EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Usuarios de la Línea 6, sobre todo del arco sur entre Sainz de Baranda y Laguna, además de los viajeros nocturnos de las L10 y L11 durante los ensayos.
- ¿Cuándo ocurre? El corte del arco sur será el sábado 22 y el domingo 23 de agosto. Las pruebas nocturnas de los trenes ya están en marcha.
- ¿Qué cambia hoy? Mientras dure la intervención, Metro habilita autobuses gratuitos en superficie. Las estaciones de Sainz de Baranda y Laguna seguirán abiertas como cabeceras.
La Comunidad de Madrid ha comenzado a ensayar, de noche y sin viajeros, los 48 trenes automáticos que circularán por la Línea 6 a partir de 2027. El primer efecto práctico para el usuario no se hará esperar: este fin de semana se corta el arco sur de la Circular, entre Sainz de Baranda y Laguna, para instalar las puertas de andén imprescindibles para la conducción sin maquinista.
Qué se está probando exactamente en las noches de la red
Los ensayos se desarrollan en tramos de las líneas 10 y 11, con trenes operados todavía por maquinistas. El objetivo es comprobar la integración de los nuevos convoyes con la infraestructura antes de trasladar las pruebas a la L12 y, más adelante, a la propia Circular. Según detalla la empresa pública del suburbano, la siguiente fase sí se hará ya en modo automático, una vez finalicen las obras en curso.
Cada convoy estará formado por seis coches, superará los 109 metros de longitud y tendrá capacidad para 1.385 pasajeros, un 17% más que los trenes actuales. La velocidad máxima llegará a 110 kilómetros por hora, un 33% superior a la flota en servicio. A eso se suma una reducción estimada del 20% en el consumo energético y un interior sin cabina de conducción, más diáfano.
El corte que toca esta semana en el arco sur de la L6
El tramo entre Sainz de Baranda y Laguna cerrará el sábado 22 y el domingo 23 de agosto para acometer trabajos vinculados a la instalación de puertas de andén. Ambas estaciones permanecerán abiertas porque operarán como cabeceras. El servicio completo se recuperará el lunes 24.
Durante el corte, Metro pondrá a disposición de los usuarios autobuses gratuitos que cubrirán el trayecto en superficie. Es el mismo esquema que la compañía ha aplicado este verano en otros puntos de la red: la estación de Cuzco, en la Línea 10, reabrirá el 25 de agosto, y el tramo de la Línea 7 entre Gregorio Marañón y Pitis recuperará el servicio el 29 de agosto.
La automatización de la Circular no es un capricho técnico: es la vía para ganar capacidad en la línea más saturada de la red.
Lo que no se ve del proyecto: dinero, tiempos y la asignatura del viajero
La Comunidad de Madrid ha invertido 531 millones de euros en una flota que promete frecuencias de paso de dos minutos. Esa es la auténtica rentabilidad del proyecto, más que la velocidad punta o el confort: una Circular que, en horas punta, gane trenes por hora sin depender de la disponibilidad de conductores.
La promesa es sólida sobre el papel. La experiencia comparada también juega a favor: Metro de Madrid apuesta por una tecnología que, en España, Barcelona ya ensayó con las líneas automáticas L9 y L10. Eso no significa que el calendario vaya a ser indoloro. El usuario tendrá que convivir, probablemente hasta 2027, con fines de semana de autobuses y cortes parciales. La gran incógnita es si la comunicación de las afectaciones estará a la altura de la frecuencia prometida.
Los próximos hitos están marcados en rojo: reapertura de Cuzco el 25 de agosto y de Gregorio Marañón-Pitis el 29. Para el arco sur, la prueba real llegará el 24, cuando la línea recupere el servicio y se compruebe si las puertas de andén instaladas no generan incidencias en en el inicio de la semana.

