La Generalitat activa Ocean Watcher, un piloto con drones e inteligencia artificial para vigilar la calidad del agua en seis playas valencianas.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Conselleria de Medio Ambiente ha activado el piloto Ocean Watcher, que combina drones, cámaras hiperespectrales e IA.
- ¿Quién está detrás? El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, y el Consell de la Generalitat Valenciana.
- ¿Qué impacto tiene? Pretende reducir de 24 horas a tiempo real la detección de vertidos y contaminación en aguas de baño.
Cómo funciona Ocean Watcher y por qué acorta los plazos del laboratorio
La Conselleria de Medio Ambiente complementa la red de control y nace para recortar esperas. Las analíticas tradicionales de laboratorio suelen demorar alrededor de 24 horas desde la toma de muestra, un margen durante el que la contaminación puede evolucionar. El sistema procesa imágenes espectrales captadas desde el aire y las cruza con muestras superficiales tomadas en el litoral. Esos datos calibran los algoritmos de análisis instantáneo.
El cambio de fondo no es el dron: es reducir de 24 horas a un tiempo real todavía en fase de calibración. La nueva herramienta evalúa parámetros como la turbidez y la temperatura y ofrece una primera lectura ambiental antes de que el problema se consolide. Para la administración, la diferencia está en el margen de respuesta.
Un piloto en seis bocas de descarga, con el ojo en los vertidos urbanos
Los vuelos arrancan en seis puntos del litoral, elegidos por su posible exposición a vertidos urbanos. En Meliana se vigilan las acequias Sangonera y Nova; en Alboraya, la acequia de San Vicente y el barranco del Carraixet; en Valencia, las golas del Pujol y del Perellonet; y en Sueca, la Gola del Rey. En cada vuelo se registran temperatura, turbidez, ubicación GPS y condiciones ambientales.
El nuevo dispositivo no sustituye la red habitual de vigilancia. La Comunitat Valenciana realiza cerca de 5.000 análisis de aguas de baño por temporada e inspecciona efluentes con vertido al mar, como aliviaderos, golas y, colectores de pluviales. La experiencia se integra además en la digitalización del control hidrológico por el 40 aniversario del Parque Natural de l’Albufera.
Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, presentó el proyecto en la Gola del Pujol. Defendió la apuesta por la innovación para proteger los ecosistemas acuáticos. «: es anticiparse a un vertido cuando todavía hay margen para cerrar una playa a tiempo.
La lectura de fondo es clara: la administración autonómica quiere que la vigilancia no llegue cuando el episodio ya ha pasado. La costa valenciana concentra fuentes puntuales de contaminación urbana y su seguimiento exigía hasta ahora una logística lenta. Con este piloto, los datos se capturan desde el aire y llegan en plena emergencia, no en el informe posterior.
El Escenario Valenciano
El proyecto aterriza en un Consell que usa la gestión medioambiental como bandera de su acción. El president Juanfran Pérez Llorca, del PP, mantiene el pacto con Vox y un calendario de anuncios tecnológicos que busca reforzar la imagen de administración innovadora. PSPV y Compromís no han cuestionado el piloto por ahora; la lectura será distinta si los datos evidencian vertidos recurrentes que exijan más saneamiento que drones.
En clave nacional, la vigilancia de aguas de baño sigue siendo una competencia compartida. La Generalitat controla la calidad del litoral y el Estado conserva competencias sobre costas y saneamiento básico en algunos tramos. Cataluña y Andalucía aplican redes fijas de control, pero no está generalizado un modelo aéreo con cámaras hiperespectrales como el que ahora prueba la Comunitat Valenciana.
La prueba debería ofrecer resultados antes de que acabe la temporada alta de baño. Los indicadores que publique la Conselleria serán la base para decidir si el sistema se extiende a más tramos costeros en 2027.
Ficha del Caso
- El caso: La Generalitat Valenciana activa un piloto con drones, cámaras hiperespectrales e inteligencia artificial para anticipar vertidos en seis puntos de la costa.
- Datos importantes: 5.000 análisis por temporada, 24 horas de espera con el método de laboratorio y seis enclaves piloto en Meliana, Alboraya, Valencia y Sueca.
- Resumen: La innovación acorta el tiempo de respuesta frente a la contaminación y prepara una posible extensión del sistema a más tramos costeros.

