Medicare for All y la abolición del ICE marcan el giro a la izquierda del Partido Demócrata en las primarias de 2026

Cuatro candidatos progresistas ganan primarias con Medicare for All y ataques al ICE. La sanidad universal y la inmigración se convierten en la prueba de fuego de las midterms. España observa el giro con interés farmacéutico y migratorio.

Cuatro candidatos demócratas han ganado sus primarias al Senado en las últimas dos semanas con una propuesta que parecía enterrada: Medicare para todos. Angie Nixon, aspirante en Florida, añade además un ataque frontal contra el ICE, la agencia federal de inmigración, al que llama ‘cazadores de esclavos modernos’ en plena campaña.

Detrás no hay casualidad. Abdul El-Sayed en Michigan, Peggy Flanagan en Minnesota, Troy Jackson en Maine y la propia Angie Nixon en Florida han hecho de la sanidad universal y del desmantelamiento del ICE el eje de sus campañas. Un giro a la izquierda que el Partido Demócrata ya no puede disimular.

El contraste con la cúpula demócrata es inmediato. El líder de la minoría en la Cámara, Hakeem Jeffries, ha evitado comprometerse a someter Medicare for All a votación y se ha distanciado de su propio apoyo previo. Pero las bases envían otro mensaje: en estados decisivos para las midterms de noviembre, los votantes de primarias premian la ortodoxia progresista.

Publicidad

Medicare for All vuelve a la papeleta demócrata

En qué consiste exactamente la propuesta. El proyecto de ley del Senado, patrocinado por el senador independiente Bernie Sanders, crearía un plan federal único que cubriría a todos los estadounidenses, eliminaría primas y copagos y declararía ilegales los seguros privados duplicativos. Medicare, Medicaid y los intercambios de Obamacare se integrarían en un solo sistema federal. No es una ampliación de la sanidad pública: es una sustitución del modelo mixto.

Las cifras explican el debate. Un análisis de 2024 del Center for Health and Economy estimó que la versión de Medicare for All de la vicepresidenta Kamala Harris elevaría el gasto federal en 43,9 billones de dólares entre 2026 y 2035. La Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) ha señalado que sistemas de pagador único desplazarían el gasto sanitario hacia el presupuesto federal, y que la principal fuente de ahorro vendría de pagar menos a los proveedores. Eso, advierte la CBO, puede traducirse en retrasos y atención no recibida.

Los partidarios responden que los ciudadanos dejarían de pagar primas privadas. Pero The Washington Examiner recuerda que sustituir primas por impuestos no hace gratuita la sanidad: el gobierno federal asumiría la financiación de todo el sistema. Nadie dice que sea gratis.

El giro a la izquierda de las primarias demócratas obliga a leer las midterms de noviembre con unas claves distintas a las de 2022.

Hay precedentes concretos en estados progresistas. En 2014, el gobernador demócrata de Vermont, Peter Shumlin, abandonó su plan de sanidad universal al concluir que exigiría un impuesto sobre nóminas del 11,5% y un cargo sobre ingresos de hasta el 9,5%. ‘Riesgo de shock económico’, advirtió entonces. California, con supermayorías demócratas desde 2018, ni siquiera ha llevado la propuesta a votación.

Mientras, el programa sanitario público británico acumulaba en junio más de 7 millones de casos en espera de cirugía electiva. En Canadá, el 58% de los pacientes que necesitaban cirugía no urgente esperaron al menos dos meses, frente al 26% en Estados Unidos, según la encuesta internacional citada por el editorial. El espejo canadiense y británico está en el centro del debate.

La abolición del ICE entra en la campaña

Medicare for All midterms

Publicidad

La candidata de la DSA (Democratic Socialists of America) en Florida, Angie Nixon, ha comparado a los agentes del ICE con ‘cazadores de esclavos modernos’ y ha calificado la aplicación de la ley migratoria como ‘violencia sancionada por el Estado’, según recoge Breitbart. Es un salto retórico que conecta con el ala abolicionista del partido, la que pide desmantelar la agencia creada tras los atentados del 11-S.

Para el Partido Republicano, el movimiento es una oportunidad electoral. Los estrategas citados por The Washington Examiner creen que obligar a los demócratas a defender Medicare for All y la abolición del ICE puede movilizar a los votantes independientes preocupados por el gasto público y la inmigración. Eso lo cambia todo.

La Lógica de Washington

Desde dentro del sistema, este giro tiene explicación. El Partido Demócrata ha visto crecer a su ala izquierda desde las campañas de Bernie Sanders en 2016 y 2020, y esa corriente ha ido ganando posiciones en primarias estatales y locales. Los candidatos que ahora ganan primarias al Senado no son perfiles moderados: reciben apoyo de organizaciones como la DSA y hacen campaña contra el sistema sanitario mixto y contra el ICE. El electorado de primarias es más ideológico y premia la coherencia frente a la moderación.

El precedente histórico es claro: la reforma sanitaria de Obama nació como un intento moderado de cobertura universal, pero dejó insatisfecha a la izquierda. Desde entonces, el ala progresista ha convertido Medicare for All en una prueba de pureza ideológica. En 2026, cuatro primarias ganadas en dos semanas confirman que esa prueba se ha trasladado al centro del partido. Washington no pide permiso.

Para España y la Unión Europea, la lectura es doble. Un Partido Demócrata más escorado a la izquierda podría endurecer la retórica comercial hacia las grandes corporaciones, incluidas las europeas, pero también reforzaría la cooperación en políticas de protección social. La incógnita es si los demócratas moderados como Jeffries logran reconducir esta ola antes de las midterms de noviembre. Cosas que pasan en 2026.

Ficha del Caso

  • El caso: Cuatro candidatos demócratas ganan primarias al Senado con Medicare for All como eje y, en Florida, con ataques al ICE, un giro a la izquierda que condiciona las midterms de 2026.
  • Datos clave: El proyecto de Sanders ilegalizaría los seguros privados duplicativos; un análisis de 2024 cifra en 43,9 billones de dólares el gasto federal adicional entre 2026 y 2035; Vermont abandonó un plan similar en 2014 por su coste fiscal.
  • Para España: El auge progresista interesa a las farmacéuticas españolas con negocio en EE.UU. y a la cooperación migratoria bilateral, aunque la implementación es un escenario de medio plazo.