SIGAUS ha presentado su memoria anual de 2025 con un dato de cierre: 137.000 toneladas de aceite industrial usado recicladas que evitaron 86.600 toneladas de CO2, según los datos publicados por la entidad.
Un modelo de economía circular con cifras de cierre
La cifra no es un brindis al sol. SIGAUS recogió el residuo en 66.000 puntos de generación, talleres e industrias en su mayoría, y realizó 177.000 operaciones de recogida en todo el territorio. La capilaridad del sistema aparece en la propia memoria con mapas GIS que muestran la generación del aceite usado y su recogida, incluso en zonas rurales, áreas de montaña y territorios despoblados.
El beneficio ambiental no se queda solo en el CO2. A partir del aceite recuperado se obtuvieron nuevos lubricantes y fuel BIA, productos que de fabricarse de forma convencional habrían exigido 33 millones de barriles de petróleo. Esa es la esencia de la economía circular: el residuo deja de ser un problema y se convierte en materia prima.
La memoria, disponible en la publicación oficial de SIGAUS, se estructura en seis bloques que repasan el mercado de lubricantes, la gestión del aceite usado y las acciones de comunicación y compromiso social. Con ello la entidad defiende un modelo de economía circular que ofrece un servicio universal en cada rincón del país.
La dimensión comunicativa también figura en la memoria: 5.800 publicaciones en redes sociales, más de 450.000 seguidores, y 11 millones de reproducciones de vídeo. Son cifras que no reducen emisiones por sí solas, pero explican la pedagogía necesaria para que talleres e industrias incorporen la recogida como hábito.
La letra pequeña de la gestión: capilaridad y nuevos productos
Aquí está la letra pequeña de la operación. No es lo mismo recoger aceite en un polígono industrial que en un taller situado en una zona de montaña o en las inmediaciones de un espacio protegido. La memoria insiste en que una parte significativa de las recogidas se realizó en zonas rurales y despobladas, con especial atención a los entornos de vulnerabilidad ambiental por su cercanía a recursos hídricos.
El residuo deja de ser un problema cuando se mide como materia prima: 137.000 toneladas recuperadas y 86.600 toneladas de CO2 evitadas lo dicen en una sola línea.
El director general de SIGAUS, Eduardo de Lecea, lo resume así en la publicación: en 2025 la entidad siguió demostrando que la economía circular es un modelo de éxito. La diversidad de empresas que confían en el sistema refleja, según sus palabras, la solvencia de un modelo basado en la eficiencia y la seguridad jurídica.
SIGAUS también replicó el modelo en la gestión de envases profesionales a través de GENCI, lo que amplía el alcance de la responsabilidad ampliada del productor más allá del aceite. Ese es el efecto dominó: una solución logística probada se extiende a otros flujos de residuos.
📊 Impacto ecológico en cifras
- CO2 evitado: 86.600 toneladas de CO2 dejadas de emitir en 2025.
- Residuo recuperado: 137.000 toneladas de aceite industrial usado procedentes de 66.000 puntos de generación.
- Operaciones logísticas: 177.000 recogidas en todo el territorio, incluidas zonas rurales y despobladas.
- Equivalencia tangible: Ahorro de 33 millones de barriles de petróleo en la fabricación convencional de nuevos productos.

Por qué este modelo es replicable en toda la cadena
Para entender el alcance, conviene leer la memoria en clave sectorial. El aceite industrial usado es un residuo peligroso que, mal gestionado, contamina suelos y aguas. La alternativa no es menor: cada litro recuperado evita la extracción de petróleo y reduce la huella de la industria. Según los datos de SIGAUS, la recogida universal convirtió un pasivo ambiental en 137.000 toneladas de recurso.
El precedente no es nuevo. Los sistemas de responsabilidad ampliada del productor llevan años demostrando en envases, neumáticos y aparatos eléctricos que la recogida capilar es la palanca que convierte el reciclaje en hábito industrial. La novedad de SIGAUS está en la capilaridad: llegar a 66.000 puntos implica una red logística densa, con costes que muchas veces no salen en la foto de la sostenibilidad.
Ojo con la autocomplacencia. La memoria comunica bien los resultados, pero el reto sigue siendo reducir el volumen de residuo en origen y prolongar la vida útil de los lubricantes. No basta con reciclar: la economía circular también exige evitar que el aceite se degrade antes de tiempo. La propia publicación dedica un apartado a estas medidas, aunque el dato principal siga siendo la tonelada recuperada.
La transición circular no es una proclama. Aquí se mide en toneladas, en operaciones logísticas y en barriles de petróleo evitados. La regeneración del aceite mineral usado es rentable y replicable: lo demuestra la extensión del modelo a los envases profesionales.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 137.000 toneladas de aceite usado se reciclaron y se evitaron 86.600 toneladas de CO2 en 2025.
- Modelo que cambia: La recogida capilar y la regeneración sustituyen al vertido o la gestión incontrolada del aceite industrial usado.
- Para las próximas generaciones: Menor extracción de petróleo y menos contaminación de suelos y aguas, con 33 millones de barriles de petróleo ahorrados.

