La familia real noruega ha escoltado el féretro de Harald V en el traslado previo al funeral de Estado. El silencio marcó un recorrido de honores que culminó en la capilla del palacio.
El cortejo fúnebre, del Salón Rojo a la capilla del palacio
La procesión arrancó a las cuatro de la tarde. Las puertas del Salón Rojo se abrieron y el nuevo rey Haakon VIII apareció junto a la princesa heredera Ingrid Alexandra. Ambos tomaron la cabeza del cortejo fúnebre, un momento que se retransmitió por televisión por primera vez. La retransmisión abrió una ventana inédita al ritual de la corte.
Alrededor del féretro se situaron los hijos y los nietos del soberano. El príncipe Sverre Magnus, la princesa Märtha Louise y sus tres hijas, Leah, Emma Tallulah y Maud Angelica Behn, acompañaron el duelo familiar. También Marius Borg Høiby, hijo mayor de la reina Mette-Marit, vestido de negro como su padrastro y su hermano.
El comunicado oficial de la Casa Real noruega no había detallado nombres y se refería a los hijos y nietos del rey. Dos horas antes de la ceremonia, Marius fue fotografiado en las inmediaciones del palacio y después compareció junto a Haakon VIII en las ventanas abiertas a la plaza.
Desde el pasado jueves, la plaza ha ido llenándose de flores, dibujos y velas. El duelo popular precede al duelo oficial. Los salones oficiales del palacio rara vez se muestran con este grado de solemnidad.
Encabezado por el jefe del Estado Mayor del rey, que portaba la corona real sobre un cojín, el cortejo atravesó el Salón Amarillo, la Galería de los Espejos, el comedor diario y las dos salas de banquetes. A lo largo del recorrido, una guardia de honor con los 140 empleados del palacio flanqueó el paso.
En la monarquía noruega, el duelo privado se convierte en escenografía de Estado: cada salón, cada silencio y cada paso del féretro comunican continuidad.
Mette-Marit y la reina Sonja cerraron la procesión, cogidas de la mano. El silencio reinó y los ojos enrojecidos delataban el desgaste. Harald V reposa desde entonces en la capilla del palacio a la espera del último viaje.
La presencia de Marius Borg Høiby, el gesto con más aristas
La participación de Marius Borg Høiby en la comitiva tiene una lectura institucional delicada. Condenado por agresiones sexuales y violencia en el ámbito de la pareja, se encuentra en arresto domiciliario con pulsera electrónica. La policía le autorizó a abandonar el dominio real de Skaugum para participar en la procesión y, según la Casa Real noruega, estará también en el funeral de Estado.
No es un miembro de la casa real en sentido estricto, pero su vínculo con la reina Mette-Marit y la cercanía que Harald V siempre le dispensó lo situaron durante años en la órbita de la familia. Su papel en el féretro no pasó desapercibido. La escena vuelve a colocar a la justicia en el centro del relato de la corona.
El primer acto de Estado de Haakon VIII: continuidad y relevo
La muerte de Harald V sitúa a Haakon VIII ante su primer acto de Estado. No es solo un relevo dinástico: es una prueba de continuidad para una monarquía parlamentaria que ha construido su legitimidad sobre la cercanía y la pulcritud.
El reinado de Harald V, iniciado en 1991, deja un equilibrio entre tradición y apertura. La presencia de la heredera, la reina Sonja y la reina Mette-Marit en la procesión refuerza el mensaje de estabilidad. La contradicción, no obstante, la introduce un miembro sin rango dinástico pero con exposición pública: la justicia y el protocolo tendrán que convivir en los próximos días.
Otras monarquías europeas han gestionado duelos con familiares incómodos, pero pocas veces con un perfil judicial tan marcado. El funeral de Estado se celebrará el 9 de septiembre en la catedral de Oslo. Hasta entonces, la capilla del palacio acoge a un monarca que lideró la casa real en tiempos de cambio y que ahora cede el testigo en plena madurez institucional.
Claves del Protocolo y Estado
- Contexto del acto: el traslado del féretro de Harald V desde el Salón Rojo hasta la capilla del palacio abre la semana del funeral de Estado, el primero de Haakon VIII como rey.
- El detalle de protocolo: la corona real sobre un cojín, la guardia de honor de 140 empleados y el recorrido por los salones oficiales convirtieron el duelo en ceremonia de continuidad.
- Próximos pasos: el funeral de Estado se celebrará el 9 de septiembre en la catedral de Oslo; la Casa Real noruega no ha detallado aún el dispositivo de acceso.

