La VIU alerta: el consumo de agua en los hoteles de lujo valencianos llega a 1.000 litros por turista al día

El estudio de la VIU sitúa el gasto de estos establecimientos entre 3 y 7 veces por encima del de un residente, y advierte de que la solución no pasa por culpar al turismo sino por una mejor planificación.

Un turista que elige un hotel de gran lujo en la Comunitat Valenciana consume hasta 1.000 litros de agua al día, según un estudio de la Universidad Internacional de Valencia (VIU). El dato multiplica por casi ocho el gasto diario de un hogar.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La VIU publica un estudio que revela que el consumo de agua en hoteles de lujo valencianos alcanza hasta 1.000 litros por turista al día.
  • ¿Quién está detrás? La Universidad Internacional de Valencia (VIU) y su Máster en Ingeniería y Gestión Ambiental, dirigido por Maribel Cerezo.
  • ¿Qué impacto tiene? Cuestiona la sostenibilidad del modelo turístico de alto standing en la Comunitat Valenciana y reclama una planificación hídrica estructural.

Una factura hídrica disparada que interpela al turismo de lujo

El consumo medio en un establecimiento de cinco estrellas se sitúa en 500 litros diarios por huésped, pero en temporada alta los picos oscilan entre 700 y 1.000 litros. Las grandes superficies ajardinadas, las piscinas y los servicios de aguas termales disparan un gasto que deja en evidencia la factura ambiental del segmento premium. El consumo de un turista de alto poder adquisitivo equivale al de seis o siete residentes locales, según los datos que maneja la VIU.

La comparativa con otros destinos no es más alentadora. En Palma de Mallorca se han documentado ratios de 440 litros por plaza en hoteles de categoría superior, y cifras similares se repiten en Granada y Tenerife. El estudio subraya que el modelo turístico de lujo de la Comunitat Valenciana presenta, al menos, la misma presión hídrica.

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La directora del Máster Universitario en Ingeniería y Gestión Ambiental de la VIU, Maribel Cerezo, explica que “el problema real no reside únicamente en el turismo”. La cuestión de fondo, insiste, es la falta de planificación y la improvisación climatológica.

Ni criminalizar al turismo ni improvisar: las soluciones pasan por la planificación

“No estamos ante una falta de agua en términos absolutos, sino ante una evidente mala gestión de los recursos y un déficit de infraestructuras”, subraya Cerezo. A su juicio, atribuir la tensión hídrica exclusivamente al éxito turístico “es un error de diagnóstico”, ya que los picos de demanda estacional coinciden con los meses de menor recarga natural de los acuíferos.

La experta critica que muchos municipios opten por medidas de emergencia, como los camiones cisterna, para que el turista no note las restricciones. “Es un parche que traslada el coste al futuro”, advierte, y recuerda que en Baleares localidades como Banyalbufar, Estellencs o Petra ya han sufrido cortes de suministro mientras la afluencia turística se mantenía intacta.

Sin embargo, el estudio no busca criminalizar al sector. La propia Cerezo reconoce que los hoteles y los campos de golf generan empleo y riqueza. La salida, apunta, pasa por aplicar las mismas recetas que ya han demostrado su eficacia en Benidorm: una red con un 95 % de eficiencia y la reutilización del 37 % del agua tratada para riego y limpieza. En los últimos 25 años, la ciudad alicantina ha reducido el consumo de agua un 18 %, a pesar de haber crecido un 40 % en población y un 26 % en pernoctaciones.

El verdadero despilfarro no está en la ducha del turista, sino en la falta de previsión de un sistema que ha confiado la gestión del agua a la lotería de las lluvias.

El Escenario Valenciano

La Comunitat Valenciana arrastra una relación compleja con el agua. La DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) de 2024 evidenció las carencias históricas de las infraestructuras, y el Consell que preside Juanfran Pérez Llorca ha situado la reconstrucción hídrica entre sus prioridades. Sin embargo, el debate sobre el papel del turismo de lujo en el consumo de recursos apenas ha llegado a las Corts Valencianes. Los últimos planes del Consell se centran en mejorar canalizaciones y depósitos, pero obvian la presión que ejercen los establecimientos de cinco estrellas.

A escala nacional, el Gobierno de Pedro Sánchez apuesta por la desalinización como recurso complementario, una estrategia que la VIU solo recomienda para cubrir el déficit remanente. Las plantas de Alicante I y II (122.500 metros cúbicos diarios) y Torrevieja (hasta 120 hectómetros cúbicos anuales) están diseñadas precisamente para ese fin, pero los expertos insisten en que la desalinización, por su alto consumo energético e impacto ambiental, debe ser siempre el último recurso. La clave está en replicar el modelo Benidorm: reutilización, eficiencia y sistemas de tratamiento por membranas que reducen el consumo de agua potable entre un 30 % y un 45 %.

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La proyección apunta a que el debate llegará a las Corts en otoño, cuando se revise el Plan Hidrológico de la Demarcación del Júcar. La VIU ya ha dejado claro que la solución no es criminalizar al turismo, pero sí exigir que el ajuste no recaiga siempre sobre los agricultores.

Ficha del Caso

  • El caso: La Universidad Internacional de Valencia (VIU) alerta del disparado consumo de agua en hoteles de lujo valencianos, que puede alcanzar los 1.000 litros por turista y día, frente a los 128 de un hogar.
  • Datos importantes: Consumo medio hotelero de 5 estrellas: 500 L/día; máximos entre 700 y 1.000 L/día. En temporada alta se recurre a camiones cisterna para no interrumpir el suministro. Benidorm redujo un 18 % su consumo de agua en 25 años con un modelo eficiente de reutilización.
  • Resumen: El estudio de la VIU insta a una planificación hídrica estructural y a no estigmatizar al turismo, pero sí a exigir responsabilidad en la gestión de un recurso cada vez más escaso.