Sira Rego ha convertido la crisis de menores en Ceuta en la fricción más explícita entre Sumar y el PSOE. La ministra de Juventud e Infancia defendió ayer como imprescindible el traslado a la Península.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Sira Rego compareció ayer en la Comisión de Infancia y Juventud del Congreso y defendió como imprescindible el traslado de menores migrantes desde Ceuta a la Península.
- ¿Quién interviene? La ministra de Juventud e Infancia, de Sumar, frente a la negativa de Pedro Sánchez y del ala socialista del Gobierno.
- ¿Qué importa? La discrepancia abre una nueva grieta en la coalición, justo cuando Sumar busca marcar perfil propio en políticas de infancia.
La comparecencia que convirtió la acogida en pulso político
En su comparecencia en la Comisión de Infancia y Juventud, Rego desgranó las cifras oficiales: 1.478 menores migrantes están identificados y en centros de protección de Ceuta, a los que se suman otros 1.200 pendientes de filiar. La lectura de la ministra fue clara y la tradujo en una pregunta incómoda para el Ejecutivo: ¿es viable que más de 2.000 niños permanezcan en la ciudad autónoma?
La ministra de Sumar no se limitó a pedir una respuesta administrativa. Defendió que la acogida en la Península es “imprescindible” para “destensionar” la situación y “garantizar los cuidados”, y puso sobre la mesa un dato especialmente delicado: 760 de esos menores son niñas, 233 tienen menos de 13 años y muchas huyen de violencia sexual, malos tratos o matrimonios forzados.
Rego explicó que el Gobierno ya trabaja en el traslado de 500 de esas niñas a la Península, pero insistió en que la responsabilidad no puede recaer solo en Ceuta. “Que la frontera geográfica esté allí no significa que la responsabilidad sea sólo de los ceutíes; la infancia es una responsabilidad y un asunto de país”, dijo.
La ministra detalló además tres vías para acelerar los traslados: los acuerdos bilaterales entre comunidades autónomas, que pueden asumir tutelas urgentes sin esperar a otros procedimientos; la acogida familiar, para la que aseguró que hay muchas familias dispuestas; y la reunificación familiar, que se activará cuando sea segura. Mientras esos trámites avanzan, sostuvo, los menores “no pueden quedar desamparados”.
Sobre Marruecos, Rego fue contundente: España ha enviado alrededor de 600 expedientes para verificar la situación de los menores y la respuesta de Rabat ha sido el silencio. Ese dato refuerza, a su juicio, la necesidad de que el Estado asuma la protección sin esperar a un acuerdo exterior que no llega.
La ministra de Sumar no está pidiendo solo un gesto humanitario: está marcando una línea política distinta a la del PSOE en la gestión de la infancia migrante.
El choque con Sánchez y el intento de Sumar por marcar perfil
La intervención de Rego no era un mero trámite parlamentario. Llegaba después de que el presidente del Gobierno mantuviera su negativa a un traslado masivo de menores, una posición que en Sumar se lee como un freno a una política más garantista.
La ministra evitó mencionar directamente a Pedro Sánchez, pero su réplica a los grupos no dejó dudas. Defendió que “señalar a un niño no es proteger una frontera, es ocultar los intereses geopolíticos que los están utilizando para lanzar amenazas y sembrar el caos”.
En Sumar, esta comparecencia, se interpreta como una de las primeras demostraciones de fuerza del espacio en el nuevo curso político: Rego habla como ministra, pero también como dirigente de Izquierda Unida y confluente con agenda propia.
Eso sí, la posición no es unánime en el Gobierno. El ala socialista insiste en que los traslados deben ajustarse a los procedimientos de verificación y a la colaboración con las comunidades, sin abrir un corredor automático.
La Dinámica de Coalición
El pulso de Rego sitúa a Sumar en una posición incómoda para el PSOE: la ministra del espacio a la izquierda del Gobierno defiende una acogida que Moncloa no quiere asumir con la misma intensidad. Internamente, la propuesta refuerza a las confluentes más volcadas en derechos de infancia y coloca a la ministra como referente de una línea más garantista.
La dimensión de coalición es doble. Por un lado, el PSOE necesita el voto de Sumar en el Congreso y no puede ignorar una discrepancia tan visible en una cartera de su propio gobierno. Por otro, Sumar necesita demostrar que su presencia en el Ejecutivo produce avances concretos, no solo retórica.
La proyección inmediata es clara: el debate sobre los menores de Ceuta no se cerrará con esta comparecencia. La negociación entre ministerios y comunidades seguirá condicionando la agenda de infancia en las próximas semanas, y cada cifra que se conozca alimentará la tensión entre los dos socios.
Ficha del Caso
- El caso: La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha defendido en el Congreso el traslado a la Península de los menores migrantes que permanecen en Ceuta, frente a la negativa de Pedro Sánchez.
- Datos importantes: 1.478 menores identificados en centros de Ceuta; 1.200 pendientes de filiar; 760 niñas, 233 menores de 13 años; 500 niñas en preparación de traslado; 600 expedientes enviados a Marruecos.
- Resumen: La discrepancia entre la ministra de Sumar y el ala socialista del Gobierno abre una nueva fisura en la coalición y deja la acogida como terreno de disputa política.
