Hogares sin niños: la radiografía de Ourense
Ourense cerró 2024 con el porcentaje más bajo de hogares con menores de 16 años de Galicia: un 16%.
El dato procede de la Enquisa Estrutural a Fogares (EEF), elaborada por el Instituto Galego de Estatística (IGE). Basta con cruzar los números provinciales para calibrar la distancia: en A Coruña ese tipo de hogares representa el 20%; en Pontevedra el 22%; y en Lugo, con un registro más cercano, el 18%.
La serie histórica comenzó en 2007 y tampoco invita al optimismo. Entonces, la provincia contaba con cerca de 25.297 hogares con menores de 16 años, un 14,41% más que en el último registro. Hoy los hogares con niños de menos de 5 años apenas alcanzan el 5% del total, el mínimo histórico de la tabla que publica el IGE.
En cifras absolutas, ese grupo ha pasado de 8.713 hogares en 2007 a 6.791 en los últimos datos, con una estación intermedia en 2021, cuando se contabilizaron 7.061: un 19% menos en catorce años.
La natalidad agrava el abismo demográfico
La escasez de niños en los domicilios es el reflejo directo del desplome continuado de la natalidad. Según los datos del INE acumulados hasta el primer semestre de 2026, Ourense ha registrado apenas 608 nacimientos, la cifra más baja desde principios de la década.
Ourense no solo pierde población: también está cambiando la forma de convivir, y los hogares unipersonales ya superan a las familias con hijos.
En términos acumulados, la provincia ha perdido 93 nacimientos en seis años: de los 701 contabilizados en la primera mitad de 2020 a los 608 actuales, lo que supone un descenso del 13,3%. En el detalle mensual, todos los meses salvo junio se han mantenido por debajo de las cifras del mismo periodo de 2025.
La radiografía de los hogares da una vuelta más al modelo tradicional. En 2024, los domicilios unipersonales ya superan a las familias con hijos y lideran la estadística con el 28,25% del total. Las parejas sin hijos ocupan la segunda posición con el 27,30%; las parejas con hijos, independientemente de su edad, quedan en tercer lugar con el 25,68%.
El resto del mapa convivencial muestra mayor diversificación: los hogares monoparentales representan el 7,82%; los formados por un núcleo familiar y otros convivientes, el 6,18%; los que carecen de núcleo familiar, el 3,12%; y los compuestos por varios núcleos, apenas el 1,66%.
Las lecturas son complementarias: la provincia no solo vive una caída de nacimientos, sino también una reorganización profunda de los hogares que ha dejado atrás el modelo de pareja con hijos. La distancia con Pontevedra, la provincia con mejor dato, es de seis puntos porcentuales, un abismo estadístico difícil de ignorar.
El Laboratorio Gallego
El envejecimiento de Ourense no es un fenómeno nuevo, pero los datos de 2024 lo convierten en un aviso de primera magnitud para la agenda autonómica. En el Parlamento de Galicia, la cámara legislativa unicameral de 75 deputados, las fuerzas con representación —el PPdeG, el BNG y el PSdeG— compiten por ofrecer recetas contra la despoblación, aunque las tendencias no se revierten de un año para otro. El contexto es el de un PPdeG con mayorías absolutas desde 2009, que ha hecho de la demografía una bandera de gestión, mientras el BNG y el PSdeG reclaman más servicios públicos en el interior.
El reto no es exclusivo de Ourense: Lugo comparte la tendencia con un 18%, mientras A Coruña y Pontevedra resisten por sus áreas metropolitanas. Ese desequilibrio interno entre la Galicia atlántica y la interior alimenta el debate sobre la financiación autonómica y los servicios en el rural.
En clave nacional, Ourense es una lupa de lo que ocurre en amplias zonas de la España vaciada. La provincia ha perdido niños y ha ganado hogares unipersonales y parejas sin hijos, una combinación que obliga a repensar desde la atención sanitaria hasta la red de escuelas rurales. No es solo un asunto gallego: es una advertencia para todo el país.
La siguiente estación de esta historia serán los datos definitivos de 2025 y el cierre de 2026, que medirán si las políticas de reto demográfico logran contener la caída o si, por el contrario, Ourense se convierte en el espejo de un invierno demográfico difícil de revertir.
Ficha del Caso
- El caso: La provincia de Ourense cerró 2024 con solo un 16% de hogares con menores de 16 años, el peor registro de Galicia, y con los domicilios unipersonales como modelo de convivencia más habitual.
- Datos importantes: 21.651 hogares con menores de 16 años; 6.791 hogares con menores de 5 años; 608 nacimientos en el primer semestre de 2026, la cifra más baja desde principios de la década.
- Resumen: El desplome demográfico de Ourense combina baja natalidad, envejecimiento y cambio en las estructuras familiares, y se perfila como una advertencia en miniatura para la agenda de reto demográfico de toda España.

