Nunca vuelvas a hacer una ensalada de pasta con salmón sin la salsa mayopesto: lista en el tiempo de cocer los fusilli

Tres cucharadas de mayonesa por dos de pesto de bote resuelven la ensalada de pasta con salmón sin necesidad de salmón ahumado ni horno. Salmón marcado en plancha, fusilli al dente y aceitunas: cena completa en 15 minutos.

La ensalada de pasta con salmón perfecta no se consigue solo mezclando latas y espirales; se consigue con una salsa mayopesto que tapa bocas. A mí me costó varias ensaladas aceitosas entenderlo: el salmón no se echa desmigado tal cual, y la mayonesa sola cansa más que un festival de fideos fríos. Cada vez que me pasaba, el resultado era un plato de pasta desabrida, con trozos de salmón fibrosos y un aliño que sabía a nevera. Hasta que llegó la mayopesto, esa mezcla de bote con aires de trampa elegante.

Esta receta de bote se monta en 15 minutos, lo que tarda el agua en hervir y los fusilli en estar al dente. Mientras la pasta se cuece, marcas el salmón en la plancha y bates una mayopesto con la proporción justa. Es el tipo de cena completa que te salva un día entre semana sin encender el horno, y además aguanta bien en táper para la oficina al día siguiente.

El secreto del éxito

  • Mayopesto 3:2 sin miedo: Tres cucharadas de mayonesa por dos de pesto de bote. El pesto ya aporta albahaca, piñones y aceite, así que no añadas más grasa.
  • Salmón marcado, no cocido de más: Plancha bien caliente, primero con la piel hacia abajo y vuelta breve. El centro queda jugoso y se desmenuza en la ensalada.
  • El agua de cocción como seguro: Reserva medio cazo de agua de los fusilli antes de escurrir. Si el aliño queda denso, lo aflojas al momento sin perder sabor.

Ingredientes

  • 250 g de fusilli (o cualquier pasta corta que atrape salsa)
  • 2 lomos de salmón fresco con piel, de 150 g cada uno
  • 3 cucharadas de mayonesa de bote
  • 2 cucharadas de pesto genovés de bote
  • 50 g de queso rallado tipo parmesano
  • 12 aceitunas negras sin hueso, partidas
  • Pimienta negra recién molida y una pizca de sal

Cómo preparar la ensalada de pasta con salmón

Pon a hervir una cazuela con abundante agua salada. Cuando rompa a hervir, echa los fusilli y cuécelos el tiempo que marque el paquete; en mi marca de cabecera, 9 minutos exactos dejan la pasta al dente.

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Mientras se cuece, seca los lomos de salmón con papel de cocina y saltéalos en una plancha antiadherente bien caliente, con la piel hacia abajo. Deja que la piel se contraiga y se ponga crujiente durante 3 minutos a fuego fuerte. Dale la vuelta, apaga el fuego y deja que el calor residual remate el centro un minuto más. La carne pasa de un rosa intenso a un coral jugoso sin volverse pálida.

Prepara la mayopesto en un cuenco: mezcla las tres cucharadas de mayonesa con las dos de pesto hasta obtener un verde pálido y uniforme. Si la quieres más ligera, añade una cucharada del agua de cocción de la pasta al final.

Escurre los fusilli, pero no los enjuagues. El almidón caliente ayuda a que el aliño se adhiera a cada espiral. Vierte la pasta en una ensaladera, añade la mayopesto y remueve para que quede bien envuelta.

La mayopesto no es mayonesa con pesto: con la proporción justa, convierte una pasta fría en un plato que pide repetición.

Desmenuza el salmón con un tenedor, retirando la piel si no te apetece encontrarla. Incorpóralo a la pasta junto con el queso rallado y las aceitunas. Mezcla con suavidad, corrige de sal y termina con pimienta negra recién molida.

Sirve la ensalada templada o a temperatura ambiente. Si la guardas en la nevera, al sacarla estará más compacta; añade una cucharada de leche o agua templada y remueve para devolverle la cremosidad.

Variaciones y maridaje

Para una versión más ligera, sustituye la mitad de la mayonesa por yogur griego natural; mantienes acidez y reduces grasa, aunque el pesto pierde algo de redondez. Si usas Thermomix, cuece el salmón en el Varoma mientras hierves la pasta abajo y mezcla la mayopesto a velocidad 4 durante 10 segundos.

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El maridaje fácil es un blanco con nervio, como un albariño joven o un txakoli, que limpia la grasa de la mayonesa. En plan rápido, un té frío con limón acompaña mejor que cualquier refresco dulce.

La ensalada se conserva en un táper cerrado en la nevera hasta 3 días. Para rehidratarla, no la pongas al microondas; sácala 15 minutos antes y añade un chorrito de leche fría o una cucharada de agua templada, removiendo con cuidado para no romper el salmón.

Si quieres hacerla más completa, añade un puñado de tomates cherry partidos y alcaparras; el ácido corta la untuosidad. En versión vegana, cambia el salmón por tofu ahumado o marinado y usa mayonesa vegetal.