El colapso de la ITV en la Comunitat Valenciana deja 98.000 coches en espera y demoras de dos meses, según Compromís

La empresa pública Sitval acumula una lista de espera de 97.698 vehículos, con picos de 66 días en Alicante. Compromís exige un plan de choque mientras la Conselleria de Industria habla de 'problemas puntuales'.

Un total de 97.698 vehículos aguardan cita previa para la Inspección Técnica de Vehículos en la Comunitat Valenciana, según los datos oficiales que la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo ha remitido a las Corts Valencianes a petición de Compromís. La cifra, que roza los 100.000, confirma el colapso de la empresa pública Sitval y desata una nueva polémica sobre la gestión del servicio.

Una lista de espera que no deja de crecer

El atasco no es coyuntural. La red autonómica de ITV, formada por 28 estaciones fijas, arrastra meses de saturación por la falta de personal y la escasa planificación. El diputado Vicent Granel (Compromís) acusa al Consell de haber convertido Sitval en un cuello de botella que obliga a familias, trabajadores y empresas a circular con la inspección caducada. “La consellera Nuria Cano prometió acabar con el caos y ha conseguido lo contrario”, ha denunciado.

Los datos, extraídos de la documentación parlamentaria, muestran que casi el 60 % de las solicitudes pendientes se concentran en la provincia de Valencia (58.620 vehículos), con estaciones como Catarroja (9.140), València-Campanar (8.174) y Riba-roja de Túria (7.760) al borde del desbordamiento. En Alzira o Sagunto los tiempos de espera ya superan los cuarenta días.

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En Alicante la situación es aún más grave. La estación de Calp acumula esperas de hasta 66 días, mientras que en Benidorm el retraso alcanza los 55 días y la lista suma 9.282 vehículos. Ondara (6.043) y Alicante (5.186) completan un escenario que Compromís califica de “insostenible”. Las tres instalaciones de Castellón tampoco escapan al atasco: 12.300 coches aguardan turno, con Vila-real liderando las demoras (44 días de media y 5.876 peticiones).

No es un problema puntual: es una bola de nieve que crece con las vacaciones de verano y la falta de personal, y que deja a miles de conductores con la ITV caducada.

La versión del Consell y las exigencias de la oposición

La Conselleria de Industria que dirige Nuria Cano rebaja el diagnóstico. Reconoce “problemas puntuales en alguna estación”, pero sostiene que los casi 100.000 vehículos “ya disponen de cita” y que en la mayoría de los centros se consigue fecha en menos de treinta días. Fuentes del departamento explican que no se pueden contabilizar estadísticamente los usuarios que aún está en espera; la cifra de Compromís correspondería, por tanto, a los conductores que ya tienen asignada una cita.

Compromís no acepta esa lectura y exige un plan estratégico que dimensione la red pública, abra nuevas estaciones definitivas y equipare las condiciones laborales de la plantilla. Granel arremete contra las soluciones provisionales: “Es una vergüenza que las nuevas estaciones estén hechas en carpas y con maquinaria alquilada. Los valencianos merecen un servicio público con recursos y de calidad”. La coalición vincula el repunte estival de las demoras a la falta de cobertura de bajas y vacaciones mediante bolsas de trabajo temporales.

El Escenario Valenciano

La crisis de las ITV trasciende lo administrativo y se convierte en un termómetro de la gestión del Consell de Pérez Llorca. El pacto PP-Vox debe lidiar con un servicio público devuelto a manos de la Generalitat tras la privatización de la etapa de Eduardo Zaplana. Sitval, creada para revertir aquel modelo, ha generado 23,7 millones de euros en tres ejercicios que antes iban a parar a las arcas privadas, pero ahora afronta dudas sobre su capacidad operativa.

La oposición —PSPV y Compromís— ha encontrado en este colapso un argumento para cuestionar la eficacia del ejecutivo autonómico. A escala nacional, el caso resuena en un momento en que varias comunidades autónomas debaten la remunicipalización de servicios esenciales. El Gobierno de Pedro Sánchez observa con atención el desarrollo de Sitval, que podría convertirse en un ejemplo de los límites de la gestión pública directa cuando no se dota de los recursos suficientes. De momento, la Conselleria no ha anunciado un calendario concreto de refuerzo, y las vacaciones de agosto amenazan con agravar aún más las demoras.

Ficha del Caso

  • El caso: El servicio público de ITV en la Comunitat Valenciana acumula 97.698 vehículos en lista de espera, con picos de hasta 66 días en Alicante. Compromís denuncia la saturación de la empresa pública Sitval y exige un plan de choque.
  • Datos importantes: 58.620 vehículos pendientes en Valencia, 26.778 en Alicante y 12.300 en Castellón. La estación de Calp registra la demora más alta (66 días). Sitval obtuvo 23,7 millones de beneficio en sus tres primeros años de gestión pública directa.
  • Resumen: La Conselleria de Industria admite problemas puntuales pero afirma que la mayoría de las citas se conceden en menos de 30 días. Compromís y la oposición culpan a la falta de personal y planificación, y la presión sobre el Consell de Pérez Llorca aumenta.