Presupuestos y Sumar: la misión imposible que marca el arranque del curso político con la crisis de Ceuta de fondo

Sumar afronta la negociación presupuestaria como su último gran hito antes de un ciclo electoral incierto. La crisis de Ceuta condiciona el pleno del 3 de septiembre y endurece la precampaña.

Sumar arranca el curso político con una doble misión: negociar unos Presupuestos Generales que el Ejecutivo trata ya como munición electoral y no como meta legislativa, y hacerlo con la crisis de Ceuta presidiendo el primer pleno del Congreso.

El arranque del curso: Ceuta y la precampaña

El Congreso de los Diputados vuelve a rodar después de de seis semanas sin sesiones. Nueve ministros han desfilado en comisión durante la última semana de agosto y Pedro Sánchez comparece este jueves en un pleno monográfico sobre la crisis del enclave, la cita que inaugura de hecho la rendición de cuentas tras casi tres meses.

La crisis de Ceuta ha dejado además una disonancia pública entre Margarita Robles y el ministro del Interior sobre el papel del CNI, y ha convertido la entente entre migración y seguridad en el marco preferido de PP, Vox y Junts. La migración es ya gasolina electoral para la derecha, y obliga a la izquierda a un equilibrio incómodo.

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Los comicios municipales y autonómicos asoman en ocho meses, y fuentes de Ferraz y del Ejecutivo apuntan a que la convocatoria de las generales se separará de ellos: o en la franja de marzo-abril o en la de junio-julio, aunque la segunda mitad de julio genera dudas por la movilización con la ciudadanía en vacaciones. Los Presupuestos se presentarían en octubre para ser votados, y posiblemente rechazados, poco antes de Nochebuena. El reloj electoral condiciona cada decisión legislativa.

Sumar ante los Presupuestos: el último cartucho

Desde una de las vicepresidencias, la lectura recogida por el diario El Salto es explícita: «Van a ser unos presupuestos súper expansivos para utilizarlos en la campaña y contrastarlos con lo que ofrece el bloque reaccionario». En Sumar notan el cambio en Hacienda: «Antes todo era un ‘no se puede’ y ahora las negociaciones fluyen más».

La ley Mordaza concentra la otra batalla de Sumar. Un diputado influyente de la formación explica a El Salto la urgencia: «Vamos a intentarlo una vez más, para evitar que un ministro de Interior de Vox tenga la posibilidad de aplicarla». Como ley orgánica, exige mayoría absoluta y, de momento, ni Junts ni Podemos están atados.

Lo que Sumar negocia estos meses no es solo un presupuesto: es su lugar en la conversación de la izquierda antes de que se abra la batalla electoral.

En la agenda legislativa quedan la llamada ley de Lobbies, que crea un registro público obligatorio de grupos de interés y que Junts estaría dispuesto a aprobar, y la proposición sobre protección de menores en entornos digitales, que se enfrenta a la presión de las grandes plataformas y sigue sin fecha pese al apoyo retórico del PP.

La Dinámica de Coalición

El equilibrio interno se mueve en paralelo. La candidatura de la izquierda confederal sigue sin nombre, con Yolanda Díaz fuera de la ecuación por decisión propia y la operación Bustinduy prácticamente fracasada. Podemos ya ha anunciado a Irene Montero; Un Paso al Frente, que agrupa a Más Madrid, Izquierda Unida, Comuns y Movimiento Sumar, con Compromís como posible socio, aún no ha resuelto quién le representa.

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, aparece como el rostro con más tirón en las encuestas, pero no hay diálogos formales. Tampoco se descarta al líder de CCOO, Unai Sordo, como candidato de consenso. En Un Paso al Frente algunos admiten incluso una candidatura múltiple, con dos o tres dirigentes como referencia.

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Con el PSOE, la relación es de fricción contenida. El presupuesto se ha convertido en un argumento de campaña compartido, pero el calendario lo decide Pedro Sánchez. En la proyección de Sumar cuentan el pleno del 3 de septiembre, la presentación de las cuentas en octubre y la votación que puede descarrilarlas antes de Nochebuena.

Ficha del Caso

  • El caso: Sumar encara el arranque del curso político 2026-2027 entre la negociación presupuestaria y el debate migratorio por la crisis de Ceuta, que monopoliza el pleno del 3 de septiembre.
  • Datos importantes: Nueve ministros han comparecido en comisión en la última semana de agosto; Pedro Sánchez acude este jueves al Congreso; los Presupuestos se presentarían en octubre y podrían rechazarse antes de Navidad; las municipales y autonómicas llegan en ocho meses.
  • Resumen: La negociación presupuestaria y la precampaña condicionan la posición de Sumar ante el PSOE y ante los confluentes, en un curso donde la izquierda confederal aún no tiene candidato.