EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Personas que consumen drogas, sobre todo en domicilios, y sus entornos cercanos.
- ¿Cuándo ocurre? Los datos de mortalidad corresponden a 2024 y se publican este 31 de agosto, Día Internacional de Sensibilización sobre la Sobredosis.
- ¿Qué cambia hoy? Salut refuerza la prevención con formación y naloxona, y recomienda llamar al 112, colocar a la persona en posición lateral de seguridad y administrar el antídoto si se sospecha de opioides.
Salut alerta de un repunte de las muertes por sobredosis en Cataluña: 308 fallecidos en 2024, la cifra más alta desde 2017. El Departament de Salut ha vinculado este aumento a cambios metodológicos en la recogida de datos y ha pedido acercar la prevención a los domicilios.
De acuerdo con los datos difundidos por el departamento que encabeza Olga Pané, el 68% de las muertes se produjo en el interior de viviendas. Es el dato que más preocupa a Salut: la sobredosis ya no se concentra en la calle ni en espacios asociados a consumos marginales, sino en entornos privados donde la capacidad de reacción inmediata es menor.
Las casas, principal escenario de la sobredosis
Casi siete de cada diez fallecimientos por reacción aguda a drogas ocurrieron en viviendas. En 2024 no se trató de un consumo asociado únicamente a la vía pública: el domicilio se ha convertido en el punto ciego de la prevención.
Salut insiste en que este desplazamiento no es anecdótico. La administración reclama acercar la naloxona y la formación a los entornos donde se consume y se vive, no solo a a los dispositivos asistenciales.
El departamento también ha apuntado que parte del repunte responde a cambios metodológicos en la recogida de datos de los últimos años. Aun así, considera los registros suficientes para activar la alerta. La mirada no puede quedarse solo en el número total de fallecimientos, sino en el contexto inmediato en el que aparecen.
La preocupación por el domicilio no es menor: una sobredosis presenciada por alguien entrenado puede atenderse en minutos; una que ocurre sola o con testigos sin formación suele detectarse tarde. Por eso Salut ha hecho explícito que la reducción de daños debe salir de los espacios de consumo supervisado y llegar a los hogares.
La sobredosis se ha convertido en un riesgo doméstico: el domicilio concentra ya más de dos tercios de las muertes.
Policonsumo y opioides: la nueva cara del riesgo
El 80% de las defunciones de 2024 estuvieron relacionadas con el consumo de más de una sustancia. Los opioides aparecieron en el 36% de los casos, pero no actuaron solos: alcohol, hipnosedantes como el lorazepam y el diazepam, y cocaína fueron las sustancias agrupadas más frecuentes.
La edad media de las personas fallecidas fue de 50,5 años y los hombres representaron el 70% de los casos. Ese perfil, según Salut, exige mensajes de prevención distintos a los dirigidos históricamente a consumidores jóvenes en contextos recreativos.
El alcohol y los hipnosedantes no son sustancias que suelan asociarse a la imagen clásica de la sobredosis. Sin embargo, combinados con opioides o cocaína deprimen el sistema respiratorio y retrasan la identificación del episodio por parte de los convivientes.
El patrón de consumo problemático ha cambiado. La mezcla de depresores del sistema nervioso central con cocaína u otros estimulantes multiplica el riesgo de parada respiratoria, y la sobredosis puede confundirse con una simple sedación si no hay nadie entrenado cerca.
Lo que Salut quiere llevar a las casas
En el marco del Día Internacional de Sensibilización sobre la Sobredosis, el departamento ha recordado los tres pasos esenciales: llamar al 112, colocar a la persona en posición lateral de seguridad y administrar naloxona si existe sospecha de consumo de opioides. La naloxona es el antídoto que puede revertir la depresión respiratoria mientras llegan los servicios de emergencia.
El Programa de Prevención de Sobredosis de la Agència de Salut Pública de Catalunya (ASPCAT) contó el pasado año con 64 centros participantes, formó a 1.119 personas y distribuyó 908 viales de naloxona. Desde su puesta en marcha en 2009, el programa ha quintuplicado sus centros y ha entregado 18.119 viales hasta 2025.
En 2009 el programa arrancó con 12 centros. Quince años después, la red crece de forma sostenida, pero el acceso a la naloxona en el ámbito doméstico todavía depende de que el entorno sepa que el antídoto existe y cómo se administra. Ese es el salto que Salut quiere dar.
El reto, no obstante, no es solo ampliar el número de centros. Es llegar a los domicilios donde la sobredosis se produce sin testigos preparados. El precedente del programa de la ASPCAT demuestra que la red asistencial crece, pero el último eslabón —una familia que reconoce los signos y actúa— sigue dependiendo de la información pública y de la reducción del estigma.
La fotografía de 2024 deja una advertencia clara: la siguiente sobredosis puede ocurrir en casa. Salut ha puesto los datos sobre la mesa; ahora la prevención debe demostrar que puede salir del centro de salud y entrar en el domicilio.
