Mónica García a Feijóo: el confinamiento de migrantes en Ceuta es ‘desmesurado’ y ‘contraproducente’

La ministra de Sanidad desmonta con datos clínicos la petición del PP y cifra el riesgo para la población residente como 'bajo'. La Comisión de Salud Pública se reúne este lunes para coordinar la vacunación.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La ministra de Sanidad ha rechazado este domingo la petición del PP de confinar a migrantes en Ceuta por motivos sanitarios.
  • ¿Quién está detrás? Mónica García ha respondido a Alberto Núñez Feijóo con datos clínicos y ha recordado que la competencia de salud pública en Ceuta es de la ciudad autónoma.
  • ¿Qué impacto tiene? La Comisión de Salud Pública se reúne este lunes para coordinar la donación de vacunas y refuerza el argumentario del Gobierno frente al PP.

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha calificado este domingo de ‘desmesurado’ y ‘contraproducente’ el confinamiento de migrantes en Ceuta reclamado por el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, al no apreciar indicios racionales de riesgo para la salud pública. García ha respondido con datos clínicos a unas declaraciones del líder popular en las que pedía a Pedro Sánchez decretar el confinamiento.

García ha citado la Ley Orgánica 3/1986 de medidas especiales en materia de salud pública, que exige la existencia de ‘indicios racionales’ para adoptar una medida tan restrictiva. ‘Con lo que tenemos a día de hoy, no parece que esto suceda’, ha escrito en la red social X.

Los confinamientos, ha argumentado, deben guardar relación con el mecanismo de transmisión de las enfermedades que se pretenden controlar; en este caso, la medida podría resultar ‘mucho más dañina que beneficiosa en términos de salud pública’.

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Las cifras que desmontan el ‘riesgo sanitario’ que invoca Feijóo

Feijóo citó tuberculosis, varicela, sarna y gastroenteritis tras la entrada de más de 70.000 migrantes irregulares a finales de julio. García ha desglosado cada cifra: de tuberculosis hay tres casos confirmados, uno ya tratado y no contagioso, otro de tuberculosis cerebral no contagiosa y un tercero diagnosticado antes de la crisis y ya en tratamiento. ‘Desde el cierre de fronteras en 2020 hemos tenido unos 90 casos en Ceuta de tuberculosis y unos 20.000 en toda España’, ha contextualizado.

En varicela, se han detectado tres casos sospechosos, uno descartado por proceder de la Operación Paso del Estrecho y dos ingresados pendientes de confirmación, sin relación entre sí ni con la población migrante. La sarna, ha añadido, no es una enfermedad exótica: un estudio de 2025 publicado en Eurosurveillance constató que la escabiosis ‘era mucho más frecuente de lo pensado’. Entre 2021 y 2023 se detectaron 1.529 brotes con 11.301 casos en España. De su control se encarga el gobierno ceutí.

Respecto a la gastroenteritis, la ministra ha matizado la cifra de 450 casos que manejaba Feijóo. Con agrupación de brote y estudio por el servicio de Medicina Preventiva del Hospital de Ceuta, se habla de 55 casos de probable E. coli enteroinvasiva, ‘ya controlado y sin desarrollo posterior de más casos’, vinculados al consumo de aguas no aptas dentro de la ciudad.

El argumento de García no se limita a negar la emergencia: sitúa la urgencia en el albergue, la higiene y el agua potable, no en el aislamiento.

Qué compete a Ceuta y qué está haciendo el Gobierno

La ministra ha recordado que las competencias de salud pública en Ceuta corresponden a la Ciudad Autónoma. Cada vez que Feijóo habla de emergencia sanitaria, ‘lo primero que tendría que hacer es preguntar al gobierno de la ciudad qué está haciendo’. Y en ese terreno, ha pedido que si quiere ayudar, solicite a Ceuta ‘la cesión inmediata de todos los espacios disponibles’ para alojar a las personas de manera salubre.

Mientras tanto, Sanidad trabaja con los equipos de salud pública ceutíes en vigilancia y vacunación, con el protocolo de vacunación de población migrante y refugiada aprobado en junio de 2026. La Comisión de Salud Pública se reúne este lunes, tras la ponencia de vacunas de la semana pasada, para facilitar la donación de dosis a Ceuta mientras la ciudad adquiere más vacunas en el ejercicio de sus competencias.

García ha insistido en que la evaluación rápida de riesgo del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias concluye que el riesgo de transmisión entre población migrante es moderado por el hacinamiento, mientras que el riesgo para la población residente en Ceuta se considera bajo.

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‘Lo fundamental y más urgente es albergar a las personas y dotarlas de condiciones de higiene, saneamiento, agua potable y comida en condiciones’, ha resumido la ministra. Eso permitiría controlar ‘la grandísima mayoría’ de los riesgos de brotes. La población migrante y la ceutí no comparten espacios, ha dicho, y las interacciones breves en la vía pública no constituyen un riesgo de salud pública.

Mónica García Feijóo

El Eje del Poder Socialista

La respuesta de García se integra en la estrategia de La Moncloa para blindar la gestión migratoria ante la ofensiva del PP, que mezcla seguridad sanitaria y control de fronteras. El Ejecutivo defiende su marco competencial: Ceuta dispone de las herramientas, el Estado aporta vigilancia, protocolos y vacunas. Esa división, a menudo opaca, se convierte aquí en la primera línea de defensa institucional.

En términos políticos, el Gobierno de coalición que preside Sánchez intenta mostrar una convicción: no aceptará el marco de ‘emergencia sanitaria’ que propone Feijóo porque desbordaría a los servicios públicos y alimentaría un relato securitario. La posición de García, como titular de Sanidad, responde a una estrategia más amplia de defensa del Estado autonómico y de los protocolos comunes que coordina el Ministerio.

Para las federaciones socialistas y los ayuntamientos gobernados por el PSOE, el mensaje también importa. Si se consolidara la idea de que la inmigración equivale a riesgo infeccioso, la gestión de los dispositivos de acogida en toda España se resentiría. Por eso la ministra subraya que los protocolos de aislamiento y estudio de contactos ‘ni son nuevos ni exclusivos de esta crisis’. El precedente: los brotes de tuberculosis y sarna registrados en España en la última década se controlaron sin recurrir al confinamiento territorial.

El riesgo inmediato para el Gobierno es que el PP logre instalar en la opinión pública la imagen de una administración pasiva. La réplica de García, cargada de cifras y responsabilidades competenciales, busca cerrar esa vía antes del próximo Pleno del Congreso y de la reunión de la Comisión de Salud Pública.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La salud pública no se protege con confinamientos sin indicios racionales, sino con alojamiento, agua, saneamiento y vacunación.
  • Protagonista: Mónica García (ministra de Sanidad del Gobierno de España).
  • Próximo hito: Reunión de la Comisión de Salud Pública este lunes para coordinar la donación de vacunas a Ceuta.