La FVMP reclama a la CHJ la limpieza prioritaria de cauces del Túria y barrancos antes del otoño.
La petición, remitida mediante un escrito firmado por la presidenta de la entidad, Paqui Bartual, y dirigido al titular de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, traslada el malestar de los ayuntamientos por el estado de mantenimiento de los lechos acuáticos. La Federación Valenciana de Municipios y Provincias considera que la acumulación de vegetación espontánea, cañas y restos secos reduce la capacidad de evacuación de las aguas ante un episodio de lluvias torrenciales.
La reclamación da continuidad al escrito enviado el año pasado, en el que los municipios solicitaron la planificación de las tareas previstas para el ejercicio 2026 y la convocatoria de una mesa de trabajo conjunta. Hasta la fecha, la FVMP no ha recibido ni la documentación técnica ni la confirmación del encuentro institucional solicitado.
El documento subraya el valor estratégico del nuevo cauce del Túria como infraestructura de contención frente a avenidas de agua en el área metropolitana de Valencia. También incide en el papel defensivo de las ramblas autonómicas y advierte del peligro específico en zonas urbanas, periurbanas, industriales, y agrícolas, donde los restos vegetales incrementan a la vez el riesgo de desbordamientos y de incendios forestales.
La misiva reclama precisar la distribución de competencias para delimitar qué intervenciones corresponden a la CHJ y cuáles deben asumir las corporaciones locales u otras administraciones. «Nuestro objetivo no es otro que facilitar a los municipios afectados la información necesaria para que puedan desarrollar adecuadamente sus propias competencias y, sobre todo, garantizar una actuación coordinada y preventiva que permita reducir los riesgos para la ciudadanía, los bienes y las infraestructuras», sostiene Paqui Bartual. Sin una actuación coordinada, los ayuntamientos no pueden reducir los riesgos.
El nuevo cauce del Túria es una obra hidráulica estratégica construida tras la gran riada de 1957 para desviar las crecidas al sur de la ciudad. Su mantenimiento no es menor: de él depende que Valencia y sus municipios metropolitanos conserven una defensa efectiva frente a avenidas torrenciales.
Antes del otoño, la CHJ tiene una tarea pendiente: limpiar los cauces y aclarar cuánto corresponde a cada administración.
La petición de la FVMP: limpieza antes del periodo de lluvias y un reparto de competencias claro
La discusión no es nueva. Tras la DANA, la depresión aislada en niveles altos que causó devastadoras inundaciones en octubre y noviembre de 2024, varias administraciones entraron en tensión por el mantenimiento de los cauces. La CHJ es un organismo estatal dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico; por tanto, su planificación depende de los Presupuestos Generales del Estado y de la coordinación con el Gobierno de España.
La reclamación municipalista llega mientras la Generalitat Valenciana ejecuta el Plan RERD, el instrumento autonómico de recuperación, reconstrucción y resiliencia frente a la emergencia, y el Estado transfiere las últimas partidas de la reconstrucción. La FVMP no pide más dinero: pide información, planificación y una mesa de trabajo que la CHJ todavía no ha concretado.
Quién debe limpiar los barrancos: la disputa competencial que sobrevuela la prevención
El Escenario Valenciano
En el plano autonómico, la solicitud se produce con el Consell de Juanfran Pérez Llorca —el gobierno de la Generalitat, equivalente autonómico del Consejo de Ministros— enfocado en la fase de prevención y revisión del sistema de emergencias tras la DANA.
El pacto entre PP y Vox mantiene el calendario legislativo en las Corts Valencianes, el parlamento unicameral de la Comunitat Valenciana con 99 escaños.
Mientras, PSPV y Compromís reclaman más controles sobre la ejecución de las actuaciones de emergencia y un calendario público de mantenimiento de cauces.
A nivel nacional, la limpieza de cauces remite a un debate aún abierto: la reforma del sistema de protección civil y la financiación de los organismos de cuenca. El Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado fondos extraordinarios a la reconstrucción, pero los ayuntamientos denuncian que la conservación ordinaria de barrancos sigue sin ser visible.
La próxima lluvia torrencial medirá el resultado de esta petición. La FVMP espera que la CHJ convoque la mesa de trabajo y publique las actuaciones previstas para 2026 antes del inicio del otoño; mientras, los alcaldes miran al cielo y a los cauces. En otras catástrofes en España, como las inundaciones del Vallès de 1962 o la riada de Biescas de 1996, la falta de mantenimiento previo fue una de las lecciones que los planes de emergencia prometieron no repetir.
Ficha del Caso
- El caso: La FVMP reclama a la CHJ una limpieza prioritaria del nuevo cauce del Túria y de barrancos y ramblas antes del periodo otoñal de lluvias.
- Datos importantes: El escrito lo firma Paqui Bartual y se dirige a Miguel Polo. Da continuidad a una petición anterior que no ha recibido respuesta documental ni mesa de trabajo conjunta.
- Resumen: Los ayuntamientos reclaman un reparto de competencias claro y una planificación preventiva para reducir el riesgo de desbordamientos e incendios en zonas urbanas, industriales y agrícolas.

