EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Pamesa ha desbloqueado un permiso ambiental para ampliar sus canteras de arcilla en el Bajo Aragón turolense.
- ¿Quién está detrás? La compañía cerámica de Juan Roig, dueño de Mercadona, con al menos seis explotaciones en Teruel desde 2018.
- ¿Qué impacto tiene? Se acerca a abrir una mina de 34,8 hectáreas entre Seno y Berge, clave para el suministro de su planta de Castellón.
El dueño de Mercadona, Juan Roig, desbloquea en Teruel un permiso ambiental que llevaba tres décadas paralizado en el Gobierno de Aragón.
La autorización acerca a Pamesa, la compañía cerámica del empresario, a la apertura de una mina de 34,8 hectáreas entre Seno y Berge.
Una autorización atascada tres décadas
El expediente ha estado bloqueado en el Gobierno de Aragón durante 30 años, según la información publicada este miércoles. Pamesa aterrizó en el Bajo Aragón en 2018 y desde entonces explota al menos seis canteras de arcilla en la zona.
La nueva mina, de 34,8 hectáreas, sale adelante en dos términos municipales de la cuenca minera de de Bajo Aragón. La autorización ambiental era el último escollo administrativo para ampliar la capacidad extractiva de Pamesa en la provincia. La zona es una de las principales reservas de arcillas de la comunidad autónoma.
Lo que cambia para el Bajo Aragón
El mineral extraído en Teruel no se queda allí: casi la mitad alimenta la planta que Pamesa tiene en Castellón.
La decisión del Gobierno de Aragón no detalla el calendario de apertura, pero Pamesa se acerca a una ampliación que considera estratégica para su cadena de suministro. La minería de arcilla convive con una economía rural frágil.
Un permiso atascado durante treinta años se ha convertido, de golpe, en la llave que abre una nueva fase minera en el Bajo Aragón.
El Pulso Territorial
El movimiento encaja en una Teruel minera que históricamente ha mirado más hacia la transformación cerámica de Castellón que hacia su propia industrialización. Aunque la explotación de arcillas no suele acaparar titulares, sostiene empleo y actividad en una provincia con una densidad de población de las más bajas de España. La autorización desatascada tras treinta años confirma, además, que la tramitación ambiental autonómica puede convertirse en un cuello de botella para proyectos extractivos. La comparación con otras comunidades es reveladora: en Castilla-La Mancha y Extremadura, los permisos ambientales ligados al sector minero también acumulan retrasos, aunque cada expediente responde a variables propias. El gobierno aragonés, presidido por Jorge Azcón con el apoyo de Vox, encontrará en esta resolución un argumento de agilización administrativa. La duda es si servirá para acelerar nuevos proyectos o se quedará en un caso aislado.
Ficha Autonómica
- El caso: Pamesa desbloquea un permiso ambiental en Aragón para ampliar sus canteras de arcilla del Bajo Aragón, una autorización que llevaba treinta años paralizada.
- Datos importantes: 34,8 hectáreas entre Seno y Berge; al menos seis canteras en explotación desde 2018; casi la mitad del mineral viaja a la planta de Castellón.
- Resumen: El proyecto se acerca a la apertura tras superar el escollo ambiental, aunque el calendario de puesta en marcha aún no está detallado.

