La vendimia en Rioja Alavesa se adelanta a finales de agosto y necesitará 500 temporeros

La fecha, la más temprana registrada, responde a las olas de calor del verano. Las condiciones salariales se han elevado un 12% sobre el convenio para atraer mano de obra.

La vendimia en Rioja Alavesa arrancará a finales de agosto, la fecha más temprana registrada, con una previsión de 500 temporeros. El dato lo adelanta la organización agraria del territorio.

El adelanto de la campaña y sus cifras

La Unión de Agricultores y Ganaderos de Álava (UAGA) calcula que las explotaciones necesitarán mano de obra a partir del 24 de agosto. La recogida será escalonada en función de la variedad de uva y no se generalizará hasta el 15 de septiembre, según explicó Juanjo García Berrueco, presidente de la comarca de Rioja Alavesa en UAGA, en declaraciones recogidas por Europa Press. Las primeras cuadrillas se incorporarán en la última semana de agosto, quince días antes de lo que ya venía siendo habitual.

Ese calendario contrasta con el de hace dos décadas, cuando la vendimia se concentraba en torno al 12 de octubre. El inicio de algunas recogidas en la última semana de agosto supone adelantar casi 15 días campañas que ya eran tempranas. El desplazamiento, según UAGA, se ha convertido en una constante a causa del cambio climático.

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Rioja Alavesa es una de las tres subzonas de la Denominación de Origen Calificada Rioja, junto con Rioja Alta y Rioja Oriental. La comarca se extiende por la vertiente sur de Araba/Álava y su economía se apoya en el viñedo y la elaboración de vino, con bodegas de distinto tamaño y cooperativas locales.

Las condiciones laborales para cubrir la cosecha

Para cubrir la demanda, las condiciones salariales se han elevado un 12% sobre el convenio del sector. UAGA mantiene desde hace años un proyecto de contratación que coordina la oferta y la demanda de temporeros. La subida pretende mitigar la falta de mano de obra en un momento en el que el adelanto de la vendimia coincide con otras campañas agrícolas, como la recogida de fruta. Ese solape añade presión a la contratación en una comarca que depende de la recolección manual.

El presidente de la comarca de Rioja Alavesa en UAGA, Juanjo García Berrueco, subraya que la selección de la uva se realiza a mano por criterios de calidad, al contrario que en otras zonas donde se emplean máquinas. Esa circunstancia incrementa la necesidad de trabajadores y, según UAGA, justifica la mejora de las condiciones. La organización agraria confía en completar los 500 puestos previstos para el conjunto de la cosecha.

La campaña de 2026 se desarrolla tras sucesivas olas de calor durante el verano. Aun así, UAGA califica el resultado de ‘excelente’ y destaca un grado de maduración ‘muy bueno’. La baja humedad del periodo estival ha reducido la aparición de hongos y otras enfermedades en las viñas. Ese factor, unido a la falta de agua, concentra la atención en la evolución de la maduración final.

El aumento salarial del 12% sobre el convenio busca compensar el solape con otras campañas agrícolas y asegurar la contratación.

El impacto en la producción y en los viticultores

La escasez de agua por el calor puede reducir el volumen de la cosecha, según UAGA, aunque no afecta a la calidad de la uva. La organización agraria remarca que todavía quedan unos días para el ‘remate de la maduración’, pero las perspectivas son ‘inmejorables’. El final del ciclo determinará si la cantidad se ajusta a las previsiones de las bodegas.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja ha fijado para este año una cantidad máxima de 5.850 kilos por hectárea, un descenso frente a los 6.500 kilos de ejercicios anteriores. La reducción responde a una bajada de la demanda. Con ese límite, la producción será menor y, a juicio de UAGA, ‘quienes sufren este requerimiento son los productores y no las bodegas’. La entidad agraria defiende que el ajuste de rendimientos tiene efectos sobre la rentabilidad del viticultor.

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Las contrataciones se cerrarán a lo largo de la próxima semana para garantizar el inicio de la campaña en la última semana de agosto. El sector encara una vendimia condicionada por el clima, que adelanta los ritmos habituales de la Denominación de Origen Calificada Rioja y obliga a planificar la mano de obra con menos margen.