La fractura entre Estados Unidos y la Unión Europea se ha escenificado este lunes en el G20 de Asheville con Rusia en el centro. Donald Trump ha recibido a la delegación rusa, encabezada por el ministro de Finanzas, Anton Siluanov, mientras los representantes europeos optaban por no participar en la foto de familia.
La UE boicotea la foto de familia en Asheville
Siluanov aterrizó en Asheville, Carolina del Norte, para la reunión de dos días de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, invitado por la administración estadounidense. Era su primera aparición presencial en este foro desde la escalada del conflicto de Ucrania en 2022. La sola presencia del ministro ruso provocó protestas inmediatas de las delegaciones europeas.
El ministro alemán de Finanzas, Lars Klingbeil, calificó de ‘preocupante’ el trato otorgado a Siluanov como participante habitual. Según la cobertura de la cumbre, varios funcionarios de la UE amenazaron con boicotear la foto de familia si el responsable ruso no era excluido. Al final, la foto se celebró sin ellos.
Bessent tiende la alfombra a Siluanov
Trump restó importancia a las críticas. ‘Vamos a ver qué pasa, pero nos gusta llevarnos bien con todo el mundo’, declaró a la prensa en el Despacho Oval. ‘Una de las razones por las que tengo tanto éxito es que me llevo bien con todo el mundo.’
La divergencia no se limitó al gesto de la foto. Mientras los europeos mantenían distancia, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, celebró una reunión bilateral con Siluanov. Moscú indicó que ambos abordaron la cooperación financiera entre Rusia y Estados Unidos, así como la coordinación dentro del G20.
La foto de familia se rompió no por un gesto simbólico, sino por dos visiones incompatibles del orden financiero global.
Funcionarios estadounidenses precisaron que Bessent también expuso el plan de Trump para resolver el conflicto de Ucrania y las perspectivas de cooperación económica bilateral. Otras fuentes apuntaron a que Washington dejó claro que no ofrecerá alivio económico ni acuerdos con Moscú antes de que cesen las hostilidades.

Siluanov participó en los debates del G20 sobre economía global, crecimiento y deuda soberana, y advirtió de que la ‘fragmentación geopolítica’ obstaculiza la libre circulación de bienes, capital y tecnología. Señaló la automatización, la inteligencia artificial y la sustitución de importaciones como motores emergentes del crecimiento ruso.
Trump ha roto repetidamente con la línea europea de aislamiento diplomático a Rusia. Sostiene que expulsar a Moscú del G8 en 2014 fue un error. En 2025 llegó a decir que Rusia ‘debería estar sentada en la mesa’ y repitió el argumento este año: el G8 debería haberse mantenido.
En abril, Trump afirmó que sería ‘muy útil’ que Vladímir Putin asistiera a la cumbre de líderes del G20 en Miami en diciembre. La Casa Blanca invitó formalmente a Rusia, y Moscú aceptó, sin precisar quién representará al país.
Equilibrio de Poder
La apuesta de Trump por reintegrar a Rusia en los foros económicos multilaterales tiene consecuencias directas sobre el frente transatlántico. Washington prioriza el reequilibrio hacia el Indo-Pacífico y, con ello, deja de sostener la línea de aislamiento a Moscú que Bruselas consideraba un activo esencial desde 2022. La cumbre de Asheville confirma que la coordinación UE-EEUU ya no es automática.
Para España, la fractura se traduce en una agenda más compleja en el marco de la Comisión Europea y la OTAN. Madrid necesita preservar los canales con Washington, pero también alinearse con Berlín y París en materia de sanciones y cohesión europea. Cualquier grieta transatlántica se deja notar en los debates sobre el presupuesto de defensa, el papel de la OTAN y las relaciones con Rabat y el Sahel.
La lectura a cinco años es contundente: si Rusia recupera interlocución financiera sin concesiones previas, el coste político de las sanciones europeas sube y su eficacia económica se diluye. Cabe recordar que la exclusión de Rusia del G8 en 2014 no impidió la anexión de Crimea, igual que la foto de familia rota en Asheville no garantiza hoy cohesión europea. El próximo hito será la cumbre de líderes del G20 en Miami, prevista para diciembre.

