Así usó Marruecos TikTok y WhatsApp para coordinar el asalto masivo a Ceuta

Un informe del CENIF detalla el uso de TikTok y grupos de WhatsApp para movilizar a miles de jóvenes hacia el Tarajal.

Un informe del CENIF remitido a la Audiencia Nacional detalla la orquestación en cinco fases del cruce masivo del Tarajal en julio de 2026. La operación usó técnicas de manipulación digital, agitadores sobre el terreno y una calculada pasividad marroquí para desestabilizar la frontera.

La tesis del fenómeno fortuito o la habitual codicia de las redes de tráfico de personas ha saltado por los aires. Un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) remitido a la Audiencia Nacional ha desmontado la narrativa de la generación espontánea tras la grave crisis migratoria vivida en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio de 2026. La investigación policial concluye que la irrupción masiva en el Espigón del Tarajal respondió a un diseño preconcebido de saturación, ejecutado mediante una precisa estrategia de propaganda digital y coordinado al milímetro sobre el terreno.

El documento judicializa lo que en los círculos de la inteligencia de la Defensa se define abiertamente como una operación de «zona gris» o amenaza híbrida. Lejos de responder a los patrones habituales de la inmigración irregular, la logística desplegada permitió movilizar a más de 75.000 personas en apenas 48 horas, una capacidad operativa que desborda por completo los recursos de las mafias clandestinas del Estrecho.

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Varios migrantes intentan cruzar la frontera a nado, a 30 de julio de 2026, en Ceuta (Foto: Europa Press)
Varios migrantes intentan cruzar la frontera a nado, a 30 de julio de 2026, en Ceuta (Foto: Europa Press)

Ingeniería digital: de TikTok a los grupos cerrados

El engranaje arrancó en las pantallas. Los analistas del CENIF han identificado una secuencia comunicativa calculada —denominada modelo SPREAD— para canalizar el descontento de miles de jóvenes magrebíes.

En una primera fase, las plataformas abiertas como TikTok, Instagram y Facebook actuaron como escaparate para lanzar convocatorias explícitas para el 30 de julio. Una vez captada la atención del público objetivo en las provincias marroquíes colindantes, la comunicación dio el salto al ecosistema privado de WhatsApp.

Fue en estos chats cerrados donde se distribuyeron las directrices tácticas: instrucciones para organizarse en células de diez personas, el envío de pautas manuscritas para esquivar los algoritmos de monitorización y la fijación de puntos de reunión. El informe refleja que el volumen de interacción saltó hasta un pico de 1.974 mensajes diarios en la jornada del asalto, evidenciando un nivel de coordinación inédito.

El señuelo judicial y la ‘coincidencia’ del Día del Trono

Para lograr el éxito de la convocatoria, la trama instrumentalizó varios factores de oportunidad. Por un lado, se difundió de forma sesgada en foros magrebíes la Sentencia 814/2026 del Tribunal Supremo español, proyectando la falsa premisa de que cruzar a nado garantizaba la imposibilidad legal de ser devuelto de forma automática.

Por otro, la fecha elegida no fue casual. El asalto se hizo coincidir con las celebraciones del Día del Trono en Marruecos, cuyos actos centrales situaban a las autoridades en la vecina M’Diq. La propaganda vertida en las redes alimentó la idea de un relajamiento intencionado de la vigilancia y transmitió la consigna de que existía un «visto bueno» implícito del Reino alauí para aproximarse a la línea divisoria.

El ejército desplegado en Ceuta. EP
El ejército desplegado en Ceuta. Foto: Europa Press.

«Dinamizadores» de paisano y pasividad policial

La inteligencia española documenta con abundante material gráfico la actitud de las fuerzas de seguridad marroquíes. Los agentes desplegados al otro lado del espigón mostraron una actitud pasiva e incluso de acompañamiento, guiando en diversos momentos a los grupos directamente hacia la playa del Tarajal y el agua.

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Más reveladora resulta la presencia sobre el terreno de los denominados «agentes dinamizadores». El informe identifica a un perfil recurrente: varones de entre 30 y 50 años, vestimenta de paisano y una evidente actitud de mando. Estos individuos se encargaron de ordenar el tráfico de personas, evitar embotellamientos en los accesos, grabar los acontecimientos y transmitir instrucciones de forma constante a través de sus teléfonos móviles para mantener viva la masa humana.

Tres oleadas y un retorno del 95%

La táctica de irrupción se dividió en tres fases escalonadas para desbordar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La primera oleada, lanzada la mañana del 30 de julio, estuvo formada por varones jóvenes con trajes de neopreno y elementos de flotación. Su objetivo era bloquear los pasillos de contención y forzar los accesos del patio de custodia.

Una vez colapsado el perímetro, se dio paso a la segunda fase, integrada por familias, mujeres y niños. Esta maniobra neutralizó operativamente cualquier opción de empleo graduado de la fuerza o uso de medios antidisturbios por parte de la Guardia Civil y la Policía Nacional.

Sin embargo, el dato definitivo que tumba la teoría del éxodo migratorio tradicional radica en el comportamiento posterior: entre el 90% y el 95% de quienes pisaron suelo español regresaron voluntariamente a Marruecos en las horas siguientes. La verdadera bolsa con vocación de asentamiento o tránsito peninsular solo representó entre el 5% y el 10% del total. El objetivo de la maniobra no era la migración, sino el impacto geopolítico y el colapso institucional.

Migrantes en la playa del Trampolín, en Ceuta. EP
Migrantes en la playa del Trampolín, en Ceuta. Foto: Europa Press.

El papel real de las mafias

El CENIF concluye de forma tajante que las redes del crimen organizado no dispusieron de la logística ni la capacidad de mando para concebir una operación de este calibre. El papel de las mafias se limitó a un aprovechamiento oportunista posterior: cobrar tarifas a la desesperada a la minoría que optó por quedarse oculta en Ceuta para intentar el salto posterior a la Península en embarcaciones.

La desactivación radical de la convocatoria posterior del 15 de agosto, abortada de forma contundente por Marruecos tras el repliegue diplomático, evidencia para la investigación el control absoluto que las autoridades alauíes ejercen sobre el flujo fronterizo cuando existe voluntad política de aplicarlo. La causa instruida en la Audiencia Nacional sitúa ya este episodio como uno de los mayores desafíos en la «zona gris» registrados en la frontera sur de Europa.