente en 2026.
- Por qué importa: Conocer su diseño y calendario permite a los estudiantes planificar su estrategia de estudio y maximizar la nota de acceso a los grados deseados.
- A quién le importa: A los más de 300.000 alumnos que se examinan cada año, a sus familias y a los docentes de bachillerato que los preparan para la prueba.

