Benicalap abre un nuevo frente contra los apartamentos turísticos en Valencia. La Associació Veïnal de Benicalap ha denunciado que el Ayuntamiento de Valencia no ha paralizado unas obras para 60 alojamientos turísticos en dos bloques del barrio, pese a que operarios de la empresa Business Decision and Advice SL derribaron fachadas de zonas comunes sin permiso.
Las obras que derribaron las fachadas de dos comunidades
El foco está en dos residenciales de las calles Encarna Albarracín y Carlos Cortina. Según el comunicado vecinal difundido este sábado, la empresa Business Decision and Advice SL ejecuta 60 alojamientos turísticos en los bajos de ambos edificios. Los operarios, denuncian los vecinos, derribaron fachadas recayentes a las zonas comunes sin autorización de la comunidad. El Ayuntamiento estudia si el derribo es causa de paralización de unas obras que supuestamente había autorizado.
La asociación describe una estrategia que, aseguran, se repite en otros barrios de la ciudad: los propietarios de plantas bajas venden o alquilan a empresas de apartamentos turísticos; estas solicitan una obra menor mediante declaración responsable —el mecanismo administrativo que permite iniciar obras menores con una simple notificación— con intención de fraude y después comienzan las obras reales. El resultado, denuncian, es el cambio de fachadas y la rotura de elementos comunes contra la la normativa y los acuerdos de cada comunidad.
La entidad vecinal asegura que los residentes denuncian la situación ante el Ayuntamiento, «que conoce perfectamente los hechos y es incapaz de parar las obras y sancionar a los que incumplen su propia normativa». La vía judicial, añaden, llega tarde y actúa como un aval para los promotores por su lentitud.
El comunicado es duro con el consistorio: a ojos de los vecinos, las empresas que incumplen parecen protegidas y continúan su actividad «de forma impune», mientras el Ayuntamiento aparenta una «complicidad incomprensible». La asociación llama a las comunidades y al tejido vecinal a movilizarse «para impedir los abusos de estas empresas y el consentimiento municipal».
Los barrios no necesitan más apartamentos turísticos, denuncian los vecinos; necesitan mejoras permanentes en su calidad de vida y protección frente al negocio desmedido.
Las colmenas turísticas y el papel del Ayuntamiento
El caso de Benicalap sitúa el foco sobre el modelo de colmenas turísticas que avanza en los bajos residenciales de Valencia. La Associació Veïnal de Benicalap sostiene que la transformación se hace «contra la voluntad de los vecinos y vecinas que ven como se transforma su edificio y su barrio con impotencia y abandono». El Ayuntamiento, por ahora, solo ha trascendido que estudia si el derribo de fachadas justifica paralizar las obras.
La presión vecinal no es un episodio aislado. En otras zonas de la ciudad ya se han denunciado prácticas similares de transformación de viviendas y bajos en alojamientos turísticos al margen de las licencias. La entidad vecinal considera que la justicia, por su lentitud, acaba funcionando como «un aval a los que realizan el fraude» y reclama una intervención administrativa inmediata. El silencio municipal, sostienen, agrava la indefensión de las comunidades.
El Escenario Valenciano
La disputa de Benicalap aterriza en un tablero valenciano ya tensionado por la vivienda y el turismo. El gobierno municipal de Valencia, con la alcaldesa María José Catalá al frente, administra una regulación que los vecinos consideran insuficiente. La oposición municipal ha convertido las licencias turísticas en uno de los ejes de control al ejecutivo popular.
El eco nacional es evidente. Ciudades como Barcelona o Madrid ya han endurecido sus normas para contener las viviendas de uso turístico, y la tensión entre el derecho a la vivienda y la explotación turística ha llegado al debate estatal. En Valencia, el caso de Benicalap se lee como una prueba de si un consistorio gobernado por el PP puede calibrar inspección y sanción sin perder inversión. La imagen de una ciudad que no frena los abusos asociados al turismo de apartamentos es la principal amenaza para el discurso del Ayuntamiento.
La proyección inmediata es doble. La asociación vecinal mantendrá la movilización y estudia acciones legales junto a las comunidades, mientras el Ayuntamiento debe decidir si abre un expediente sancionador o de paralización. En el inicio del nuevo curso político, la gestión de los apartamentos turísticos de Benicalap se ha convertido en un termómetro de la política urbana de Valencia.
Ficha del Caso
- El caso: La Associació Veïnal de Benicalap denuncia que un fondo de inversión ha derribado fachadas de zonas comunes sin permiso para 60 apartamentos turísticos en dos bloques del barrio.
- Datos importantes: La denuncia apunta a la empresa Business Decision and Advice SL y a obras en las calles Encarna Albarracín y Carlos Cortina.
- Resumen: El Ayuntamiento de Valencia estudia si paraliza las obras, mientras los vecinos exigen sanciones y el fin de la transformación turística no consensuada.

