EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El PP reclama denegar el asilo a los migrantes de Ceuta y devolver a Marruecos a todos los que entraron de forma irregular, incluidos 1.898 menores.
- ¿Quién está detrás? La vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, en coordinación con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.
- ¿Qué impacto tiene? Génova apura la vía europea del país seguro para forzar al Gobierno a acelerar las devoluciones y denegar las solicitudes de protección internacional.
El Partido Popular reclama denegar el asilo en Ceuta: Marruecos ya es país seguro para la UE.
Ceuta y el argumento jurídico del ‘país seguro’
La vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, ha desgranado este lunes la posición de Génova: desde mediados de junio está en vigor la consideración de Marruecos como país seguro y, con ella, no hay capacidad de admitir a trámite las solicitudes de protección internacional.
El partido mantiene que todos los que entraron de forma irregular, menores incluidos, deben volver a Marruecos. La posición se acerca a la de Vox y no se aleja del discurso reciente del Gobierno, aunque el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ya ha matizado que la devolución no será aplicable a todos.
La palanca jurídica es el Pacto Europeo de Migración y Asilo, que permite acelerar la tramitación de las solicitudes de ciudadanos procedentes de países considerados seguros. Génova apura la vía del país seguro para denegar las peticiones y despejar así el retorno a Marruecos.
El matiz no es menor. La normativa europea contempla excepciones de asilo para nacionales de países seguros si acreditan temor a ser perseguidos. Y en Ceuta permanecen cientos de migrantes de origen subsahariano a los que, en principio, no cabe aplicar la excepción marroquí.
El otro campo de batalla son los menores. Al menos 1.898 niños y adolescentes siguen en la ciudad. El PP considera que no están desamparados porque Marruecos los reclama y existen convenios bilaterales de de 2007 para articular el retorno con las autoridades del país vecino.
La tesis de Génova es clara: denegar el asilo convierte la devolución en una cuestión de procedimiento, no de discrecionalidad política.
El escollo de los menores y la sentencia del Supremo

Por mucho que el PP invoque los acuerdos bilaterales, la legislación española está por encima. El Tribunal Supremo fijó en 2024 un procedimiento garantista para el retorno de menores: escuchar al niño, recabar informes de la Fiscalía y de los servicios de protección y resolver caso a caso.
Ese es el punto de fricción. El marco defendido por Génova permitiría acelerar la salida de los menores, pero la sentencia obliga a un trámite pausado. La consecuencia práctica es que muchos podrían acabar permaneciendo en España.
Ni con asilo, ni sin él. La patata caliente sigue en Ceuta.
El Eje del Poder Popular
Génova ha movido ficha en un asunto de máxima sensibilidad territorial: Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, pidió el jueves suspender las concesiones de asilo, y el partido ha convertido esa demanda en una propuesta con armazón europeo. Es un movimiento compatible con la línea de otros gobiernos autonómicos del PP ante la presión migratoria. No es un giro improvisado: responde a la petición del propio Vivas y refuerza la tesis de que la frontera sur exige corresponsabilidad europea.
El aterrizaje es directo en Ceuta. La ciudad autónoma soporta desde hace 18 días una crisis de acogida que el Gobierno ha intentado aliviar con 1.500 plazas adicionales, pero el PP exige una resolución de fondo. La calificación de Marruecos como país seguro daría a las autoridades una herramienta de retorno inmediata para la mayoría de los migrantes marroquíes; los procedimientos de menores seguirán, en cambio, marcados por los tribunales.
La lectura a medio plazo tiene un riesgo evidente. Si la Fiscalía y los servicios de menores mantienen el criterio garantista del Supremo, el PP podría quedarse con un argumento jurídico sólido pero con un resultado parcial: devoluciones de adultos aceleradas y un goteo de menores que se quede. Ese desfase entre expectativa y aplicación es el reto estratégico que Génova afronta. Conviene recordar que la crisis sigue viva 18 días después de la avalancha, con cientos de personas aún a la espera de una salida. El hito a vigilar es la próxima concreción del Ministerio del Interior sobre cuántas solicitudes de asilo serán inadmitidas y qué calendario se fija para las devoluciones.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: La crisis de Ceuta debe resolverse con la normativa europea y sin concesiones que perpetúen el efecto llamada; Marruecos es un socio seguro.
- Protagonista: Cuca Gamarra (vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP), en coordinación con Juan Jesús Vivas (presidente de Ceuta).
- Próximo hito: La respuesta del Ministerio del Interior sobre las solicitudes de asilo y el calendario de devoluciones en las próximas semanas.

