La CHJ responde por carta a los municipios: la prevención de inundaciones en la Comunitat Valenciana no pasa por limpiar todos los barrancos.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Confederación Hidrográfica del Júcar ha respondido a la FVMP y ha rechazado la limpieza generalizada de cauces.
- ¿Quién está detrás? La CHJ, organismo del Ministerio para la Transición Ecológica, y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias.
- ¿Qué impacto tiene? Sitúa la conservación de cauces urbanos en los ayuntamientos y defiende la vegetación de ribera como aliada contra las avenidas.
La respuesta de la CHJ que desmonta el mito de la limpieza generalizada
La Federación Valenciana de Municipios y Provincias había reclamado la limpieza de cauces y barrancos ante la proximidad de la temporada de lluvias otoñales. La Confederación Hidrográfica del Júcar contesta que mantiene durante todo el año equipos destinados a la conservación, mantenimiento y restauración de los cauces, pero recuerda que su obligación no es limpiar todos los cauces y en cualquier circunstancia.
El organismo de cuenca enmarca sus actuaciones en el Plan Hidrológico de la Demarcación del Júcar. Su prioridad es la protección del dominio público hidráulico y la retirada de obstáculos que dificultan el paso del agua, como árboles caídos, acumulaciones de sedimentos y determinados elementos de vegetación.
Cuando los obstáculos están relacionados con puentes, azudes, vados u otras infraestructuras, la CHJ sostiene que corresponde al titular de esas instalaciones proceder a su retirada. La clave es el reparto de competencias, no la ausencia de mantenimiento.
La advertencia principal se dirige a los cauces situados en zonas urbanas. La limpieza y la conservación de esos tramos corresponde a las administraciones competentes en materia de urbanismo y ordenación del territorio, fundamentalmente los ayuntamientos, siempre con autorización previa de la Confederación. La CHJ apoya este criterio en jurisprudencia del Tribunal Supremo.
La CHJ defiende una gestión selectiva de la vegetación. No cualquier crecimiento vegetal es negativo; la retirada de ejemplares puntuales puede resultar necesaria según criterios hidráulicos y ambientales, pero nunca como limpieza sistemática.
Un cauce completamente limpio puede aumentar la velocidad y el calado del agua y, con ello, incrementar los daños aguas abajo.
El reparto de competencias y el papel de la vegetación de ribera
La CHJ rechaza una limpieza generalizada de la vegetación de los cauces. Sostiene que los daños por inundaciones no se deben, por regla general, a la presencia de vegetación natural, sino a la ocupación de zonas inundables y a la construcción de infraestructuras que reducen la capacidad de desagüe.
La vegetación de ribera, lejos de ser un problema, contribuye a sostener las márgenes, reduce la velocidad de la corriente y favorece la laminación de las avenidas. Mantener todos los cauces de la cuenca libres de vegetación sería, según el organismo, un error hidráulico y ambiental.
Los ayuntamientos pueden intervenir en los tramos urbanos por motivos de salubridad, paisaje o prevención de incendios, pero deben contar con autorización previa de la CHJ. La Confederación acepta, además, reunirse con la FVMP para coordinar la gestión de los cauces, aunque puntualiza que no le consta ninguna solicitud anterior de reunión.
El Escenario Valenciano
El Consell de Juanfran Pérez Llorca sostiene su coalición de gobierno mientras la reconstrucción avanza entre retrasos documentados. La reconstrucción sigue muy lejos de la normalidad en decenas de municipios.
El expresident Carlos Mazón sigue como diputado en las Corts y centra la atención en el proceso judicial de la DANA. La oposición parlamentaria insiste en depurar responsabilidades políticas.
La dimensión nacional es evidente. La CHJ depende del Ministerio para la Transición Ecológica, y su criterio contradice la idea de que las limpiezas masivas son la solución. En términos de protección civil, la DANA de 2024 dejó 229 víctimas mortales y plantea una pregunta que supera a Valencia: qué administraciones deben actuar antes de la próxima emergencia.
La proyección queda abierta. La CHJ se ha mostrado dispuesta a reunirse con la FVMP, y en los próximos meses habrá que ver si ese encuentro se traduce en protocolos claros de actuación en los tramos urbanos. Mientras tanto, las recomendaciones técnicas llegan a tiempo para el otoño, la estación en la que la cuenca del Júcar vuelve a mirar al cielo.
Ficha del Caso
- El caso: La protesta de los ayuntamientos por el estado de los cauces y la respuesta de la CHJ, que rechaza la limpieza generalizada y reparte competencias.
- Datos importantes: Los cauces urbanos son competencia municipal. La vegetación de ribera reduce la velocidad y lamina las avenidas. La CHJ ofrece reunión a la FVMP.
- Resumen: La prevención de inundaciones en la Comunitat Valenciana exige una gestión selectiva de la vegetación y una coordinación real entre administraciones, no una limpieza indiscriminada de barrancos.

