EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los vecinos, peñas y hosteleros de Villarejo de Salvanés, municipio de algo más de 8.000 habitantes.
- ¿Cuándo ocurre? La manifestación está convocada para el martes 25 de agosto. Las fiestas de verano debían comenzar en los próximos días.
- ¿Qué cambia hoy? El Ayuntamiento mantiene el aplazamiento por falta de interventor y tesorero; la protesta busca forzar una rectificación.
Los vecinos de Villarejo de Salvanés convocan una manifestación el 25 de agosto contra la suspensión de las fiestas de verano. La protesta, respaldada por las peñas y la Asociación de Vecinos, exige al alcalde Jesús Díaz Raboso que rectifique una decisión que ha encendido al municipio.
Por qué el alcalde habla de aplazamiento y no de suspensión
Villarejo de Salvanés es un municipio de poco más de 8.000 habitantes situado junto a la A-3, en la comarca de Las Vegas. Su gobierno está en manos de Contigo, la formación local heredera de Ciudadanos, con cinco concejales. El PSOE tiene cinco y el PP, tres. El alcalde ganó por apenas 150 votos sobre el PSOE.
El regidor anunció esta semana que las fiestas quedaban aplazadas. El presupuesto, según el propio Ayuntamiento, era de 234.000 euros. ‘El problema no es el dinero’, insistió el equipo municipal, que atribuye la decisión a la falta de un interventor y un tesorero que respalden legalmente los contratos.
El Ayuntamiento subraya que Secretaría, Intervención y Tesorería son puestos reservados por ley a funcionarios con habilitación nacional. El Estado los convoca y selecciona, y la Comunidad de Madrid realiza los nombramientos interinos cuando hay vacantes. Sin esas firmas, el equipo municipal asegura que no puede tramitar los servicios de las fiestas.
Las peñas no se quedaron de brazos cruzados. Este miércoles se reunieron con los bares para intentar sacar adelante las fiestas por su cuenta. En paralelo, convocaron la manifestación del martes 25 de agosto. La Asociación de Vecinos se sumó al llamamiento para reclamar unas ‘fiestas dignas’ y pedir explicaciones al Ayuntamiento.
El temor vecinal va más allá del verano. En el comunicado municipal no hay nuevas fechas para las fiestas suspendidas, y muchos residentes temen que las patronales de octubre, en honor a la Virgen de la Victoria de Lepanto, corran la misma suerte. La indignación también se ha volcado contra la oposición por no haber frenado antes al alcalde.
Un municipio de 8.000 habitantes se queda sin su principal cita de verano por un problema de funcionarios. El 25 de agosto medirá el hartazgo.
La Comunidad responde: la gestión municipal queda en evidencia

La Comunidad de Madrid rechaza esa versión. Fuentes del Gobierno regional explican que la plaza de Secretaría ya cuenta con un interino desde hace más de un mes, y que Intervención y Tesorería están pendientes de culminar la toma de posesión. La causa, según el Ejecutivo autonómico, es una mala organización municipal.
El choque entre administraciones deja a los vecinos en tierra de nadie. El Ayuntamiento culpa a la Comunidad por no nombrar a tiempo a los habilitados; la Comunidad devuelve la pelota y habla de falta de previsión municipal. Un problema burocrático, dicen, tumba una fiesta popular.
No es la primera vez que los alcoranos se quedan sin fiestas. En 2020, la pandemia obligó a suspenderlas en toda la región, pero entonces había una causa sanitaria clara. Ahora el motivo es administrativo y, para colmo, llega en un año electoral, con el alcalde enfrentado a una oposición que intentó sin éxito una moción de censura.
El trasfondo político: una moción de censura que encalló
El portavoz del PSOE, Juan Carlos González, califica la situación de ‘gestión nefasta’ y asegura que el alcalde ‘está abandonando a su pueblo’. Desde el PP, la lectura es similar: ‘Es el remate de una gestión ruinosa y penosa’. Ambos partidos suman mayoría, pero la moción de censura que barajaron meses atrás se frenó por decisión de la ejecutiva socialista regional.
Esa frustración ha calado en la calle. Algunos vecinos se preguntan por qué la oposición no fue capaz de activar la moción de censura cuando pudo. La Asociación de Vecinos, en cambio, prefiere centrar el foco en la protesta del 25: las peñas, los bares y los residentes quieren recuperar las fiestas este mismo verano, no en invierno.
La suspensión de las fiestas de Villarejo es un síntoma de un problema más amplio: los municipios pequeños dependen de funcionarios habilitados que escasean. La Comunidad asegura que ha cumplido, pero el Ayuntamiento insiste en que sin interventor no puede firmar contratos. La manifestación del 25 dirá si el alcalde tiene margen para rectificar.
La protesta está convocada para el martes 25 de agosto. No hay de momento una nueva fecha para las fiestas, y el Ayuntamiento tampoco ha aclarado si las patronales de octubre se mantienen. Los vecinos, mientras tanto, han dejado claro que no se quedarán sin su verano.

