El aval de Almeida a Ayuso en la polémica por el ático de Chamberí: «Hay Ayuso para rato»

El alcalde respaldó a la presidenta en la fiesta de la Virgen de la Paloma y auguró mayorías del PP en 2027. La presidenta, además, cargó contra Sánchez por la crisis de Ceuta y rehusó dar más detalles del inmueble.

Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida escenificaron unidad durante la fiesta de la Virgen de la Paloma. El alcalde de Madrid salió en defensa de la presidenta regional ante la polémica del ático de Chamberí con un mensaje rotundo: «Si todo lo que tienen es el ático, hay Ayuso para rato», dijo.

Ambos dirigentes populares coincidieron en el Centro Cultural de la Casa del Reloj, en el antiguo Matadero, donde la Hermandad Virgen de la Paloma y los Bomberos de Madrid entregaron las Palomas de bronce. Tras el acto, los dos respondieron a las preguntas de los medios en un verano que el propio Almeida calificó, como «especialmente tenso y bronco» en el terreno político.

La defensa cerrada de Almeida

El alcalde no solo respaldó la operación inmobiliaria de la presidenta, sino que la convirtió en argumento electoral. «Si todo el argumentario de la izquierda es el tema del ático, hay Ayuso para rato», insistió. La frase la repitió dos veces. Y añadió un aviso directo: «Cuando el enemigo se equivoca, no hay que dejar que rectifique».

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A juicio de Almeida, todas las explicaciones sobre la compra del inmueble en abril y su posterior venta en agosto ya se han dado. «Sí, ha habido todas las explicaciones de la presidenta y del consejero, y en varias ocasiones», sostuvo. El alcalde agradeció además a Ayuso que no se haya ido de vacaciones y que esté «al pie del cañón», en contraste con «otros» que permanecen de vacaciones «protegidos por un fuerte dispositivo de seguridad», en clara referencia al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por sus vacaciones en Lanzarote.

El regidor madrileño auguró que el PP revalidará su mayoría absoluta en las elecciones de mayo de 2027, tanto en la capital como en la Comunidad de Madrid. Para que esa previsión se cumpla, su partido necesita que la polémica del ático no se instale como eje del debate público.

El contragolpe de Ayuso: Ceuta y las dudas sobre Moncloa

La presidenta regional prefirió desviar el foco hacia la crisis de Ceuta. Tras la reciente llegada de 80.000 personas procedentes de Marruecos, Ayuso calificó al presidente del Gobierno como «responsable» y «un traidor». Los dos líderes madrileños censuraron que Pedro Sánchez no haya interrumpido ni un día sus vacaciones.

El PP ha decidido no esconderse: asume el coste político del ático a cambio de llevar la agenda al terreno del Gobierno y de 2027.

Sobre el ático de Chamberí, Ayuso se limitó a señalar que España «está siendo literalmente invadida por Marruecos» y que hay dirigentes socialistas que «posiblemente a la vuelta del verano vayan a la cárcel. Pienso que ese otro asunto no da para más», zanjó.

Eso sí, la presidenta lanzó varias preguntas al Gobierno: cuántos ministros viven a costa de los españoles, cuánto cuestan sus casas y sus servicios, si es verdad que el hermano de Sánchez ha vivido en el Palacio de la Moncloa, cuántas veces han utilizado el Falcon y si es cierto que altos cargos socialistas han disparado sus sueldos. Preguntas sin respuesta, por ahora.

El cálculo electoral detrás de la polémica

La estrategia tiene precedentes en la política madrileña. Ayuso construyó su hegemonía electoral en 2021 a partir de un pulso con el Gobierno central: la hostelería y la pandemia le sirvieron para movilizar a un electorado cansado de restricciones. El mecanismo que activaron ayer en la Paloma es similar: convertir un asunto de gestión -la compraventa del ático- en una confrontación sobre la agenda de la izquierda.

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La comparación con Barcelona resulta ilustrativa. El PSC de Salvador Illa ha optado por un discurso centrado en la gestión y en los servicios públicos. El PP de Madrid apuesta por lo contrario: la polarización como escudo. La cuestión es cuánto aguanta esa narrativa cuando hay documentación que revisar y una oposición que, aunque lenta, empieza a a pedir expedientes concretos.

La polémica del ático de Chamberí, no está cerrada. La presidenta ha dado explicaciones, el consejero también, y el alcalde las ha avalado. Pero la operación -compra en abril y venta en agosto- deja preguntas abiertas sobre criterios y urgencias. El próximo pleno de la Asamblea tras el verano será la primera cita donde ese capítulo se reescriba. Queda por ver si el tono de unidad se mantiene cuando la fiscalización pase de lo periodístico a lo documental.