La Junta de Andalucía activa hoy la declaración de zona afectada para 31 municipios andaluces tras el peor agosto de incendios, con Niebla como epicentro.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta ha acordado la declaración de desastre natural en el entorno de Niebla y ha pedido al Gobierno central que declare zona catastrófica para 31 municipios de Almería, Granada, Huelva y Sevilla.
- ¿Dónde y quién? El Consejo de Gobierno andaluz, con la consejera de Hacienda Carolina España como portavoz, ha retomado hoy la agenda con este asunto.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Se agilizan ayudas, se flexibilizan los requisitos del FEAGA y del FEADER, y se estiman indemnizaciones de hasta 100 millones por los terremotos de Granada.
Una respuesta institucional sin precedentes desde 1991
El incendio de Niebla, con 33.000 hectáreas arrasadas en un perímetro de 210 kilómetros, se ha convertido en el más grave de la temporada de alto riesgo más devastadora registrada en Andalucía desde 1991. Los más de 260 incendios forestales declarados este verano han quemado al menos 57.500 hectáreas en toda la comunidad.
La Junta ha culminado sus informes técnicos y ha acordado la declaración de desastre natural para todo el entorno de Niebla. Al mismo tiempo, ha solicitado al Gobierno de España, que tiene las competencias, que declare zona gravemente afectada por una emergencia de Protección Civil a 15 municipios de Sevilla, Huelva, Granada y Almería, a los que se suman 16 municipios dañados por los terremotos de Granada. El expediente suma así 31 municipios.
“Ha sido un verano especialmente duro para algunos andaluces”, explicó la consejera de Hacienda y portavoz del Gobierno, Carolina España. El Gobierno central tiene previsto aprobar en las próximas semanas una declaración que abarque ambas emergencias (incendios y terremotos). En el caso de los seísmos de Granada, se estima que se tramiten hasta cien millones de euros en indemnizaciones a viviendas y vehículos a través del Consorcio de Compensación de Seguros.
La declaración de desastre natural aprobada para Niebla permite activar de inmediato la flexibilización en la concesión y justificación de las ayudas de las líneas FEAGA y FEADER, de modo que los afectados no pierdan fondos ni sean penalizados por incumplir requisitos técnicos. De momento no hay un volumen cerrado de ayudas directas dentro de las competencias autonómicas, pero tres consejerías trabajan en modificaciones presupuestarias. La Consejería de Sostenibilidad, por ejemplo, ya ha anunciado actuaciones de emergencia para evitar que la erosión y las cenizas afecten a uno de los embalses principales de la provincia de Huelva.
El Campo de Andévalo y la comarca de Niebla han perdido en un solo verano la base forestal, ganadera y apícola que sostenía a cientos de familias.
Los informes de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, liderada por Ramón Fernández-Pacheco, detallan daños históricos: extensas superficies de pinares, dehesa y monte mediterráneo arrasadas, destrucción del potencial maderero y pérdida drástica de producción de corcho y bellota, especialmente en Berrocal, además de eucaliptales en explotación.
La fauna local ha sufrido una fragmentación de hábitats sin precedentes: 34 cotos de caza afectados, 27 en la provincia de Huelva y 7 en la de Sevilla. En ganadería extensiva se han visto afectadas 38 explotaciones de bovino, equino, pequeños rumiantes y porcino. El sector apícola local afronta un escenario muy desfavorable por la calcinación de asentamientos de colmenas y la desaparición casi absoluta del soporte floral melífero.
La red viaria ha sufrido daños estructurales, con pasos de agua, cunetas y firmes de tierra dañados y parcialmente intransitables. También hay daños por cortafuegos, alambradas y cerramientos ganaderos. La declaración de desastre natural incluye once municipios: Berrocal, El Campillo, Niebla, Escacena del Campo, La Palma del Condado, Paterna del Campo, Valverde del Camino, Villalba del Alcor, Villarrasa y Zalamea la Real en Huelva, y Aznalcóllar en Sevilla.
Estas zonas se suman a las que ya fueron declaradas área catastrófica en julio, como Los Gallardos en Almería, donde fallecieron 14 personas.
En paralelo, el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha confirmado que la Junta ha contactado con 601 ayuntamientos en zonas de peligro por incendios para pedirles que actualicen sus planes de emergencia. La petición se registró antes del verano, pero se ha hecho pública tras un expediente de oficio del Defensor del Pueblo Andaluz, que advirtió que solo 139 municipios tenían homologado su plan de actuación local de emergencia por incendios forestales.
La respuesta de la Junta, municipio a municipio

La Junta de Andalucía insiste en que los 601 ayuntamientos contactados están en zonas de peligro según el Plan Infoca y el Plan Anual 2026 por riesgo de incendio. La Agencia de Emergencia de Andalucía (EMA) publica la relación de municipios con plan homologado: apenas 139. El resto deberá actualizar sus protocolos para responder mejor a una próxima emergencia.
Este verano ha puesto a prueba a los servicios de extinción y protección civil de la comunidad. Las cifras de hectáreas quemadas y municipios afectados no se veían desde hace tres décadas. La respuesta institucional combina la declaración de desastre natural, la solicitud de zona catastrófica y el refuerzo de los planes locales. Los próximos meses dirán si las ayudas llegan con la rapidez que necesitan los afectados.
La Lectura Andaluza
Andalucía vive uno de esos veranos que obligan a repensar la relación entre desarrollo rural, prevención de incendios y respuesta institucional. La superficie quemada supera las 57.000 hectáreas, una cifra que no se alcanzaba desde 1991 y que golpea a comarcas enteras del Andévalo onubense y del Aljarafe sevillano. La Junta ha optado por una vía administrativa que combina la declaración de desastre natural para Niebla con la petición al Gobierno central de zona catastrófica para 31 municipios. Un procedimiento que, en el mejor de los casos, agilizará indemnizaciones y ayudas directas en las próximas semanas.
Para los vecinos de Berrocal, El Campillo, Escacena del Campo o Aznalcóllar, la prioridad es recuperar el tejido económico: dehesas, corcho, ganadería, apicultura y caminos rurales. La flexibilización del FEAGA y del FEADER permitirá que no pierdan fondos europeos por no poder cumplir los plazos habituales. Es una medida técnica, pero con un impacto real en la supervivencia de explotaciones familiares.
La proyección pasa por el Consejo de Ministros, que deberá aprobar en las próximas semanas la declaración de zona gravemente afectada por emergencia de Protección Civil. En el caso de los terremotos de Granada, el Consorcio de Compensación de Seguros ya maneja una estimación de cien millones de euros en indemnizaciones. La Junta, por su parte, mantiene abierta la actualización de planes de emergencia en 601 municipios. Queda por delante un otoño de reconstrucción en el que Andalucía deberá demostrar su capacidad de resistencia.

