La morosidad argentina roza el 17% y amenaza a los bancos españoles Santander y BBVA

El endurecimiento del crédito y la búsqueda de garantías líquidas ya marcan la estrategia de bancos y fintechs. Para Santander y BBVA, la exposición argentina vuelve a depender de la solidez del ahorro y de los nuevos esquemas de respaldo.

Casi cinco millones de argentinos arrastran deudas que no pueden pagar. La morosidad de los créditos a las familias supera ya el 17% del stock total, según el Mapa de la Deuda que elabora el Centro de Estudios de la Ciudad. El dato no solo inquieta en Buenos Aires: toca de lleno a los bancos españoles con exposición directa en Argentina, con Santander y BBVA en primera línea.

Indignómetro

Nivel de impacto para España: 8/10. La exposición directa de Santander y BBVA en el sistema financiero argentino convierte cada punto de morosidad en un factor de riesgo para sus resultados.

La morosidad que no cede en los créditos a las familias

El informe del Centro de Estudios de la Ciudad calcula una morosidad superior al 17% en el crédito a familias. Cerca del 35% de esos préstamos está ya en situación de irrecuperables, con más de doce meses de atraso. A esto se suma un costo financiero total que en fintechs o comercios supera el 300%, lo que castiga a un consumidor que apenas encuentra líneas abiertas.

Publicidad

La reacción de bancos y fintechs ha sido inmediata: endurecer los requisitos para otorgar nuevos créditos y limitar la financiación con tarjetas. El crédito sin historial impecable se queda cada vez más lejos para millones de familias.

Por qué les importa a Santander y BBVA

Argentina no es un mercado cualquiera para la banca española. Santander y BBVA mantienen filiales con negocio minorista relevante y una cartera de crédito al consumo que no escapa a este deterioro. Cuando la morosidad sube, el banco provisiona más, el crédito se frena y el negocio pierde rentabilidad.

La respuesta del sector, además del torniquete al crédito tradicional, empieza a moverse hacia las garantías líquidas. El socio fundador de Brain Network, Tomás Fulop, habla de pasar de garantías estáticas a dinámicas, que se liberen conforme baja el saldo de la deuda. La lógica es simple: menos riesgo para el emisor, tasa más baja para el tomador.

El crédito con garantía líquida se perfila como la salida: baja el riesgo para el banco y reduce la tasa para el cliente, pero pone en juego el patrimonio familiar.

Otra vía es la caución bursátil, un préstamo garantizado por activos financieros. Según analistas de Rava y Balanz, la caución a 30 días en pesos ronda el 24% nominal anual, frente a tasas de consumo que superan el 100% anual. El colchón del inversor responde por la deuda: si no se paga, se liquidan los activos en garantía.

En esa línea trabajan fintechs como Reba, con préstamos respaldados por dólares, o Brubank, con tarjetas que exigen dólares en garantía. Para Santander y BBVA, el reto es incorporar esa lógica a su negocio minorista sin erosionar el ahorro familiar.

El precedente argentino y la mirada hacia adelante

No es la primera vez que el crédito argentino se atasca. La crisis de 2001 dejó una banca en terapia intensiva y una desconfianza que tardó décadas en cicatrizar. Aquella herencia explica por qué hoy los bancos prefieren respaldos líquidos antes que ampliar riesgos sin red.

Publicidad

El auge de las cauciones bursátiles y de los préstamos con criptoactivos confirma el cambio de época. La clave para Santander y BBVA será equilibrar prudencia y negocio en un mercado que pide crédito, pero que no siempre puede pagarlo.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: Casi cinco millones de argentinos tienen deudas impagables y la morosidad del crédito a familias supera el 17%.
  • Datos importantes: El 35% de esos préstamos ya es irrecuperable y el costo financiero total supera el 300% en fintechs.
  • Resumen: La exposición de Santander y BBVA en Argentina hace que el endurecimiento del crédito y las garantías líquidas sean claves para sus resultados.