Vox Asturias pone el foco en los menas y Adrián Barbón responde con un llamamiento a integrarlos.
Qué plantea Vox Asturias ante el posible traslado
La formación que lidera Santiago Abascal en Asturias ha reclamado en los últimos días explicaciones al Gobierno del Principado sobre la posibilidad de que un grupo de menores no acompañados sea derivado a recursos de Oviedo. El partido exige que se aclaren el número de plazas, los recursos públicos que se destinarían y los criterios de seguridad.
Vox Asturias sostiene que un reparto sin plan previo agravaría la presión sobre los servicios sociales y sanitarios de la comunidad. Su argumentario insiste en que la prioridad debe ser el control de fronteras y la devolución de quienes entraron de forma irregular, y no la distribución forzosa entre territorios.
La alerta de Vox Asturias no es solo administrativa: el partido considera que el traslado de menores sin un plan previo alimenta la inseguridad en barrios y centros educativos, y exige que la prioridad sea la protección de los menores asturianos en situación de vulnerabilidad.
La posición de Vox Asturias replica la línea que la dirección nacional mantiene en el Congreso de los Diputados, donde el partido ha vinculado el reparto de menores extranjeros no acompañados a la exigencia de expulsiones y de un control fronterizo más estricto.
La respuesta de Barbón: humanidad frente a criminalización
Adrián Barbón ha pedido este martes en Avilés un trato humanitario para los menores que cruzaron la frontera y ha rechazado que se les criminalice. El presidente del Principado ha asegurado que todavía no ha habido ningún avance con el Gobierno central para el reparto de los menores que permanecen en Ceuta.
Barbón admite la presión migratoria en Ceuta, pero elude concretar plazos y recursos para el reparto que reclama Vox Asturias.
Barbón ha reconocido que la presión en Ceuta es ‘una situación insostenible’ y ha defendido que los niños deben integrarse en la sociedad española en todo el territorio. A preguntas de los periodistas, ha lamentado que se hable ‘con una desnaturalización de las palabras’ cuando se aborda la situación de los menores.
El jefe del Ejecutivo autonómico ha diferenciado entre lo ocurrido en Ceuta, que ha calificado como ‘un atentado a la integridad territorial con una responsabilidad de Marruecos clarísima’, y la situación de los niños que llegan al país, que ‘necesitan de la atención y del cariño’.
El presidente regional ha admitido que tal vez peque de humanismo, por su forma de ver la vida y su propia fe. Una confesión personal que contrasta con la exigencia de concreción de Vox Asturias: el partido no discute la humanidad, sino la ausencia de un plan.
Barbón ha hecho estas declaraciones durante una visita al Centro Niemeyer de Avilés, junto a la alcaldesa Mariví Monteserín y la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez. La agenda institucional ha servido de escenario para un debate que ya marcará la legislatura asturiana.
La lectura estratégica: Vox tensa el debate migratorio
El choque de enfoques no es nuevo. Vox Asturias ha encontrado en la política migratoria un terreno para marcar perfil propio frente al Gobierno socialista de Barbón y para conectar con el discurso nacional de la formación.
La admisión del presidente autonómico de que Ceuta vive una situación insostenible refuerza indirectamente la tesis de Vox: el Ejecutivo de Pedro Sánchez no ha resuelto la crisis migratoria y las comunidades asumen las consecuencias sin planificación.
El partido de Abascal sabe que el reparto de menores es una cuestión sensible en los municipios. Su estrategia pasa por obligar al Gobierno autonómico a aclarar datos y por trasladar a la opinión pública la idea de que la solidaridad territorial no puede imponerse sin control.
La próxima prueba será ver si Barbón concreta algún documento o si el debate se mantiene en el plano de los principios. Vox Asturias ya ha advertido de que fiscalizará cada movimiento. El pulso por los menas acaba de empezar.
