Los reembolsos de aranceles en EE.UU. ordenados por el Supremo suman 0,2 puntos al crecimiento del PIB, según Apollo

El estímulo fiscal temporal se concentra en grandes importadores como Walmart o Apple. La clave es cuánto crecería EE.UU. sin esas devoluciones cuando desaparezcan del PIB en el cuarto trimestre.

Los reembolsos de aranceles en EE.UU. ordenados por el Tribunal Supremo aportan 0,2 puntos al crecimiento del tercer trimestre, según Apollo. El economista jefe Torsten Slok publicó esa cifra el 15 de agosto, cuando el modelo GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta apuntaba a un avance anualizado superior al 4% para el tercer trimestre. La suya es una conclusión incómoda: el impulso es real, pero temporal.

Un estímulo fiscal ya visible en la recaudación aduanera

Los datos dibujan una aceleración notable frente a la primera mitad del año. La economía estadounidense se contrajo a una tasa anualizada del 0,5% en el primer trimestre y rebotó hasta el 3,0% en el segundo. En el tercer trimestre, el indicador GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta superaba el 4% anualizado cuando Slok publicó su análisis. Los reembolsos aportan 0,2 puntos al crecimiento; el 4,7% del avance proyectado depende de un estímulo que, por definición, no se repetirá.

La Reserva Federal de Atlanta matiza que el impacto podría ser menor de lo que sugiere la cifra global de 166.000 millones de dólares. Solo un tercio de los reembolsos iría a empresas con restricciones financieras, con mayor propensión a invertir, contratar o bajar precios. El resto podría destinarse a ahorro, desapalancamiento o retribución al accionista. El estímulo fiscal está contabilizado, pero no todos los dólares devueltos se convierten en crecimiento.

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El contexto de precios mantiene la presión sobre empresas y hogares. Los precios al consumo subieron un 0,1% en julio, tras el 0,3% de junio, y la inflación interanual se mantuvo en el 2,7%, según la Oficina de Estadísticas Laborales. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, avanzó un 0,3% mensual y un 3,1% interanual. La guerra en Irán ha vuelto a encarecer la energía, según Slok, y eso limita la lectura eufórica del dato de crecimiento: la economía crece, pero el coste de la vida no da tregua.

Walmart, Apple y Ford aparecen como grandes beneficiarios

La factura de los reembolsos ya se refleja en los resultados trimestrales. Walmart, Apple, Ford y Nike figuran entre los mayores receptores de devoluciones vinculadas a la IEEPA, con importes aproximados de 2.900, 2.200, 1.300 y 986 millones de dólares, respectivamente, según registros de la SEC y comunicaciones de resultados recogidos por el Wall Street Journal. Las ayudas no son un ingreso recurrente: son dinero que las empresas ya habían pagado al fisco y que ahora regresa a sus balances.

El gráfico de Slok muestra el giro en la recaudación aduanera. Las tarifas recaudadas corrían con fuerza a comienzos de año, pero a partir de mayo los reembolsos empezaron a subir. En junio y julio, los pagos netos entraron en terreno negativo. La devolución se convirtió en una expansión fiscal de facto, no en una nueva fuente de actividad. El autor del informe califica el giro como una ‘expansión fiscal’ con efectos positivos sobre los beneficios empresariales y, a corto plazo, sobre el PIB.

El Tesoro devuelve a las empresas lo que ya cobró en aduanas; ese flujo sostiene el PIB por un trimestre y luego desaparece.

La Lógica de Washington

La base de estos reembolsos es una sentencia del Tribunal Supremo que anuló en en febrero los aranceles impuestos por Donald Trump bajo la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales (IEEPA, por sus siglas en inglés), una norma que permite al presidente sancionar económicamente sin pasar por el Congreso en una emergencia nacional. La Corte concluyó que la vía legal no amparaba el uso arancelario y ordenó devolver lo recaudado. Es el clásico choque de poderes que define el sistema estadounidense desde el caso Youngstown de 1952, cuando el Tribunal Supremo limitó la capacidad del presidente Harry Truman para sortear al Congreso.

Para España, el efecto directo es limitado: los reembolsos van a los importadores estadounidenses, no a los exportadores europeos. El impacto para las empresas españolas con filiales en Estados Unidos llega por la vía del consumo. Si el crecimiento americano se mantiene, los sectores de bienes de consumo, alimentación y maquinaria conservan un comprador relevante; si se desinfla tras el impulso temporal, la demanda perderá fuelle. Madrid y Bruselas observan el dato, aunque ni el Gobierno ni la Comisión pueden reclamar esas devoluciones.

El horizonte inmediato tiene una cita: la primera estimación oficial del PIB del tercer trimestre, que publicará la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos a finales de octubre. Hasta entonces, el 4% anualizado que recoge el modelo de Atlanta seguirá dependiendo de un reembolso que no volverá. Descontarlo deja una foto de crecimiento más débil, todavía positiva, pero sin brillo extra.

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Ficha del Caso

  • El caso: El Tribunal Supremo anuló en febrero los aranceles impuestos por Donald Trump mediante la IEEPA; la devolución de aproximadamente 166.000 millones de dólares a importadores alimenta parte del crecimiento del tercer trimestre.
  • Datos clave: Apollo estima un aporte de 0,2 puntos al PIB trimestral; Walmart, Apple y Ford figuran entre los mayores receptores; el PIB repuntó al 3,0% anualizado en el segundo trimestre tras un primer trimestre en negativo.
  • Para España: Sin devoluciones directas para exportadores, pero la capacidad de consumo estadounidense y el pulso del dólar influirán en las ventas españolas al mayor mercado del mundo.