Trump pide al Congreso incentivos fiscales a Hollywood para arrebatar rodajes a Canadá

El crédito federal del 20% se sumaría a los incentivos estatales y obligaría a emplear personal estadounidense delante y detrás de las cámaras. La Casa Blanca busca frenar la fuga de producciones a Canadá, un movimiento que reordena el mapa global de rodajes y toca de lleno a Esp

La Casa Blanca ha pedido este lunes al Congreso incentivos fiscales federales para Hollywood con el objetivo de frenar la fuga de rodajes a Canadá.

La petición llegó después de una reunión entre el presidente y su ‘embajador especial’ para la industria, el actor Jon Voight. El propio Donald Trump la calificó de ‘fantástica’ en un mensaje publicado en Truth Social. Allí defendió que republicanos y demócratas redacten de inmediato una legislación para salvar el negocio del cine, la televisión y el entretenimiento en Estados Unidos.

El incentivo en discusión, adelantado el fin de semana por el medio estadounidense Politico, sería acumulable con los programas estatales ya vigentes. Incluiría un crédito del 20% sobre los costes laborales tanto delante como detrás de las cámaras, con un mecanismo que exige que la gran mayoría del trabajo recaiga en personal estadounidense.

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Un crédito federal del 20% para devolver la producción a California

Los miembros del Congreso trabajan ya en un texto legislativo que podría presentarse a lo largo de este mes de septiembre. Trump quiere que la propuesta salga con respaldo bipartidista y justifica la urgencia por el daño que sufren California y otros estados de mayoría demócrata.

La reunión con Voight no es un gesto aislado. El actor ya se había sentado el pasado junio con el gobernador Gavin Newsom, demócrata, para abordar un crédito fiscal federal. Esa conversación aparece ahora como el germen de la propuesta.

El argumento económico del presidente es que la factura fiscal se pagará sola. En palabras de Trump, cada dólar gastado en desgravaciones para recuperar los empleos del entretenimiento se recuperará diez veces gracias al dinero que entrará en las arcas del Tesoro. El crédito del 20% se suma a los incentivos estatales y convierte el rodaje en casa en una opción competitiva.

La gran pantalla se ha convertido en el nuevo campo de batalla de la política industrial estadounidense: primero fueron los coches, luego los semiconductores y ahora los rodajes.

No es la primera vez que la administración señala con dureza a la competencia exterior. El año pasado, el presidente amenazó con imponer un arancel del 100% a todas las películas producidas fuera de Estados Unidos. La diferencia ahora es que Washington estudia un instrumento fiscal de estímulo en lugar de una barrera comercial.

Por qué Canadá es el espejo de la Casa Blanca y qué papel juega España

La fuga a Canadá no es nueva. Durante décadas, ciudades como Vancouver y Toronto han ofrecido incentivos agresivos, personal técnico cualificado y un tipo de cambio favorable. Vancouver se convirtió en el ‘Hollywood del norte’. La Casa Blanca quiere recuperar ese empleo y presentar la medida como un rescate industrial para el cine.

Canadá no es el único competidor. Reino Unido, Francia y Hungría han construido ecosistemas sólidos con ayudas públicas y estudios de primer nivel. Washington quiere que el dinero federal estadounidense ponga fin a esa fuga.

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El impacto para España no es menor si la propuesta prospera. España compite cada año por los rodajes de grandes estudios estadounidenses que buscan localizaciones, incentivos autonómicos y costes de producción competitivos. Un crédito federal del 20% cambiaría el cálculo de los productores.

Los servicios de producción españoles, que viven en buena medida de las superproducciones americanas, temen que el empleo se quede en suelo estadounidense. El turismo cinematográfico y las empresas de alquiler de equipos también sufrirían el ajuste.

Los rodajes de Hollywood deslocalizados han llenado platós, hoteles y equipos técnicos en en Madrid, Barcelona, Canarias y el País Vasco. Si rodar en Estados Unidos vuelve a ser rentable, una parte de esas producciones podría no cruzar el Atlántico. La competencia entre Europa y Norteamérica por el talento audiovisual se endurecería en los próximos años.

La Lógica de Washington

La Casa Blanca aplica la misma receta que ya ha defendido para los coches, el acero o los semiconductores: se protege el empleo con estímulos fiscales y se denuncia la competencia exterior. En este caso, el sector audiovisual pesa en California, un estado que no es favorable a Donald Trump. El presidente no lo menciona al azar: busca llegar a los votantes de los estados azules y a los sindicatos del entretenimiento, que llevan años pidiendo apoyo federal.

La propuesta tiene precedentes. En 2022, el Congreso aprobó la CHIPS Act, un paquete de incentivos públicos para reconstruir la fabricación de semiconductores en suelo estadounidense. Aquel plan bipartidista abrió la puerta a que Washington financiara directamente capacidades industriales estratégicas. La Casa Blanca quiere ahora replicar esa lógica en el cine y la televisión.

Queda una incógnita: si el ala fiscalmente conservadora del Partido Republicano aceptará un nuevo gasto tributario federal de magnitud incierta. No hay una estimación oficial publicada sobre su coste. Estados Unidos reducirá su necesidad de rodar fuera. Para España, la lectura estratégica es clara: si el incentivo se aprueba, la batalla por los rodajes internacionales se va a librar con papel, no solo con platós.

Ficha del Caso

  • El caso: Donald Trump pide al Congreso un incentivo fiscal federal para la producción audiovisual, acumulable con los estatales y con crédito del 20% sobre el empleo, para frenar la migración de rodajes a Canadá.
  • Datos clave: Crédito del 20% sobre trabajo delante y detrás de cámara; exige que la mayoría del empleo sea estadounidense; la legislación podría presentarse en septiembre; el presidente asegura que el retorno sería diez veces el coste fiscal.
  • Para España: La aprobación podría restar rodajes de Hollywood deslocalizados a España y Europa, en un contexto de competencia global por la producción audiovisual.