El paro registrado en Cataluña subió un 4,63% en agosto y deja 14.592 desempleados más que en julio. La comunidad sigue, pese al repunte estacional, en los niveles de desempleo más bajos desde 2008.
La afiliación cae tras el récord de julio
Cataluña cerró agosto con 3.965.220 cotizantes, tras una pérdida de 59.529 afiliados en un solo mes. El recorte se produce inmediatamente después de que julio marcara el mejor registro de la serie histórica: más de 4,02 millones de personas dadas de alta en la Seguridad Social.
El retroceso de la afiliación responde al final de la temporada turística y a la menor actividad de la industria y los servicios en la última quincena del mes. Sin embargo, la perspectiva interanual se mantiene firme: Cataluña suma 116.437 cotizantes más que hace un año, un 3,03%.
El paro sube, pero sigue lejos de los años de crisis
El paro registrado acabó agosto en 329.468 personas. Eso supone 14.592 desempleados más en treinta días, una cifra que es la segunda más baja en un mes de agosto desde 2008, según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
En términos interanuales, el desempleo apenas se mueve: sube un 0,64%, con 2.103 personas más. La estadística confirma que el mercado laboral catalán no ha sufrido una sacudida comparable a las de hace una década.
Agosto castiga la afiliación, pero no descuadra un mercado laboral catalán que sigue en registros propios de una economía sin crisis.
En el conjunto de España, la afiliación bajó en 162.840 cotizantes, un 0,72%, hasta los 22.345.226. El paro subió en 44.419 personas, hasta las 2.355.918, su valor más bajo en agosto desde 2007.
El repunte catalán del 4,63% supera con claridad la media estatal, que se situó por debajo del 2%. Ese diferencial se explica por el peso del turismo y de los servicios en la economía de Cataluña, la puerta de entrada de una parte relevante del mercado laboral estacional.
Por qué el dato interanual importa más que el susto del verano
La fotografía de agosto suele ser engañosa. Cada año, la finalización de los contratos de verano empuja al alza el paro y recorta la afiliación; la clave está en comparar con el mismo mes del año anterior. En ese terreno, Cataluña mantiene el pulso: 116.437 afiliados más y un incremento mínimo del desempleo.
La referencia de 2008 no es casual. Los registros actuales se sitúan tan por debajo de los de la crisis financiera que el repunte mensual de agosto, aunque llamativo, no altera la tendencia de fondo. Para el Govern, este dato refuerza la idea de que el mercado laboral catalán resiste mejor que en ciclos anteriores, a la espera de los datos de septiembre.
Queda por ver si el arranque del curso escolar y la campaña de Navidad devuelven la afiliación a la senda de récord en los próximos meses. Las cifras de agosto son una advertencia: el empleo catalán sigue atado a la estacionalidad, y cualquier desaceleración turística se notará primero en los márgenes de la ocupación.
La duda, ahora, es si la campaña de Navidad y la vuelta al cole sostendrán la afiliación en los próximos meses. Si la creación de empleo se estabiliza, el Govern podrá presentar los presupuestos con un mercado laboral más resistente que el de la pasada década.
