La reforma fiscal de Javier Milei ya tiene un número: Argentina deja de ingresar una cifra equivalente al 3% del PIB en 2026. La banca española, con Santander y BBVA entre los grandes actores privados del país, la sigue como un termómetro del riesgo argentino.
El coste fiscal del plan Milei, en datos
La cifra no sale de un organismo oficial. La recoge un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadin Argañaraz, y la adelanta La Nación: el coste fiscal neto de las rebajas tributarias alcanza este año el 3% del PIB y podría acumular un 4,7% del PIB hacia finales de 2027. Son recursos que el Estado deja de recaudar y quedan en manos del sector privado.
En 2024 la recaudación todavía creció 0,34% del PIB por el empuje del impuesto PAIS y de los combustibles. El cambio de signo llegó en 2025: la desaparición del impuesto PAIS —el tributo de emergencia que gravaba operaciones en dólares— restó 1,1 puntos del PIB; la reducción de derechos de exportación restó otros 0,35 y el retorno de certificados de exclusión en Aduana otros 0,42.
Las subas de combustibles, Ganancias y monotributo sumaron 0,62, pero no compensaron: el saldo del año fue negativo en el 1,69% del PIB.
En 2026 la tendencia persiste. Las rebajas suman un impacto estimado de 2,35% del PIB, frente a alzas de 0,74%, con un saldo negativo de 1,61% solo este año. Además, a partir de principios de noviembre está prevista la entrada en vigor del Fondo de Asistencia Laboral, que reducirá contribuciones patronales y añadirá otra pequeña presión a la recaudación.
Javier Milei convirtió esa renuncia en promesa cumplida. En una entrevista reciente con Luis Majul en LN+, aseguró: ‘Bajamos los impuestos tres puntos del PBI. Nunca pasó en la Argentina’. La frase sintetiza el fenómeno que ahora evalúa la banca española.
El Estado argentino acumula una pérdida de recaudación equivalente al 3% del PIB en 2026 y podría llegar al 4,7% en 2027.
Por qué la banca española vigila a Argentina
No es una vigilancia teórica. Santander y BBVA mantienen filiales en Argentina desde hace décadas y figuran entre los principales bancos privados del sistema. Para ambas entidades, la evolución de la recaudación es una señal temprana de la solvencia fiscal argentina y, por tanto, del riesgo soberano y cambiario que acompaña a sus balances locales.
Una rebaja de impuestos puede reactivar el consumo y el crédito, y en eso hay una oportunidad para la banca. Pero el informe de Argañaraz también apunta a un equilibrio delicado: si la caída de ingresos no se compensa con menos gasto o más actividad formal, la prima de riesgo argentina y la presión sobre el peso terminan afectando a la cartera de préstamos y a la repatriación de dividendos.
El informe no detalla a quién se ceden los recursos, aunque las actividades vinculadas al comercio exterior aparecen como las más beneficiadas por la eliminación del impuesto PAIS y la baja de derechos de exportación. Para 2027, el estudio proyecta una pérdida adicional de 1,77% del PIB, con un coste acumulado del 4,7% en cuatro años de gestión.
La lección que la banca española no ha olvidado
La historia ya dio un aviso. En la crisis argentina de 2001, la combinación de recesión, desplome de ingresos fiscales y ruptura del tipo de cambio golpeó con fuerza a las entidades financieras internacionales. La banca española asumió entonces pérdidas millonarias y aprendió que los desequilibrios fiscales de Argentina no se quedan en Buenos Aires: viajan por el riesgo soberano, el crédito y la cotización de las filiales.
De ahí que hoy se sigan tres pistas. La primera, cuánto del ajuste fiscal se convierte en crecimiento real; la segunda, si el programa monetario mantiene la inflación a raya; la tercera, cómo evoluciona la discusión con el Fondo Monetario Internacional. Para Santander y BBVA, el éxito de la rebaja fiscal no se mide solo en alivio del sector privado: se mide en si Argentina puede sostenerlo sin repetir sobresaltos de financiación.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: La reforma fiscal del Gobierno de Javier Milei reduce la recaudación argentina y deja más recursos en el sector privado, con un coste fiscal neto creciente que la banca española observa de cerca.
- Datos importantes: Coste del 3% del PIB en 2026, proyección del 4,7% acumulado hacia 2027 y caída anual de 1,61% solo en 2026.
- Resumen: Para Santander y BBVA, la menor recaudación argentina es una oportunidad a corto plazo y un riesgo estructural que exige vigilar la solvencia fiscal y el tipo de cambio.

