El Congreso encara esta semana la primera gran batalla del curso por la crisis de Ceuta, con ocho ministros citados.
Las comparecencias se celebran a partir de este martes en el Congreso de los Diputados y responden a la exigencia de Vox y del PP de que el Ejecutivo dé cuenta de la entrada de alrededor de 80.000 personas por El Tarajal el pasado 30 de julio. La ronda incluye a los titulares de Defensa, Justicia, Sanidad, Exteriores, Interior, Migraciones, Infancia e Igualdad.
Qué exige Vox y por qué se convierte en el eje de la presión
Vox reclama al Gobierno la devolución inmediata de los menores extranjeros no acompañados a Marruecos, una posición que en esta crisis comparte con el PP. El partido de Santiago Abascal sitúa su exigencia en el marco de la legislación de extranjería y del acuerdo bilateral de readmisión con Marruecos, que a su juicio obligan a completar los retornos.
Para Vox, la ciudad autónoma ya estaba desbordada antes de la entrada masiva y la permanencia de los menores en sus calles agrava una emergencia humanitaria que, a su entender, es consecuencia directa de una política migratoria sin control. El Grupo Parlamentario VOX (GPVOX) presiona para que el Ejecutivo no presente la crisis como un simple problema de gestión, sino como un fallo de soberanía en el control de la frontera.
El argumentario de Vox también advierte de un posible efecto llamada: si no se ejecutan las devoluciones, se consolida la idea de que la entrada irregular acaba generando un estatus de permanencia. Esa tesis encaja con su discurso de orden y legalidad, no con la retórica de un simple reproche.
La crisis de Ceuta obliga al Congreso a medir quién exige de verdad el cumplimiento de la ley en la frontera.
La reacción de Moncloa y el pulso que plantea el PP
En La Moncloa admiten que aún ‘faltan piezas en ese puzle’ para explicar la entrada masiva, aunque defienden que Marruecos colaboró en el retorno inmediato de 70.000 personas. El Ejecutivo ha descartado por ahora la comparecencia de Pedro Sánchez y prepara a los ministros para desmontar lo que considera bulos de los partidos de la oposición.
La devolución inmediata que reclama Vox no está sobre la mesa: Moncloa prioriza una salida coordinada con Marruecos y rehúye cualquier retorno forzoso de menores sin garantías, lo que anticipa un choque directo en el Pleno.
El PP podrá por fin interrogar a los ministros tras los plantones del Gobierno a sus convocatorias extraordinarias en el Senado. Los populares han anunciado la reprobación de cinco ministros en la Cámara Alta y acciones judiciales ante el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional por ignorar las citaciones. Alberto Núñez Feijóo participará el próximo fin de semana en la romería de Cerdedo-Cotobade, donde suele abrir el curso político.
El PP ha evitado cargar contra Marruecos. Feijóo llegó a decir que ‘honradamente’ no cree que haya que pedir explicaciones al país vecino, una posición que Vox observa con escepticismo. El Gobierno, mientras tanto, acusa a PP y Vox de alimentar el relato de la ‘invasión’ y de utilizar las imágenes de Ceuta para azuzar un clima de tensión.
La estrategia de Vox: marcar perfil frente al PP y no rebajar la exigencia
La ronda de comparecencias permite a Vox presentarse como el actor más firme en la exigencia de responsabilidades. El PP pide devoluciones de menores y reprobaciones, pero al mismo tiempo rebaja sus críticas a Marruecos para no tensar la relación bilateral. Esa es la contradicción que el partido de Abascal quiere explotar.
Existe un precedente directo: en 2024, Vox rompió con el PP en varios gobiernos autonómicos por la política de acogida de menores extranjeros no acompañados. Aquella decisión, que el partido justificó como una línea roja en inmigración, se convierte ahora en un activo para recordar que sus exigencias no son solo retórica parlamentaria.
Vox encara la semana con la vista puesta en que la comparecencia deje claro quién está dispuesto a exigir el cumplimiento de la ley y quién busca únicamente desgastar al Gobierno. Si la crisis de Ceuta consolida a Vox como la voz más dura de la derecha, el arranque del curso habrá sido útil para sus intereses.

